1
2012
Marzo, el mes del hina matsuri o día de la niñas
El 3 de marzo es el jōshi o jōmi, la segunda de las cinco festividades estacionales (gosekku). Según el antiguo calendario japonés, los melocotoneros (momo) empezaban a florecer por estas fechas, por lo que también recibía el nombre de momo no sekku. De procedencia china, esta festividad era en su origen un ritual de purificación en el que la gente frotaba muñecos de papel (hitogata) sobre su cuerpo para transferirles sus impurezas y luego les dejaban flotar en los ríos para que se los llevara la corriente (hina nagashi).
Según el antiguo calendario japonés, el mes de marzo recibía el nombre de yayoi, el mes en el que nacen las plantas
. Otros nombres que recibe este mes son kishun o kurenoharu, la primavera tardía
, o tōgetsu, el mes de los melocotoneros
.
Con el paso del tiempo, estos muñecos se fueron haciendo cada vez más elaborados y durante el periodo Edo (1600-1868) se desarrolló la costumbre de disponerlos sobre un set (hinadan, a veces traducido como altar de muñecos
) y pasó a ser conocido como hina matsuri, el “Día de las niñas”. En este día se deseaba que las niñas crecieran con salud y tuvieran un matrimonio feliz. La entrada no acaba aquí…
1
2012
Febrero, el mes del setsubun o cambio de estación
Antiguamente la palabra setsubun aludía a la víspera de cualquiera de los cuatro cambios de estación: risshun (4 o 5 de febrero), rikka (5 de mayo), risshū (7 de agosto) y rittō (7 de noviembre) del calendario lunar, pero en la actualidad se refiere específicamente al 3 o 4 de febrero, la víspera del comienzo de la primavera (risshun) y que coincidía con la víspera del Año nuevo según el antiguo calendario.
Según el antiguo calendario japonés, el mes de febrero recibía el nombre de kisaragi, el “mes en el que hay que llevar mucha ropa de abrigo”, coincidiendo con el periodo en el que el invierno se presenta en toda su dureza. Otros nombres que recibe este mes son kusakiharizuki, el “mes en el que brotan las yemas de las plantas”, o umemizuki, el “mes de la contemplación de los ciruelos”.
El rito de cazar espíritus malignos (oni-yarai o tsuina) al comienzo de la primavera es una costumbre que data del periodo Nara (710-794). Durante el periodo Heian (794-1185) se desarrolló la tradición según la cual los diablos podían ser expulsados mediante el olor producido al quemar cabezas de sardinas secas, el humo de madera quemada y el sonido de tambores. Aunque ha caído en desuso, todavía algunas casas japonesas cuelgan a la entrada cabezas secas de sardinas en ramas de acebo durante el anochecer del setsubun para evitar que los malos espíritus entren en sus casas. La entrada no acaba aquí…
1
2012
Enero, el mes del shōgatsu o año nuevo japonés
El shōgatsu es quizás una de las fiestas más importantes del calendario japonés. Se trata de un periodo de celebraciones que abarca del 1 al 3 de enero (shōgatsu sanganichi), aunque en un sentido más amplio se refiere al primer mes del año.
Según el calendario lunisolar japonés, una adaptación del chino que estuvo vigente hasta el 31 de diciembre de 1872 y en el cual la numeración de los meses estaba retrasada en aproximadamente un mes y medio con respecto al calendario moderno, el mes de enero recibía el nombre de mutsuki, el “mes de la armonía”, un mes en el que se reunía la familia y celebraban banquetes para estrechar los lazos.
Otros nombres que recibe este mes son iwaizuki, el “mes de las celebraciones”; toshihazuki, el “mes en que comienza el año” o hatsuharutsuki, el “mes de la primavera temprana”.
El año nuevo japonés se celebra durante 4 días, antes y después del primero de enero (ganjitsu). Las oficinas cierran alrededor del 29 de diciembre y no abren hasta el 4 de enero (un periodo que se conoce como nenmatsu-nenshi, el final de un año y el principio del siguiente) y únicamente los servicios más esenciales, como el transporte y las empresas de entretenimiento, permanecen abiertos durante esos días. No obstante, hay una tendencia creciente a abrir comercios el día de Año Nuevo. Al ser también varios días de fiesta consecutivos, muchos japoneses lo celebran en el extranjero o en estaciones de esquí. La entrada no acaba aquí…
1
2011
Diciembre, el mes del ōmisoka
Aunque desde finales de noviembre algunos centros comerciales empiezan a engalanarse con las típicas decoraciones de fin de año, en un país donde el cristianismo ronda el 2% de la población, la Navidad no es una fiesta nacional. Sin embargo, sí lo es el cumpleaños del Emperador Akihito, el 23 de diciembre, que puede considerarse como el prólogo a las celebraciones de la Nochevieja (ōmisoka) y del Año Nuevo japonés (shōgatsu).
Según el antiguo calendario japonés, el mes de diciembre recibía el nombre de shiwasu, el “mes en el que los maestros corren”. El origen de este nombre se debe a que en diciembre todo el mundo anda afanado en los preparativos de la Nochevieja e incluso los maestros, que suelen ser personas tranquilas, también andan con prisas. Otros nombres que recibe este mes son kagirizuki, el “mes del límite”; kurekozuki, el “último mes del año”, o harumachitsuki, el “mes que aguarda la primavera”. La entrada no acaba aquí…
1
2011
Noviembre, el mes del Shichi-go-san
El día 15 de noviembre tiene lugar una de las festividades más importantes para los japoneses, el Shichi-go-san, un ritual de paso para los niños en el que se pide a los dioses sintoístas por el bienestar futuro de estos.
Según el antiguo calendario japonés, el mes de noviembre recibía el nombre de shimotsuki, el “mes de la escarcha”, en referencia a que es en este mes cuando se producen las primeras heladas. Otros nombres que recibe este mes son kagurazuki, el mes del kagura (un tipo de música y danza sintoísta), chūtō, el “mes central del invierno” y yukimachizuki, el “mes que espera la nieve”.
Shichi-go-san significa, literalmente, “siete-cinco-tres”, y hace referencia a que en esta celebración participan los niños de tres y cinco años, y las niñas de tres y siete años ya que los japoneses consideran los números impares como más auspiciosos. Los niños son llevados por sus padres a los santuarios sintoístas locales para dar gracias por haber crecido sanos y fuertes y para rezar por su futuro.
Síguenos en Facebook
Síguenos en Twitter
Suscríbete al feed RSS
Una entrada de