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Hakone (箱根) es una de las excursiones más populares desde Tokio.

Situada en la prefectura de Kanagawa, a menos de 100 kilómetros de distancia de Tokio, Hakone es un importante centro turístico, tanto para los visitantes nacionales como para los extranjeros. Pero, ¿merece la pena una excursión de un día en Hakone? Compartimos con vosotros nuestra experiencia.

ACTUALIZACIÓN [31.07.2016] La Agencia Meteorológica de Japón redujo hace unos meses la alerta por erupción volcánica en Hakone, que pasó del nivel 3 al que llegó en marzo de 2015 al nivel 1 de nuevo. Sin embargo, durante meses, toda la zona del parque Owakudani estuvo cerrada por precaución (por la aparición de nuevos cráteres), pero desde julio de 2016 se ha reabierto la zona y el teleférico que pasa por encima del parque Owakudani (que era una de las zonas que estuvieron más tiempo cerradas) ya funciona con total normalidad, como el resto de la zona.
Desde el 10 de enero y hasta el 14 de abril el viaje en teleférico entre las estaciones de Sounzan y Owakudani se hará en autobús dado que ese tramo del teleférico está cerrado por mantenimiento. El precio del autobús es el mismo que el del teleférico, el recorrido dura unos 8 minutos y hay autobuses cada 10/15 minutos en ambas direcciones hasta las 16:00 horas. Más información en la página web oficial.

Visitar Hakone

Hakone es un importante punto turístico gracias a sus múltiples baños termales naturales u onsen, a una naturaleza de espectacular belleza (no por nada forma parte del parque nacional de Fuji-Hakone-Izu) y, en consecuencia, a las buenísimas y variadas rutas de senderismo que hay, además de ser uno de los sitios desde donde disfrutar de preciosas vistas del monte Fuji (en días claros, si tenemos suerte). En Hakone, además, podemos visitar el antiguo punto de control de la ruta Tōkaidō, una de las cinco rutas que partían de la antigua Edo y que conectaba Edo con Kioto, y hasta pasear por la antigua ruta, con su pavimento original y todo.

Así pues, a simple vista, Hakone merece muchísimo la pena y es por ello que muchos la incluyen como excursión de un día desde Tokio, lo cual no está mal. Pero nosotros sinceramente, creemos que Hakone es un destino ideal para hacer noche, para una “mini-escapada” desde Tokio y que merece al menos un par de días para poder disfrutarse bien, pero si tan sólo tenemos un día, podemos planificar bien el viaje para disfrutarlo lo máximo posible y sacarle todo el jugo a nuestra excursión.

Y aquí llega un primer obstáculo a superar, porque a la hora de preparar nuestra excursión a Hakone nos saldrán varias opciones entre las que hay una extremadamente popular, la que nosotros llamamos “la ruta de los transportes”, y que curiosamente, a nuestro parecer, es la peor manera de disfrutar Hakone si estamos tan sólo un día en la zona.

Os la explicamos a continuación, pero antes, veamos algunas ideas de qué podemos ver y hacer en Hakone en un día.

Qué ver y hacer en Hakone

  • Disfrutar en uno de los múltiples onsen (温泉) de Hakone. Muchos hoteles y ryokan permiten la entrada a sus baños termales también a aquellos que no son huéspedes, así que si no hacemos noche en Hakone esto no es excusa. Yumoto es probablemente la zona de onsen más popular, tanto por su historia como por la gran calidad y variedad de sus aguas. Entre los onsen abiertos a no-huéspedes destacan: el Tenzan, el Hakone Kamon, el Yunosato Okada o el Kappa Tengoku, entre otros. Mención especial para el onsen Hakone Yuryo, que permite reservar baños privados para familias y parejas que quieran bañarse juntas, el spa Howakien Yunessun donde tenemos una zona de parque acuático/spa en el que debemos llevar trajes de baño, con varios baños temáticos de vino tinto, té, café y hasta baños especiales de chocolate y especialmente el rotemburo (露天風呂, baño al aire libre) del Hakone Green Plaza Hotel desde podemos disfrutar de preciosas vistas del monte Fuji, si el día y la suerte nos acompañan.

