Pontochō (先斗町) es uno de los cinco hanamachi o distritos de geishas de Kioto, conjuntamente llamados gokagai. Al igual que el popular barrio de geishas de Gion, Pontochō es emblemático por la arquitectura tradicional de las casa de geishas, casas de té, tiendas tradicionales y restaurantes de alta cocina que allí se aglutinan.

Y eso que  Pontochō está formado por una única calle estrecha y peatonal, que corre paralela al río Kamo (Kamogawa, en japonés) desde la calle Shijō hasta la calle Sanjō.

La atmósfera de la calle cambia muchísimo si la visitamos de día o de noche: de día veremos maikos y geishas sin maquillar y sin sus preciosos kimonos, yendo de compras, a clase o a tomar algo, además de muchos repartidores que traen comida a los restaurantes o encargados que limpian y preparan todo para la noche; de noche veremos multitud de gente paseando por la calle, entrando en bares y disfrutando de la deliciosas comidas de los restaurantes. Si tenemos suerte, quizá veamos alguna maiko o alguna geisha corriendo de un banquete a otro.

Historia de Pontochō

Antes de transformarse en uno de los barrios de geishas más importantes de la ciudad, Pontochō no era más que un banco de arena del río Kamo. Sin embargo, en 1670 se realizaron obras de refuerzo de las márgenes del río Kamo y a partir de entonces se comenzaron a construir casas paralelas al río y ya en 1712 comenzaron a surgir las primeras casas de té y hostales frecuentados por cortesanas, convirtiendo Pontochō en un próspero barrio del placer.

Se desconoce el origen exacto de la palabra Pontochō, pero se cree que se encuentra en el término inglés point o el portugués pont ya que el área se encontraba en la margen occidental del río, justo en el punto donde había una lengua de arena más prominente.

En Pontochō encontramos también un pequeño santuario dedicado al tanuki, el perro mapache de la fortuna.  En 1978 hubo un incendio en la calle, que hasta se llevó la vida de una geisha. En el lugar exacto donde el fuego se detuvo encontraron un tanuki de cerámica hecho pedazos por el calor del fuego.

Los residentes y negocios de la zona quisieron agradecer al pequeño tanuki de cerámica su esfuerzo en parar el fuego (porque era como si se hubiese sacrificado para detenerlo) y construyeron un pequeño santuario donde alojar sus restos. El santuario está lleno de pegatinas y tarjetas de geishas y maikos de la zona, que siempre que pasan por aquí le piden que por favor mantenga la calle libre de incendios. Tirad una moneda al pequeño santuario y sonará una grabación con mensajes y consejos para tener salud y felicidad.

Pontochō hoy

Pontochō sigue siendo hoy una callejuela de 600 metros de largo y 5 metros de ancho repleta de tiendas, restaurantes, bares, casas de té y casas de geishas. Sin embargo, existen pequeñas callejuelas perpendiculares a Pontochō que también están repletas de casas, casas de té, casas de geishas y pequeños restaurantes. Algunas tienen salida a la siguiente calle paralela a Pontochō, mientras que otras son un cul-de-sac.

Además, en verano, todos los restaurantes del lado más cercano al río disponen de terrazas alzadas sobre los bancos de arena que se han convertido en un lugar privilegiado (¡y terriblemente caro!) donde refrescarse en las húmedas noches del verano de Kioto. Alternativamente, siempre podemos comprarnos unos takoyaki para llevar en alguno de los restaurantes de la zona y disfrutarlos sentados en las márgenes del río.

Actualmente Pontochō cuenta con unas 41 geishas y 10 maikos* que participan activamente en los banquetes que se celebran en éste y otros barrios de geishas de la ciudad, además de celebrar su arte en el Kamogawa Odori o los  bailes tradicionales de maikos y geishas de este barrio que se representan en abril y noviembre en el teatro de Pontochō, cercano al extremo de la calle Sanjō y son extremadamente populares entre los habitantes de Kioto y los turistas ya que es una oportunidad ideal de ver auténticas maikos y geishas cantando, bailando, actuando o tocando instrumentos tradicionales en directo.

En el teatro de Pontochō también podemos disfrutar del Maiko Chaya durante las celebraciones del tanabata en Kioto – una oportunidad única para hablar con una maiko y verlas bailar en directo.

El blasón oficial de Pontochō es un frailecillo que podemos ver fácilmente en la multitud de farolillos rojos que cuelgan de todos los establecimientos o en la entrada a la calle desde la calle Shijo.

Paseo a pie por Pontochō

Pontochō es una callejuela estrecha y bastante transitada, por lo que si bien podemos recorrer gran parte de la ciudad de Kioto en bicicleta, es recomendable dejar la bicicleta a un lado y visitar Pontochō a pie.

¿Y qué os parece pasear por Pontocho en kimono? Podéis alquilar un kimono para un día (os lo ponen en la tienda, no os preocupéis) y disfrutar del ambiente tradicional, ¡muy recomendable! Si os animáis, podéis reservar vuestro kimono desde aquí (página de confianza de Japonismo).

Os dejamos con un mapa para que no os perdáis las cosas principales. Hemos añadido algunos marcadores de resturantes y bares, aunque hay muchísimos más. Simplemente esperamos que os sirva de idea :)

Pontochō es pues uno de los hanamachi más concurridos de Kioto, gracias a la gran cantidad de bares y restaurantes que se encuentran en esa calle. Además, gracias a su arquitectura tradicional, es visita obligada para cualquier turista que esté en Kioto.

*Datos de Kyoto Kagai Stadistics (del 31/10/2009) de Onihide en flickr

Entrada publicada originalmente el 14 de noviembre de 2011. Última actualización: 16 de julio de 2016.