Las noticias sobre el suicidio en Japón son frecuentes y es por eso que se suele pensar que Japón tiene un grave problema con su tasa de suicidios.

Y si bien esto es verdad, no es tan grave como los medios de comunicación nos pueden hacer creer ni tampoco forma parte intrínseca de la cultura y sociedad del país nipón, como nos cuenta la bloguera Madame Riri en esta buena entrada con algunas afirmaciones sobre el suicido en Japón que no son del todo ciertas.

He de confesar que si bien al principio me dio miedo que la entrada surgiera de la misma mente que escribió hace unas semanas una (sorprendente) lista de las características de los amantes de Japón, lo cierto es que después de leer la entrada me pareció interesante para, al menos, darle una vuelta y ver qué había de cierto en las afirmaciones de las que hablaba. Así que he cogido sus ideas, mucha investigación y he escrito mi propia entrada sobre el tema. Veamos.

1. Japón NO es el país con la mayor tasa de suicidios del mundo

Madame Riri utiliza datos extraídos de la wikipedia para afirmar que por cada 100.000 personas, tan solo 21,4 se suicidaron en 2013 en Japón, una cifra extremadamente inferior a la de Groenlandia (83,0), que se situaba en la primera posición del ranking de largo, y a otros países como China o Corea del sur. Para Madame Riri, si bien es cierto que las cifras corresponden a años distintos, sirven como referencia para demostrar que la tasa de suicidios de Japón no es la mayor del mundo.

Y estoy de acuerdo, aunque con matices, porque los datos bailan mucho según la fuente y la Wikipedia tiene una mezcla de datos, algo que siempre es peligroso a la hora de analizar. En primer lugar, quise confirmar que Groenlandia tiene una de las tasas de suicidio más altas del mundo, y esto efectivamente es así. Las regiones de Groenlandia, Alaska y Nunavut tienen altas tasas de suicidio, especialmente entre los hombres indígenas de entre 15 y 25 años (donde la tasa sube en gran medida y por lo tanto ‘arrastra’ a la media nacional, como se puede ver en el informe realizado por Jack Hicks, enlazado al final de esta entrada):

suicidio groenlandia

En segundo lugar, quise investigar el caso exclusivo de Japón. En Japón existen dos organismos que publican estadísticas internacionales sobre suicidios: la OECD y la OMS. La OECD publica los datos en su informe OECD Health Data: Health Status, utilizando datos de las Jinko Dotai Tokei (Estadísticas vitales) del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar del Japón, mientras que la OMS extrae los datos de suicidio de su propia base de datos de mortalidad. Aunque las cifras de la OMS son muy parecidas a las del Ministerio, hay algunas diferencias que surgen de cómo se analizan los datos de suicidio (el Ministerio tan sólo cuenta aquellos suicidios que se ajustan a los códigos ICD-10 X60-X84 (autolesionarse intencionadamente) mientras que la OMS incluye el código Y87.0 (secuelas producidas por haberse autolesionarse intencionadamente), además de los códigos ICD-10 X60-X84).

En datos extraídos de la OECD, el país con mayor tasa de suicidios del mundo sería Corea del sur, seguido de Hungría, Rusia y Japón, mientras que si utilizamos los datos de la base de datos de la OMS, Rusia se sitúa en primer lugar, seguido de Corea del sur y Japón. Así pues, podemos afirmar que Japón no es el país con mayor tasa de suicidio del mundo, pero sin duda alguna es uno de los que tienen una mayor tasa de suicidios, siempre ocupando los primeros puestos de las listas y gráficos, como demuestra este gráfico de la OECD:

Suicidios en Japón por sexo

Así pues, a pesar de ser uno de los países con la tasa de suicidio más alta del mundo, NO es el país con la mayor tasa de suicidios del mundo.

2. Tokio NO es la capital del suicidio en Japón

Según Madame Riri, los medios de comunicación extranjeros siempre hablan del “exceso de trabajo y el estrés de los sarariiman en las grandes urbes como Tokio como la causa más común de los suicidios en Japón. Así pues, la imagen que dan es que Tokio, sobre todo, es la capital del suicidio en Japón. Sin embargo, como demuestra en su análisis, la tasa de suicidio en Tokio es inferior a la media de Japón en su conjunto y de hecho el suicidio es más frecuente en zonas rurales que en Tokio.

Efectivamente, Tokio no es la capital del suicidio en Japón. Según datos del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar, la tasa de suicidios es más alta en las prefecturas de Akita, Niigata, Kochi, Yamagata, Iwate y Miyazaki, es decir, en zonas rurales más que en prefecturas donde encontramos grandes ciudades, como podemos ver en este gráfico:

suicidios por prefectura

3. Los suicidas arrollados por trenes NO son mayoría

Según Madame Riri, quizá porque son los casos que se reportan más a menudo, existe la creencia de que el número de suicidios de hombres y mujeres que se lanzan a las vías del tren es altísimo. Y no es así. Ella afirma que tan sólo el 2,1 % de los hombres y el 3,6 % de las mujeres suicidas murieron en Japón en 2003 lanzándose a las vías del tren.

