
Arthur Golden y su mundialmente aclamada novela Memorias de una geisha
presentaron al mundo occidental gran parte de los aspectos más íntimos y personales de la vida de una geisha de Kioto. La novela y su posterior adaptación cinematográfica han contribuido a popularizar la imagen de estas mujeres por todo Occidente, pero en muchos casos, la información que se ha transmitido sobre este mundo no sólo se ha tomado al pie de la letra, sin tener en cuenta que Memorias de una geisha
es una obra de ficción, sino que a veces esta información puede resultar imprecisa o inadecuada. Por tanto,
En general, y particularmente en lengua española, existe muy poca información fiable y detallada sobre este mundo, lo que no debería sorprendernos dado el profundo hermetismo de la sociedad que vive y trabaja en los diversos distritos de geishas repartidos por Japón. Hasta las definiciones de los diccionarios, como la que podemos ver al principio de esta sección, se presentan imprecisas, demasiado generalistas, como una única pincelada sobre una enorme tela blanca que espera, ansiosa, ser pintada con los mil colores, texturas y trazos que en realidad le pertenecen.
Por todo ello desde esta sección intentaremos pintar la totalidad de esa tela. Intentaremos mostrar con mucho más detalle qué es una geisha y en qué consiste su trabajo, siempre desde una perspectiva respetuosa y precisa; nos detendremos en la estructura de los distritos de geishas y en el funcionamiento de las familias agrupadas bajo las casas de té; nos fijaremos también en todo lo que rodea a su trabajo, como el vestuario, las tradiciones y los hábitos e intentaremos dar una idea lo más amplia posible de lo que ha significado, significa y quizá signifique en un futuro también, ser geisha en Japón.