Ya hemos hablado de la importancia del regalo en Japón y ahora que se acerca el mes de diciembre toca hablar del oseibo (お歳暮) el tradicional regalo de invierno. Como veis, en Japón hay multitud de ocasiones para hacer regalos.

Hacerse regalos forma parte de la tradición social de este país, siendo por tanto un componente muy importante de la cultura e interacción social japonesa, una manera de crear buenas relaciones entre las personas, aunque a veces se sienta más como una obligación que una simple tradición. Desde acontecimientos vitales como bodas, funerales o mudanzas, hasta celebraciones de origen occidental como San Valentín o Navidad, hay muchas ocasiones en las que los japoneses quieren (o deben) hacer un regalo. Y ahora nos encontramos justo en la época del oseibo.

De la misma manera que con la primera paga extra del año en julio se realiza el ochūgen o regalo de verano, con la segunda paga extra de diciembre se realiza el oseibo o regalo de invierno, momento en el que es tradición dar algún tipo de regalo a colegas de trabajo, amigos, vecinos y familiares para agradecerles su amabilidad y ayuda prestada durante el año.

Al igual que sucede con el ochūgen, el regalo del oseibo normalmente es algo ‘consumible‘, como comida de temporada, alimentos enlatados, comida de calidad (carnes de la mejor calidad, mariscos frescos, frutas excepcionales), dulces y pasteles, cerveza, té, licores varios (especialmente sake) o productos para la casa, la cocina y productos de limpieza.

oseibo en el super

Regalos para oseibo (imagen del blog HyogoExchange)

El oseibo suele costar entre 3.000 y 5.000 yenes, dependiendo de la relación que tengamos con el destinatario, aunque hay que tener en cuenta que es más importante que el ochūgen, de manera que tendremos que recordar qué regalo hicimos y cuánto nos gastamos en verano a la hora de decidir el regalo de invierno. Además, tradicionalmente se envuelve con el papel tradicional de regalo noshi en el que debemos escribir la razón del regalo (en este caso, oseibo) en la parte superior y nuestro nombre en la parte inferior.

oseibo regalo

Ejemplo de oseibo (imagen de Gekkosha)

oseibo destacada

Oseibo envuelto con noshi (imagen de Gekkosha)

En la actualidad, muchos ven el oseibo como una obligación social más que como una manera de dar las gracias y, como muchas otras tradiciones, parece que el oseibo va perdiendo fuelle entre los jóvenes, especialmente entre la población urbana que prefiere intercambiar regalos de Navidad, algo más personal y privado y menos encorsetado que el oseibo.

Aún así, en la actualidad, en los depachika o las plantas subterráneas de los grandes almacenes podemos encontrar una selección de regalos navideños junto con una selección de regalos perfectos para el oseibo, cuyo empaquetado y envío facilitan ellos mismos, haciendo muy fácil la compra de estos regalos y el mantenimiento de esta tradición. Además, también se han opopularizado los catálogos y tiendas online, que con tan sólo un click nos facilitan la vida a la hora de comprar y enviar oseibo.

oseibo campaña

Catálogo de productos para el oseibo (imagen de catarog)

Si hacéis negocios con japoneses o tenéis relación directa con ellos, quizá sea buena idea mantener la tradición del oseibo para afianzar las relaciones. Aunque por supuesto, con tantas facilidades para comprarlo y para enviarlo, con envoltorios bonitos, catálogos y demás, surge la duda de si realmente cuando recibimos un oseibo estamos recibiendo un regalo “personal”.