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  • Pasear por el santuario Hakone o Hakone Jinja (箱根神社). Situado a los pues del monte Hakone y a orillas del lago Ashi, el santuario parece medio escondido entre la naturaleza pero los grandes torii rojos, uno en el lago y otros dos en la calle principal de Moto-Hakone nos ayudarán a localizarlo. Dada su localización, emana paz y tranquilidad.
  • Hacer la ruta de senderismo hasta el santuario Motomiya (本宮), en la cima Komagatake, desde donde hay preciosas vistas del monte y el lago. Alternativamente, si no queremos andar, podemos llegar con el funicular Komagatake desde Hakone-en (a orillas del lago Ashi).

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  • Comerse un huevo negro o kuro-tamago (黒玉子) en la zona volcánica de Owakudani (大涌谷). A 10 minutos andando desde la estación del funicular, la zona volcánica está repleta de humo, burbujas y actividad. Aquí es típico, como en muchos otros sitios de actividad volcánica como Beppu, comerse un huevo hervido negro, al haberse hervido en el agua caliente que emana del suelo, rica en azufre (que según los japoneses alarga la vida 7 años).
  • Si os gusta mucho el senderismo, podéis hacer la ruta que va desde el funicular hasta la cima del monte Kamiya y desde ahí hasta el monte Komagatake, desde donde se puede coger el funicular de vuelta al lago Ashi. Es una ruta de 2 horas y es necesario llevar calzado y equipamiento adecuado.
  • Darse un capricho y comerse un brownie de montaña o yama no burauni (山のブラウニー), como aquí los llaman, en la pastelería Sagamiya (箱根Sagamiya), situada al lado del centro de información turística de Hakone-Yumoto. Imposible no encontrarla, ¡el olor de los brownies casi llega hasta aquí!
  • Pasar por la orilla del lago Ashi o Ashinoko en japonés (芦ノ湖) y dejarnos llevar por la naturaleza y la belleza de la zona.

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  • Probar una especialidad local, el kinmedai, un tipo de pez blanco con ojos dorados, que se pesca en las aguas de la bahía de Sagami y se sirve en sushi o en forma de pastelitos de pescado kamaboko.
  • Subir al teleférico de Hakone para disfrutar de las vistas y a continuación tomar un barco pirata para disfrutar de un crucero por el lago Ashi (más sobre esto un poco más abajo ^^).
  • Sentirse como un viajero del periodo de Edo (1603-1867) cruzando el punto de control de Hakone o Hakone Sekisho (箱根関所), en plena ruta Tokaido, una de las cinco rutas que partían desde la antigua Edo. Los viajeros en ruta debían parar, mostrar su documentación y dejar que inspeccionaran su equipaje en el punto de control, evitando así que los señores feudales o daimyō que el shogun tenía forzadamente en Edo pudieran escapar y causar rebeliones locales. El punto de control de Hakone, que todavía hoy es la frontera oficial entre las regiones de Kanto y Chubu, fue construido en 1619 y reconstruido fielmente en 2007 (con todo lujo de detalles:  puertas, vallas, oficinas, calabozo y torre de control, todo es igual). Cerca podemos encontrar un pequeño museo llamado Hakone Sekisho Shiryokan (箱根関所資料館) donde hay exposiciones variadas sobre la actividad del punto de control durante el periodo de Edo. El pequeño camino, rodeado de cedros, que representa la antigua ruta Tokaido y el punto de control están situados entre Moto-Hakone y Hakone-Machi, a orillas del lago Ashi. Para llegar, podemos ir andando desde Hakone.machi o alternativamente podemos coger el autobús H de Hakone Tozan.
  • Ver dónde pasaba sus días de descanso y relax el emperador Meiji, acercándonos hasta el Parque Imperial de Hakone (恩賜箱根公園) para ver la Villa Imperial o Palacio de Hakone (旧函根離宮), construido en 1886 como residencia de verano del emperador Meiji.

