Como comenzamos a ver la semana pasada, el código social japonés se sustenta sobre cuatro conceptos importantísimos: la armonía social (wa), el culto a la forma (rei), la verticalidad en las relaciones (tate shakai) y la dualidad entre tus deseos verdaderos y lo que muestras al exterior (honne/tatemae).

Hoy quiero hablar de la armonía social en Japón o el concepto de wa (和), muy ligado al concepto de cortesía japonesa o rei que vimos la semana pasada, que giraba en torno a guardar las formas.

Podemos definir el concepto de wa como la intención profundamente japonesa de mantener la paz y la armonía en el grupo, una armonía absolutamente necesaria en las relaciones entre japoneses y que está por encima de toda lógica o sentimiento. Por eso los japoneses siempre ceden para garantizar la paz, siempre buscan el consenso social para prevenir el conflicto y no expresan sentimientos de desavenencia, disconformidad o crítica.

Los japoneses siempre tienen en cuenta los sentimientos e intereses del grupo antes que los suyos propios, puesto que la sociedad japonesa no es una sociedad individualista sino colectivista, como demuestra este preciso concepto de wa.

armonía

En Japón, el grupo o colectivo al que uno pertenece siempre es más importante que el individuo (algo totalmente opuesto en las sociedades occidentales, mucho más individualistas) y por lo tanto los japoneses, a través del wa, intentan anticiparse al conflicto y evitar que éste suceda por el bien y la estabilidad del grupo. Seguramente os sonará la frase, referida a los japoneses y a su falta de individualidad, de que si un clavo sobresale, se golpea hasta que queda al mismo nivel que el resto. Es una frase que demuestra lo importante que es no sobresalir, puesto que esto puede poner en peligro la armonía del grupo.

Esto significa que en muchas ocasiones el concepto de verdad ve devaluada su importancia, puesto que lo importante es mantener el wa, mantener la armonía en el grupo, y no tanto valorar o perseguir la verdad, especialmente si ésta puede afectar a la armonía y crear conflicto.

Un ejemplo práctico. Un japonés nunca va a decirte ‘no’ directamente, ya que esto podría significar el inicio de un conflicto y la ruptura de la armonía. Para ello, buscará otras fórmulas como hacer que piensa mientras te (se) pregunta si esa afirmación es así, exclama el socorrido chotto… o un sumimasen… todo lleno de pequeñas reverencias, etc.

El concepto de wa es tan puramente japonés que lleva dentro de sí el espíritu de los japoneses y se utiliza como sinónimo de ‘Japón’ o de ‘profundamente japonés’ como demuestran los términos de cocina japonesa washoku (和食), la ropa de estilo japonés wafuku (和服) o la poesía japonesa waka (和歌).

Para los occidentales, esta manera de relacionarse puede ser entendida como hipocresía, pero debemos entenderla bajo el contexto cultural y social japonés y relacionarla con el culto a la forma (rei), las relaciones verticales y las dualidades de tatemae/honne, uchi/soto y omote/ura, conceptos de los que hemos hablado en otras entradas.