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En estos días un vídeo que muestra cómo se limpian los shinkansen o trenes bala japoneses ha circulado como la pólvora por las redes sociales. Parece mentira que en tan sólo 7 minutos se pueda limpiar por completo un tren que, en algunos casos llega a tener 16 coches y medir 400 metros.

Lo cierto es que si este vídeo se ha hecho popular es porque muestra, de forma visual y resumida, cómo es el servicio de limpieza en uno de estos trenes. Pero la velocidad y precisión de los equipos de limpiadores de la empresa Tessei Co hace tiempo que copan titulares en medios japoneses y extranjeros, una empresa que cuenta con más de 820 trabajadores, de los que casi 500 son trabajadores a tiempo completo.

Pero veamos primero el vídeo antes de comentarlo. Eso sí, el autor dice que cada día parten 323 trenes de la estación de Tokio, pero esa es la cifra de trenes diarios de la línea Tokaido nada más. Desde la estación de Tokio también hay que tener en cuenta que parten otras líneas, como la Tohoku, a la que pertenece el tren que aparece en el vídeo.

Estos equipos, perfectamente uniformados, se alinean en el andén esperando a que llegue el tren bala. Cuando los pasajeros salen, y antes de que los que están esperando puedan subir, este grupo de gente limpia a fondo el tren en un tiempo récord. Y es que con tantísimas circulaciones por día (sólo en la línea Tokaido tenemos 323 circulaciones diarias), un servicio de limpieza efectivo ayuda a que se cumplan los horarios.

Shinkansen Series E2-51

Lo normal es que haya dos o tres trabajadores asignados a cada coche de Green class (lo que sería la clase preferente), mientras que sólo hay un trabajador por cada coche de clase estándar. Lo que hacen, y que podemos ver de forma resumida en el vídeo, es mirar si alguien se ha dejado algún objeto en los portaequipajes superiores o en los asientos, mientras limpian fila por fila el coche. Además, giran los asientos para que cuando los nuevos viajeros suban, los encuentren todos mirando en el sentido de la marcha.

Shinkansen Series E2-52

Posteriormente limpian las mesas plegables que hay en cada plaza y levantan las cortinillas de cada ventana. Y si los reposacabezas se han quedado estropeados, los cambian por uno nuevo y limpio. Posteriormente el personal de limpieza comienza a vaciar las papeleras que hay entre los coches y se comienzan a limpiar los baños y aseos.

Cuando acaban, se comprueba que se ha hecho todo lo que estaba previsto y el equipo completo sale del tren y se alinea, de nuevo, en el andén. Entonces, y de forma sincronizada, hacen una reverencia hacia los pasajeros que están esperando para embarcar y se permite la entrada a los viajeros. Y, por supuesto, quitan los letreros que han colgado en las puertas de acceso a los coches donde se indica, en japonés, que se está haciendo la limpieza.

Shinkansen Series E5-45

De todas formas, en todo momento se habla de 7 minutos, que es lo que idealmente suelen tener. Pero como ya comentó hace tiempo uno de los vicepresidentes de la empresa de limpieza, “cuando el tren está lleno, se tarda más en desembarcar con lo que es raro que podamos disponer de los 7 minutos completos”. Pero eso sí, el servicio de limpieza sí se hace completo, aunque sea en menos tiempo y es que, el nivel de sincronización de estos equipos es tal que pueden llegar a limpiar un tren completo en unos 5 minutos y medio.

Shinkansen Series E2-50

La propia empresa de limpieza llama a su trabajo “el teatro del shinkansen y la sincronización y efectividad es tan impresionante que han recibido visitas de responsables ferroviarios de Estados Unidos y varios países europeos. Hasta la CNN le dedicó una pieza informativa refiriéndose a esto como el “milagro de los 7 minutos”. Y por si fuera poco, este servicio ha inspirado incluso un libro titulado Shinkansen osoji no tenshi-tachi o Los ángeles de la limpieza del shinkansen, obra de Endo Isao.

Fuentes: RocketNews, Japan Today | Fotos propias