Si hemos estado de turismo en Japón, especialmente en Tokio, probablemente hayamos visto en algún momento un aviso de trenes que van con retraso debido a lo que eufemísticamente se define como un ‘accidente corporal’ (人身事故, jinshin jiko), razón por la cual podemos pensar que arrojarse a las vías del tren es la forma de suicidio más común. Pero de hecho, el método de suicidio más utilizado en Japón es el ahorcamiento, tanto entre hombres como entre mujeres. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 2003, los métodos de suicidio más utilizados entre los hombres fueron el ahorcamiento (66,4%), la intoxicación por gas (13,3%), saltar de un edificio (7,1%), la sobredosis de drogas (3,3%), ahogarse (2,3%), saltar a las vías de tren (2,1%) y otros métodos (5,8%); mientras que en mujeres fueron el ahorcamiento (58,9%), saltar de un edificio (12,8%), la sobredosis de drogas (6,7%), ahogarse (6,7%), la intoxicación por gas (4,8%), saltar a las vías del tren (3,6%) y otros métodos (6,5%). Estos datos no han cambiado mucho, ya en el informe de la Agencia Nacional de Policía de 2012 se ve que la tendencia sigue siendo parecida con un gran porcentaje de suicidios por ahorcamiento (首つり), en azul, mientras un menor porcentaje de suicidios son por lanzarse a las vías del tren (飛び込み):

Métodos de suicidio en Japón

4. La tasa de suicido NO hace más que aumentar

Quizás porque los suicidios cada vez tienen más presencia mediática, muchos creen que la tasa de suicidios no para de aumentar y según Madame Riri, esto no es cierto. Utilizando datos del informe del gobierno White Paper on Suicide (自殺対策白書), demuestra que la tasa de la tasa de suicidios está en declive.

Y los datos así lo corroboran, a pesar de las discrepancias que pueda haber según la fuente que utilicemos para nuestro análisis. En Japón, hay varias fuentes de datos estadísticos en cuanto al suicidio. Las más representativas son Jisatsu no Gaiyo Shiryo (Datos sobre suicidios) publicada anualmente por la Agencia Nacional de Policía y copublicada desde 2011 por la Oficina del Gabinete como Jisatsu no Jokyo (Estado de los suicidios), y Jinko Dotai Tokei (Estadísticas Vitales) publicada mensualmente por el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar. A su vez, también hay algunos datos de encuestas independientes realizadas por organizaciones privadas. Dado que los métodos o las definiciones son diferentes, los datos muestran discrepancias, pero en este caso concreto todos muestran un declive en el número de suicidios en Japón en los últimos años, aunque no concuerde el número exacto.

En las estadísticas del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar, si no se sabe si una muerte es un suicidio, un homicidio o una muerte accidental, cuenta como “diferente al suicidio” y no como suicidio, a no ser que el médico forense que escriba el certificado de defunción afirme que la causa de la muerte fue el suicidio. En cambio, en las estadísticas de la Agencia Nacional de Policía se tienen en cuenta los informes de las investigaciones de policía, gracias a los cuales muchos casos cuentan como suicidio a pesar de que la causa de la muerte no lo indique así. Es por ello que las cifras de suicidio de las estadísticas de la Agencia Nacional de Policía son mayores que las del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar.

A pesar de las discrepancias en el número exacto, en Japón, los suicidios aumentaron de forma dramática en 1998 (con el estallido de la burbuja económica y el declive de la cultura corporativa japonesa) y sobrepasaron la barrera de los 30.000. Hasta 2011, las cifras se mantuvieron altas, por encima de la barrera de los 30.000, razón por la cual se comenzaron a promocionar medidas para prevenir los suicidios a nivel nacional, como la Ley Básica de Prevención de Suicidios (2006) y la Guía de Medidas Completas contra el Suicidio (2007) que buscaban maneras de esclarecer todos los datos relacionados con el suicidio, de fomentar la atención publica, de otorgar un papel fundamental al personal de las estaciones de tren en contramedidas tempranas, de promocionar la salud mental, de disponer de atención psiquiátrica apropiada, de evitar los suicidios como iniciativa social, de evitar los intentos repetidos de suicidio, de aliviar el dolor de los familiares o de mejorar la cooperación con las organizaciones privadas.

