El término japonés amae (甘え) se refiere al deseo humano de ser cuidado o querido y para ello, de mostrarse dependiente o sumiso en las relaciones con los demás.

Ya hemos visto en otros artículos que la sociedad japonesa es una sociedad muy vertical y jerarquizada (es el concepto de tate shakai) y que valora el grupo por encima del individuo (son los conceptos de uchi y soto). Para aliviar tensiones y conseguir, de esta manera, la armonía social del grupo (el concepto de wa), los japoneses utilizan el amae, un término algo complicado de explicar pero que sin embargo rige muchas de las relaciones personales en Japón.

Amae es el sustantivo del verbo amaeru que podríamos definir como el hecho de depender de y asumir la benevolencia del otro, la indefensión y el deseo de ser amado, la necesidad de dependencia, el hecho de apoyarse en la buena voluntad del otro o el hecho de depender del afecto del otro, etc.

Amae es el amor pasivo y tolerante que rodea y soporta al individuo dentro del grupo.

El amae es, por tanto, una ‘dependencia permisiva’ que donde mejor se entiende es en la relación padres-hijos. Mientras el niño vive el amae como un sentimiento de dependencia o un deseo de ser querido, el padre lo vive como el sentimiento de satisfacción que sobreproteger a sus hijos le otorga. Una imagen ejemplificadora: si sois padres habréis vivido esta imagen, sea cual sea vuestro lugar de origen: le dices a tu hijo que tiene que ir a cepillarse los dientes antes de irse a dormir y se hace el dormido en el sofá, diciendo que tiene mucho sueño, que casi no tiene fuerzas, etc. Esta actitud sería un ejemplo de amae: el niño está buscando que los padres, al final, cedan, le cojan en brazos (porque él está muy cansado hasta para andar) y le lleven tiernamente a la cama a dormir. Está mostrándose dependiente, quiere ser cuidado y querido por sus padres… y los padres, para evitar conflicto, pero también deseosos de querer y proteger a su retoño, lo aceptan.

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Imagen de i-kosodate

Así pues, el amae se puede describir como el hecho de esperar la aceptación y la indulgencia de los demás. Hasta aquí sería algo parecido a la dependencia o el apego, pero lo que hace especial el amae es que aparece en un momento en que los comportamientos o peticiones son inapropiados (ya sea por la edad, la condición social, el estado físico, etc.) y en que una parte supone la aceptación por parte del otro. Por ejemplo, un niño de 10 años al que todavía su madre le viste. Es un comportamiento inapropiado (porque ya es lo suficientemente mayor como para vestirse él solo) pero el niño supone que su madre aceptará, por el deseo de sobreprotegerle y cuidarle.

A pesar de que es en el ámbito de padres-hijos donde mejor podemos entender el amae, lo cierto es que en la sociedad japonesa lo encontramos en multitud de ocasiones en relaciones adultas. ¿Os habéis preguntado alguna vez por qué las japonesas, en general, parecen más sumisas que las mujeres occidentales? ¿O por qué hay tantas mujeres que hablan utilizando un estilo infantil en un intento de parecer más kawaii? ¿O por qué hay hombres que no se avergüenzan de llegar borrachos a casa y esperan -¿porque saben?- que sus mujeres les cuidarán? ¿O habéis visto en muchos dorama chicas que beben demasiado y acaban siempre siendo llevadas a casa a hombros del guapo de turno? Todo eso también es amae.

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Imagen de Renailog

Ya veis que intentar traducir, o hasta explicar con breves palabras, el término japonés amae es complicado, especialmente porque no tiene una traducción directa y clara al castellano, sino que tenemos que utilizar explicaciones y ejemplos para describirlo. Y si bien ésta no es una característica específica del ser japonés, sí que es innegable que es en japonés, y no en los idiomas occidentales, donde existe una palabra específica para describir este fenómeno.

El término amae aparece en multitud de libros, artículos y teorías sobre cómo son los japoneses y la nihonjinron (tema del que os debo un artículo desde hace mucho). Destaco, entre todos ellos, el estudio The Anatomy of Dependence del Dr. Doi Takeo, donde hace un análisis de la psique japonesa y se centra en el término amae, describiéndolo como “el amor pasivo y tolerante que rodea y soporta al individuo dentro del grupo, ya sea éste la familia, la empresa, el barrio o el mundo entero”. Dado que no existe un término igual en idiomas occidentales, para Doi eso demuestra la diferencia entre las culturas y contrasta el ideal de independencia con la interdependencia y la tolerancia a las debilidades.

¿Qué os parece este concepto? ¿Lo conocíais?

NOTA: La traducción de amae como ‘dependencia permisiva’  fue utilizada en Doi, T. (1973). The anatomy of dependence. Tokio: Kodansha.