Hace unos días el papel japonés washi (和紙) fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO, una noticia fantástica que reconoce el excepcional trabajo de generaciones y generaciones de artesanos que, durante centenares de años, han trabajado para mantener las tradiciones y han elaborado papel japonés washi de manera artesanal.

Hay una gran variedad de papeles washi, dependiendo del proceso de elaboración y el origen del mismo. Los procesos que han entrado a formar parte de la lista de la UNESCO son los papeles de Hosokawa-shi (Saitama), Honmino-shi (Gifu) y Sekishu-banshi (en Shimane), todos hechos con fibras de morera.

washi de the japan times

Imagen de The Japan Times

La noticia ha salido en multitud de medios y ha sido comentada hasta la saciedad, pero nosotros queríamos rendirle nuestro particular homenaje tanto al washi como a todas las personas que han trabajado, trabajan y trabajarán para mantener esta artesanía japonesa comentando cinco cosas que todos deberíamos saber sobre el papel japonés washi. Ahí van:

1. Una tradición de más 1.300 años

La elaboración de papel tradicional japonés se remonta a hace más de 1.300 años y sus procesos han ido pasado de generación a generación sin sufrir grandes cambios. ¡Impresionante!

Según las crónicas Nihon Shiki (del año 720), los métodos chinos de elaboración de tinta y papel llegaron a Japón de la mano del monje budista coreano Doncho en el año 610. Según parece, el príncipe imperial Shotoku encontró que el papel chino era demasiado delicado y animó a sus artesanos a producir papel japonés con corteza de morera y fibras de cáñamo, que ya se estaban cultivando para elaborar textiles.

2. Un proceso manual

El proceso de elaborar papel japonés washi es tedioso porque es completamente manual. En primer lugar, se quita la corteza exterior de la morera y se deja remojada en agua durante varios días.

A continuación, se hierve la planta y se limpia de cualquier tipo de impureza y suciedad para, seguidamente, y usando martillos y palos de madera, conseguir aflojar todas las fibras que se mezclan a continuación en agua espesada. Finalmente, la mezcla se filtra en rejillas de bambú y se deja secar al sol.

elaboracion del papel washi

Imagen de Sankei

3. Un proceso de toda la comunidad

Con la introducción en el mercado de papel barato, producido en masa por máquinas, la industria del papel japonés washi sufrió un duro revés, pero los artesanos han trabajado desde entonces con todas sus fuerzas por mantener las tradiciones, ayudados por toda la comunidad.

“Las familias de artesanos y sus empleados trabajan con auténticos maestros que han heredado técnicas de sus padres y abuelos. La comunidad es muy importante para que la artesanía siga siendo viable y va desde cultivar la mora hasta enseñar todas las técnicas y la creación de productos washi” comentó la UNESCO.

4. Un artículo con muchos usos

Gracias a su proceso de elaboración, el papel washi es normalmente más fuerte que el papel que se hace con la pulpa del árbol. Y si bien es cierto que se usa muchísimo para la caligrafía, el papel washi también es básico en la elaboración de biombos de papel, farolillos, paraguas y parasoles japoneses o puertas correderas tradicionales, entre otras muchas cosas.

paraguas hecho de wahsi

Imagen de Tsujikura

5. Un toque suave y amable

“El papel washi tiene un toque suave, y hasta amable, muy distintivo”, comentó el primer ministro japonés Abe Shinzo cuando se supo que la UNESCO lo había incluido en su lista.

El gobierno de Abe aseguró que seguiría dando su apoyo a la cultura tradicional del washi para conservarla para las futuras generaciones.

papel japonés washi closeup

Imagen de ibookbinding

¡Felicidades al papel washi y a todos sus artesanos!

Vía: The Wall Street Journal