Según los datos publicados por la Agencia Nacional de Policía, en 2012 hubo 27.766 suicidios en Japón y por primera vez desde 1998 el número cayó por debajo de la barrera de los 30.000. Las razones tras esta bajada no están claras todavía, pero parece que gracias a las medidas tomadas a nivel nacional ha aumentado la conciencia social y el conocimiento acerca del suicidio y se pueden haber evitado más suicidios. Una visión menos positiva de este declive nos la presenta el periodista Jake Adelstein, que hacía una buenísima reflexión en The Japan Times: ¿realmente había habido un declive en el número de suicidios? ¿O había habido un declive en el número de homicidios? Porque en el 25% de los casos, no se supieron las causas o razones del suicidio, algo que podría entenderse como que no eran realmente suicidios.

Sea como fuere, lo cierto es que sobre el papel el número de suicidios está bajando, tanto si utilizamos los datos del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar (como en el gráfico siguiente) como si utilizamos los datos de la Agencia Nacional de Policía:

tasa de suicidio

En términos globales, y utilizando datos de la OECD (es decir, de las Estadísticas Vitales del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar) podemos ver cómo la tasa de suicidios en Japón va a la baja en los últimos años:

Tendencia en número de suicidios

Cambio en las tasas de suicidio en Japón

Además, cabe destacar que el suicidio no es la causa mayoritaria de muerte entre los japoneses. En datos del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar, el cáncer (286,6) y las enfermedades cardiovasculares (157,9), seguidos de la neumonía (98,4), las enfermedades cerebrovasculares (96,5), la senilidad (48,2) y los accidentes (32,6) se encuentran como causas de muerte más probables que el suicidio (21,0).

Sin embargo, hay que tener muy presente que el suicidio sigue siendo la causa de muerte mayoritaria entre los jóvenes del país. Si bien hay quien dice que esto es debido a que la violencia juvenil es rara en Japón y que por lo tanto hay menos muertes por violencia en este grupo de edad, lo cierto es que las cifras de suicidios en gente joven son altas. Curiosamente, a pesar de lo que podamos pensar, las razones suelen ser más por problemas económicos familiares que por acoso escolar (otro gran problema de la sociedad japonesa actual).

5. Los japoneses NO tienen razones diferentes para suicidarse

En Occidente se tiende a pensar que los japoneses siguen suicidándose por honor o vergüenza, porque “forma parte de su cultura”, recordando con cierta nostalgia la tradición feudal del seppuku o harakiri. Sin embargo, Madame Riri afirma que las razones por las que se suicidan muchos japoneses son las mismas que por las que se quitan la vida personas de otras partes del mundo, es decir, problemas amorosos, depresión, deudas, etc.

Los datos (de 2007) la Agencia Nacional de Policía de Japón así lo corroboran, aunque son interesantes de analizar. Los problemas de salud (47,7%) son la principal causa de suicidio, seguidos de los problemas económicos (23,8%), los problemas domésticos (12,2%), los problemas laborales (7,2%), los problemas amorosos (3,1%) y los problemas en la escuela (1,1%).

Motivos por los que se suicidan los japoneses

El suicidio es frecuentemente utilizado en caso de deudas para cobrar el dinero del seguro y así, con ese dinero, conseguir que la familia pueda pagar las deudas y vivir tranquilamente, razón por la cual se entiende que el suicidio por problemas económicos esté en segundo lugar. Por otro lado, el estrés laboral también es una causa importante de suicidio en Japón (especialmente si lo comparamos con el resto del mundo), pero, en los últimos años, deberíamos incluir dos razones más dentro del genérico ‘problemas laborales’: la inestabilidad laboral y la temporalidad de los trabajos.

Después del estallido de la burbuja económica a finales de los años 90, el sistema corporativo japonés comenzó a desmoronarse. Los trabajos de por vida comenzaron a desaparecer y los despidos y la temporalidad dejaron de ser la excepción para ir convirtiéndose en una característica más del mundo laboral. Esto chocó frontalmente con la tradicional dedicación al trabajo del hombre japonés, que debía “sostener” y “proveer” a su familia. Con los cambios en el mundo laboral, el hombre tuvo que adaptarse y en algunos casos no supo reaccionar. Es por eso que vemos cómo los suicidios por problemas laborales han aumentado desde finales de los años 90 y a mediados de la década del año 2000, cuando la crisis económica global no ayudó a tranquilizar el sistema corporativo japonés. Así pues, en este aumento hay muertes por karojisatsu o suicidios por estrés laboral, pero también suicidios de hombres que fueron despedidos o que no lograban salir de la temporalidad y sentían que no podían ser “hombres de provecho” (como demuestra la tendencia ascendente a partir de 2007).