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  • Viajar en el tiempo hasta el periodo de Edo y caminar por la antigua ruta Tokaido (東海道), aquí también llamada Kyukaido (旧街道), especialmente entre Moto-Hakone y Hatajuku donde todavía hoy podemos caminar por el antiguo pavimento de piedras que cubría toda la ruta y aquí está bastante bien conservado. Es casi obligado parar a tomarse un amazake (sake dulce y caliente) y algún dulce tradicional japonés en la casa de té Amazake Chaya (甘酒茶屋), que encontraremos durante el camino, una reconstrucción de la casa de hace 350 años. Al lado de la casa de té, además, encontramos el pequeño Museo Tokaido (東海道), con grandes reconstrucciones y explicaciones sobre la vida en la ruta desde Edo hasta Kioto. Alternativamente, si no tenemos ganas de andar, podemos llegar hasta ahí con el autobús K de Hakone Tozan, que tienen parada en Hatajuku y en la casa de té Amazake Chaya.

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  • Disfrutar de otra especialidad local, un refrescante soba frío (de las aguas del río Haya) en el restaurante Hatsuhana.
  • Disfrutar de la impresionante belleza del santuario Hakone Daitengusan Jinja (箱根大天狗山神社) en Sukumogawa, con una cuesta paralela a un riachuelo con cascadas, que tiene lamparillas rojas a cada lado, creando un efecto precioso.
  • Acercarse hasta el castillo de Odawara u Odawara-jo(小田原城), una reconstrucción del castillo original que nada tiene que ver con los castillos de Matsumoto, Himeji o Matsuyama, por ejemplo, pero que es sin duda uno de los castillos más bonitos de la zona de Tokio junto con el castillo de Chiba.

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  • Acercarse hasta el Museo al aire libre de Hakone o Hakone Chokoku No Mori Bijitsukan (彫刻の森美術館) que tiene una bonita colección de esculturas de arte contemporáneo de artistas tan conocidos como Joan Mir, Henry Moore, Jean Dubuffet o Pablo Picasso, entre otros, que además tiene todo un pabellón en el que se muestra la mayor colección de obras del artista catalán. Además, hay una impresionante galería pictórica con obras de Renoir, Kandinsky, Mir, Utrillo o Vlaminck. Si os gusta el arte contemporáneo, no podéis dejar de entrar. Si nos gusta mucho el arte, entrar también en el Museo de Arte POLA (POLA 美術館) que exhibe la colección privada de Suzuki Tsuneshu con 9.500 obras de arte muy eclécticas de impresionistas como Renoir, Gauguin, Monet o de contemporáneos como Modigliani, Chagal, Picasso o Kandinsky, además de pinturas tradicionales japonesas, cerámicas, etc.
  • Pasear por el tradicional jardín de musgo del Museo de arte de Hakone o MOA Bijitsukan (MOA美術館) y tomarnos un té verde en la casa de té Shinwa-tei. En el museo, aprender más de la cerámica japonesa, con exposiciones que van desde el periodo Jōmon hasta el periodo Tokugawa y donde podemos ver en directo las famosas estatuas funerarias de terracota japonesas Haniwa que nos recuerdan a los guerreros de Xian de China.
  • Ver la bonita colección de pinturas tradicionales nihonga, original del periodo Heian, en el Museo de Arte Narukawa (成川美術館).
  • Pasear por el Jardín Botánico y entrar en el Museo de Cristal Veneciano o Hakone Garasu no Mori Bijutsukan (箱根ガラスの森美術館) que contiene más de 100 objetos de cristal italiano.

Vemos, pues, que Hakone tiene mucho que ver y hacer y que desde luego merece más de un día, al menos para disfrutar de la gastronomía y los onsen de los distintos ryokan y hoteles del lugar, para poder visitar con calma todos los sitios turísticos y para poder pasear por la orilla del lago Ashi o hacer alguna ruta de senderismo si nos apetece.

‘La ruta de los transportes’ o cómo NO visitar Hakone

‘La ruta de los transportes’ es una de las opciones más populares y más recomendadas a la hora de visitar Hakone, una opción que no sólo busca llevarnos a Hakone, sino que busca que además disfrutemos del trayecto hasta ahí. Y aunque eso, de buenas a primeras, no tiene por qué ser malo (de hecho, sobre el papel suena maravilloso, muy bonito y bucólico todo), lo cierto es que no es recomendable para una excursión de un día.

