Puede que os preguntéis que qué tiene que ver el Christmas cake típico de la temporada navideña en Japón y las mujeres, pero os aseguro que para ellos tiene mucho que ver.

Si recordáis, cuando hablábamos de todo lo que ocurría durante el mes de diciembre en Japón, mencionábamos que uno de los postres “tradicionales” en la cena de Nochebuena era el Christmas Cake, que no es más que una tarta de bizcocho con nata y fresas, que no resulta especialmente buena ni barata, pero que es tan típica que pocos japoneses no se la pierden.

Christmas cake de Fujiya

Este postre empezó siendo una tarta de frutas que se vendió por primera vez en 1910 aunque su consumo no se masificó hasta la popularización de las celebraciones navideñas en Japón, a finales de la década de 1960, ya en la forma actual de bizcocho con nata y fresas, así que en general se considera 1970 como el año del despegue del Christmas cake en Japón.

Pero claro, este postre es típico de la cena del día 24 de diciembre, así que cuando llega el 25, si no te lo has comido, ya no vale para nada, porque se ha pasado su fecha. Igualmente las tiendas que no venden sus tartas de navidad el día 24 se encuentran con tartas que ya no sirven. De la misma manera, una mujer japonesa que llega a los 25 años de edad sin haberse casado recibe el nombre de “Christmas cake”, y es que se piensa que ella, al igual que la tarta, está pasada de fecha.

Es bastante cruel y a no pocas japonesas que llegan solteras a los 25 les causaba preocupaciones y situaciones violentas. Pero cada vez es menos infrecuente ver cómo la mujer se incorpora al trabajo de igual forma que los hombres. De hecho, la edad de casamiento en Japón, al igual que pasa en muchos otros países (España, sin ir más lejos), cada vez se retrasa más, así que las bromas sobre que una mujer es un Christmas cake son más infrecuentes que en el pasado y hasta las propias mujeres mayores de 25 y solteras a veces bromean con la situación.

De todas formas, aunque las mujeres japonesas cada vez tengan más claro qué quieren hacer con su futuro, y aunque no les importe llegar a los 25 sin casarse, sus familias a veces no ayudan demasiado, porque los padres, que son de una generación previa, se siguen preocupando si sus hijas llegan a los 25 sin casarse, pero si al menos la hija tiene pareja, el mal es menor. Si ni siquiera tiene una pareja que haga vislumbrar un futuro casamiento, la cosa empeora, y son muchos los que presionan a sus hijas para que encuentren pareja incluso cuando la hija tiene claro que no hay ningún problema en no casarse.

Comprando christmas cakes en Ginza

Por eso, para solventar esta falta de pareja, en Japón es popular el omiai, por el que una persona acuerda una cita entre una chica y un chico con la esperanza de que de ahí salga una relación sentimental y, sobre todo, un matrimonio. Aunque a veces se traduce como “matrimonio concertado”, no es exactamente cierto, ya que ninguno de los dos está obligado a nada, y puede que la cita no sea exitosa. En el año 2005 se estimaba, de hecho, que el 6,2% de los matrimonios en Japón venían de este tipo de citas.

Así que si estáis por Japón en fechas navideñas y veis en las tiendas una gran cantidad de tartas con nata y fresas, ahora sabéis qué otras cosas representa para los japoneses además de una simple tarta.

¿Quieres saber qué otras tradiciones y costumbres hay en diciembre en Japón? Pues no te pierdas nuestro post sobre Diciembre en Japón: el mes del omisoka.

Imágenes de FujiyaTokyo Five.