A la hora de analizar estos datos, no obstante, hay que tener en cuenta que en 2007 se revisaron las estadísticas y se hizo posible registrar tres causas o motivos posibles (a partir de investigaciones policiales o la nota de suicidio), un cambio que introdujo subcategorías más detalladas que comenzarían a dar datos interesantes, ya que sin duda alguna categorías como ‘problemas de salud’ o ‘problemas laborales’  son demasiado amplias para poder ser analizadas en detalle. De ahí que en los gráficos haya un aumento considerable en 2007, dado que a partir de ese momento se comenzaron a registrar hasta 3 causas por suicidio:

Tendencias de suicidio en Japón categorizadas por causa o motivo

De hecho, el Equipo del Proyecto de Análisis de los Suicidios, una iniciativa formada por la empresa Lifelink y la Universidad de Tokio realizó una encuesta a 305 familiares de víctimas de suicidio entre julio de 2007 y junio de 2008. Se seleccionaron 56 “factores de riesgo”, basándose en los 52 usados por la Agencia Nacional de Policía. Los resultados se publicaron en el informe Jisatsu Jittai Hakusho (Informe sobre suicidios) que se publica desde entonces todos los años.

A partir de entrevistas a los miembros de la familia de la víctima, se anotaron todas las causas posibles del suicidio y se concluyó que de media a cada víctima le preocupaban cuatro factores diferentes en el momento del suicidio. Los factores de riesgo más comunes fueron la depresión, desacuerdos domésticos, deudas, enfermedades físicas, dificultades económicas, relaciones humanas en el lugar de trabajo, cambios en el entorno laboral, desempleo, problemas de negocios y exceso de trabajo. Muchos de estos factores se interrelacionan negativamente y, en conjunto, llevan al suicidio, razón por la cual las iniciativas para combatir el suicidio deberían centrarse no sólo en uno de los factores, sino en las relaciones entre todos.

Así pues, al anotar más de un factor de riesgo o posible causa del suicidio, los datos cambian sustancialmente y el porcentaje de suicidios por problemas de salud se reduce a la mitad, mientras que el resto de grandes factores como son los problemas domésticos, los problemas laborales o los problemas en la escuela suben en porcentaje (datos del Equipo del Proyecto de Análisis de los Suicidios):

suicidio en japón

Así pues, Japón tiene un grave problema con los suicidios, eso no vamos a negarlo. Pero ni es el país con más suicidios del mundo, ni los suicidios no hacen más que aumentar, ni el método más utilizado es arrojarse a las vías del tren, ni se suicidan por honor o vergüenza como los antiguos samuráis. Al final los datos, aunque en cifras exactas bailen según la fuente, pueden explicar cómo es la situación en la actualidad.

Japón es uno de los países con la tasa de suicidios más alta del mundo. Sin embargo, todavía hoy realiza pocas autopsias de carácter psicológico en casos de suicidio y hasta hace relativamente poco los informes sobre las causas del suicidio no eran exactos, lo que no ayuda a las autoridades a centrar sus esfuerzos en contramedidas para reducir el número de muertes por suicidio. Japón debe seguir trabajando para reducir el número de muertes por suicidio, implantando contramedidas multidimensionales y multifacéticas que incluyan una respuesta a los entornos familiares y laborales, ayudas económicas, ayudas en caso de deudas múltiples, un tratamiento adecuado para los achaques físicos y ayudas para el empleo y la búsqueda de empleo, factores clave en gran parte de los suicidios del país.

Esperemos que se siga trabajando en medidas para reducir estas cifras y que la tendencia siga a la baja durante muchos años en el futuro.

Fuentes:
Adelstein, Jake (2013). “Japan’s suicide statistics don’t tell the real story” en The Japan Times [en línea]
Otsuka, Yasumasa y Horita, Yuji (2013). “Statistics on Suicides of Japanese Workers” en Japan Labor Review, vol. 10, nº 4, pg. 44-54.
Agencia Nacional de Policía de Japón [en línea]
Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón [en línea]
OECD Library (2013) [en línea]
Boletín de la Organización Mundial de la Salud (OMS) [en línea]
自殺実態白書 (Jisatsu Jittai Hakusho – Informe sobre suicidios) [en línea]
Estadísticas de la Agencia Nacional de Policía 2013
Soule, Susan (2007). An Evaluation of the Implementation of Greenland’s National Strategy for Suicide Prevention with Recommendations for the Future
Hicks, Jack (2007). “The Social Determinants of Elevated Rates of Suicide Among Inuit Youth” en Indigenous Affairs, nº 4, pg. 30-37.
Chen, Joe; Cheong Choi, Yun; Mori, Kota; Sawada, Yasuyuki; Sugano, Saki (2012). “Recession, Unemployment, and Suicide in Japan” en Japan Labor Review, vol. 9, nº 2.
Yamamura T., Kinoshita H., Nishiguchi M., Hishida S.(2006).”A perspective in epidemiology of suicide in Japan” en Vojnosanit Pregl, vol. 63, nº 6, pg. 575-83.