¿La razón? Te pasas más tiempo en los distintos transportes que visitando Hakone, porque apenas tienes tiempo y/o energía de disfrutar de las distintas opciones que te ofrece Hakone una vez llegas por fin a tu destino. Si vamos a estar más de un día en Hakone, pues ya es a gusto de cada uno y puede ser divertido, pero para la típica excursión de un día desde Tokio nosotros no la recomendamos.

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La excursión comienza en Shinjuku, desde donde tomamos el tren Romancecar de la compañía Odakyu (特急ロマンスカー) que nos lleva hasta la estación de Hakone-Yumoto (100 minutos, aproximadamente). La particularidad de este tren es que los vagones de los extremos son ‘observatorios’ desde los que podemos disfrutar de la preciosa naturaleza de la zona, así que si podemos reservar un asiento en la primera fila de esos vagones, disfrutaremos del viaje mucho más.

Una vez en Hakone-Yumoto, comienza ‘la ruta de los transportes’ de verdad. Desde ahí debemos tomar el tren Hakone Tozan o Hakone Tozan Densha (箱根登山電車), el tren de montaña más antiguo de Japón. Durante 40 minutos este tren de montaña se abre camino entre estrechos pasajes, túneles y puentes, parando en pequeñas estaciones durante el camino y cambiando de dirección en tres ocasiones para ir subiendo las empinadas cuestas hasta dejarnos en la estación de Gora. El trayecto es un regalo para los fans del mundo ferroviario y también para los amantes de la naturaleza, especialmente a comienzos de julio, cuando florecen las hortensias que inundan el trayecto y las estaciones (de hecho hay trenes nocturnos especiales desde mediados de junio hasta mediados de julio para poder ver las flores iluminadas).

Una vez en Gora, hay que cambiar al pequeño funicular de Hakone Tozan o Hakone Tozan Cable Car (箱根登山ケーブルカー) que en 9 minutos nos deja en la estación de Sounzan, donde se encuentran varios de los onsen de la zona. Gracias a los grandes ventanales del funicular, podemos disfrutar (supuestamente) de las vistas panorámicas de las montañas de Hakone, incluyendo el monte Kami y el Monte Myojogatake (donde se realiza el popular festival del fuego Daimonji de Hakone), aunque lo cierto es que si vamos en temporada alta, el funicular suele estar tan lleno que poca cosa veremos. Cuando llega el funicular, además, la estación se convierte en una zona de guerra – todos quieren sentarse, pocos lo consiguen :)

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Desde Sounzan la ruta nos obliga a subir al teleférico de Hakone o Hakone Ropeway (箱根ロープウェイ) hasta Togendai, a orillas del lago Ashi. El viaje, de 30 minutos de duración, nos permite disfrutar de preciosas vistas panorámicas de la naturaleza de Hakone, como las plácidas aguas del lago Ashi, las nubes volcánicas de Owakudani o, si tenemos suerte, del majestuoso monte Fuji. La verdad es que el trayecto es bonito y merce la pena (más en invierno, si vemos en monte Fuji), pero con el calor del verano puedo ser bastante sofocante a pesar del aire acondicionado. Como apunte, el teleférico de Hakone es el teleférico con más tránsito de pasajeros del mundo, según el Libro Guinness de los Récords, ¡ahí es nada!

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Una vez nos bajamos del teleférico en Togendai, la idea es tomar un barco que cruce el lago Ashi (箱根海賊船) y nos deje en Moto-Hakone (muy recomendable) o en Hakone-machi (menos recomendable) en 30-40 minutos de trayecto. En teoría es un paseo en barca por el lago Ashi, con lo cual bonito es. ¿El problema? Que después de tanto transporte, acabas un poco cansado ya de las vistas y, sinceramente, lo de ir en un ‘barco pirata’ como que no lo terminamos de entender… Como excursión individual o con niños seguro que nos gusta más :)

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Así que ya veis, sobre papel la idea está genial, pero para nosotros no es adecuada si vamos a ir a Hakone un sólo día. Subir a varios trenes, el funicular, el teleférico y el barco es interesante, no vamos a decir que no, pero no hacerlo todo seguido porque al final entre esperas, colas y cambios son unas 2 horas y media de básicamente subir y bajar de medios de transporte.

