En verano hace muchísimo calor en Japón. Las temperaturas son elevadas y la alta humedad no ayuda a refrescar el ambiente, razón por la cual mucha gente opina que es una de las peores épocas para visitar Japón. Pero no todo es tan malo, y es que el verano también puede ser un gran momento para visitar Japón.

Hay quien dirá, y con razón, que en verano no podemos disfrutar del florecimiento de los cerezos (hanami) típico del mes de abril o del cambio de color de las hojas (momiji) del mes de noviembre. Y sí, hace un calor terrible, pero viajar a Japón en verano nos ofrece la oportunidad de disfrutar de cosas de las que no podemos disfrutar en otra época del año.

Por si os quedan dudas, hemos recopilado nuestras 8 razones por las que mola viajar a Japón en verano, a pesar del calorazo.

1. Los festivales de verano

Los festivales de verano o natsu matsuri (夏祭り) son probablemente una de las mejores cosas del verano japonés. En los festivales de verano podemos disfrutar de bailes tradicionales (como los del Awa Odori en Tokushima o el Sansa Odori en Morioka), disfrutar de la música tradicional de la percusión taiko y las flautas fue, alucinar con los desfiles de carrozas y trajes tradicionales (como las grandes carrozas del Gion Matsuri en Kioto, las carrozas iluminadas del Nebuta Matsuri en Aomori o las acrobacias con los farolillos del Kanto Matsuri en Akita), ponernos ciegos a comida típica de los matsuri (como yakisoba, yakitori, okonomiyaki, etc.) y ver a mucha gente en yukata o kimonos de verano.

Vivir un festival de verano es vivir Japón. Es una experiencia única que deberíamos disfrutar al menos una vez en la vida… ¡y a ser posible tantas como podamos!

awa odori en Tokushima

2. Los fuegos artificiales

Otra de las características del verano japonés son los fuegos artificiales (hanabi, 花火) y las grandes competiciones de fuegos artificiales (hanabi taikai, 花火大会), que pueblos y ciudades de Japón organizan para celebrar la llegada del verano y en las que diferentes pirotécnicas compiten para ver quién logra montar un mayor y mejor espectáculo de fuegos artificiales, con fuegos de colores y formas impresionantes e innovadores.

El último sábado de julio, por ejemplo, se celebra en Tokio la gran competición de fuegos artificiales del río Sumida (Sumidagawa Hanabi Taikai, 隅田川花火大会) que llega a reunir a un millón de espectadores y donde se disfrutan de unos fuegos artificiales realmente impresionantes. Además, también es muy común que los jóvenes se reúnan en las márgenes del río para encender pequeñas bengalas de mano y disfrutar así de los pequeños fuegos artificiales.

Fuegos artificiales en Tokio

3. Los kakigori y los helados de sabores

En verano hace mucho calor, por lo que siempre apetece un buen helado y qué mejor que los helados de sabores (como de batata, típico de Kawagoe por ejemplo) o especialmente los helados de hielo picado de sabores o kakigori, unos deliciosos granizados con síropes de fresa, de limón, de melón, de uva, de té verde, etc.

Pasear y disfrutar de un festival de verano o de unos bonitos fuegos artificiales mientras comemos un refrescante kakigori… ¿hay algo mejor?

Luis tomando kakigori en Sendai

4. Las bebidas de sabores

Ya que en verano vamos a pasar mucho calor y vamos a querer beber cada dos por tres, mejor disponer de mucha variedad, ¿verdad? Pues ésa es una de las ventajas de viajar a Japón en verano: poder beber mil y una bebidas de diferentes sabores sin tener que repetir si no queremos.

Desde refrescos de sabores poco comunes en España a bebidas isotónicas de todo tipo y bebidas con base de yogur, tipo Calpis, además de ediciones limitadas de verano… ¡si no queremos no repetiremos ni un solo día!

Pepsi de sabores

5. El monte Fuji

El monte Fuji es la montaña más famosa y admirada de todo Japón. Si bien en verano probablemente no lo veamos nunca, porque se esconde tras la neblina de humedad y calor, los meses de julio y agosto son los únicos meses en los que podemos subir hasta su cima y disfrutar de las maravillosas vistas desde ahí.

Sin duda, viajar a Japón en verano nos permite disfrutar de una de las actividades más especiales que hay, subir a la cima del mismísimo monte Fuji. No me negaréis que es una razón de peso, ¿verdad?

El monte Fuji desde Tokio

6. El yukata

Ponerse un kimono es algo bastante complicado y costoso. Si bien hay tiendas, especialmente en Kioto, donde podemos alquilarlos por unas pocas horas y hacernos alguna sesión fotográfica, lo cierto es que ponerse un kimono no es algo práctico para los extranjeros que visitan el país.

En cambio, en verano podemos comprarnos un kimono de verano o yukata (los sets completos tienen un precio muy asequible) y ponérnoslo como un japonés más para ir a un festival de verano o a ver unos fuegos artificiales… ¡es una oportunidad única!

Laura en yukata en Kioto

7. Los días son más largos

En verano en Japón el sol sale a las 4:3oh de la mañana y se pone a las 19:00h de la tarde aproximadamente. Los días del verano japonés tienen unas 14 horas de luz solar y se sienten mucho más largos que los de invierno, cuando el sol sale a las 6:30h de la mañana y se pone a las 16:30h, ofreciéndonos tan sólo unas 9 horas de luz solar.

Así pues, en verano los días son más largos y al tener más horas de luz tenemos más energía para ver y hacer más cosas que en invierno.

Bahía de Tokio desde Odaiba

8. La playa

Si bien las playas japonesas no destacan por su belleza (dejando Okinawa aparte, por supuesto), bien merecen una visita, especialmente en verano, para ver cómo se comportan y cómo disfrutan de la playa los japoneses. Ir a una playa japonesa, como por ejemplo las de Enoshima, es una experiencia única y tremendamente curiosa.

Si habéis visto el dorama Hanakimi (cuyo título completo es Hanazakari no Kimitachi e) quizás sepáis de qué os hablo: ellos en plan guaperas disfrutando del voley playa o cualquier otra actividad deportiva, ellas todas monas con sus bikinis florales de volantes y hasta maquillaje y complementos, familias completas o grupos de amigos haciendo súper barbacoas con mesas y sillas y neveras y de todo… Viajar a Japón en verano nos permite ver este otro Japón en las playas… y siempre es muy divertido :)

Playas de Enoshima

Así que ya veis, viajar a Japón en verano mola mucho, a pesar del calor y de la humedad… y bueno, así tenéis excusa para usar vuestra toallita tenugui si sudáis mucho ;)

Si estáis pensando en ir a Japón este verano, no os lo penséis más. Revisad nuestros posts mensuales con información sobre los meses de julio, agosto y septiembre, planificad vuestra ruta y ale, ¡a disfrutar!

Porque hay muchísimas razones más por las que mola viajar a Japón en verano, éstas son tan sólo algunas ideas… ¿cuáles son las vuestras?