Contando que ya hemos hecho mínimo otros 100 minutos desde el centro de Tokio, son casi 5 horas seguidas de ir en transporte. Que sí, que puedes ver la naturaleza de Hakone desde diferentes perspectivas y a los fans de los trenes y los medios de transporte en general seguro que les encanta, pero quizá recomendamos hacerlo con un poco más de tiempo, relax y tranquilidad, parando aquí y allá, haciendo rutas de senderismo o disfrutando de un buen onsen entre medias de un trayecto y otro  y aprovechando para hacer turismo, no para hacerlo todo seguido.

Pero esto es sólo nuestra opinión, basada en una primera (y nefasta) experiencia. Aunque, como todo, hay que explicarla y ponerla en contexto. Nosotros visitamos Hakone casi al final de un viaje de 3 semanas que nos había llevado hasta Kagoshima (en el extremo sur de Kyushu). Por lo tanto estábamos ya algo (vale, bastante) cansados. Además, estábamos en pleno agosto y el calor y la humedad, siempre sofocantes, no ayudaron a hacer más placenteros los viajes en los distintos medios de transporte (y si no ves el monte Fuji, como que al final era todo “más de lo mismo”). Además, al ser temporada alta, todos los medios que usamos estaban llenísimos de abuelos y abuelas que iban y venían de sus excursiones de senderismo. No fueron viajes “placenteros”, sino que alguno fue hasta “estresante”, porque ahí había más gente de la que cabía en cada vagón y todos queríamos subir a la vez sin esperar al siguiente tren.

En resumidas cuentas, Hakone merece la pena. Si vamos más de un día, bien podemos hacer este recorrido de transportes, pero si tan sólo vamos un día como excursión desde Tokio, desde luego recomendamos utilizar el servicio de autobuses de la zona, para ir de un lado al otro, y disfrutar de todas las opciones de turismo y relax que nos ofrece Hakone.

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Pase Hakone Free Pass

Una de las mejores maneras de vistar Hakone es con el Hakone Free Pass, un pase que nos permite subir y bajar tantas veces como queramos de los distintos autobuses Hakone Tozan, del tren de montaña Hakone-Tozan, del funicular Hakone Tozan, del teleférico de Hakone y de los barcos turísticos de Hakone, además de incluir el viaje desde Shinjuku con el Romancecar y descuentos en museos y tiendas de toda la zona.

El pase de 2 días cuesta 5.140 yenes desde Shinjuku y 4.000 yenes desde Odawara. Tenéis más información aquí.

Si queréis visitar Hakone de manera independiente, podéis comprar el pase de transporte cómodamente por Internet desde aquí (a escoger entre el pase de 2 días o el de 3 días, aunque éste no incluye en Romancecar). Alternativamente, si preferís una excursión guiada, podéis preguntar a nuestra agencia de confianza Yoitabi Travel (en español) o sumaros a una excursión típica por Hakone que podéis contratar desde aquí (en inglés).

Cómo llegar a Hakone

Para llegar a Hakone desde Tokio, tenemos básicamente dos opciones:

  1. Si tenemos el JR Pass, podemos ir hasta Odawara en shinkansen y desde ahí tomar un tren de la línea privada Odakyu (ya no incluida en el JR Pass) hasta Hakone-Yumoto o tomar el tren de montaña Hakone Tōzan para hacer la excursión completa.
  2. Si no disponemos de JR Pass, podemos tomar el tren Romancecar de la línea Odakyu desde Shinjuku hasta Hakone-Yumoto.

Lo cierto es que después de escribir esta entrada, tenemos muchísimas ganas de volver a Hakone para poder disfrutarla, esta vez sí, con mucha más calma y organización y ver todo aquello que no pudimos ver hace unos años, cuando pasamos demasiadas horas metidos en medios de transporte.

 

Entrada publicada originalmente el 28 de julio de 2014. Última actualización: 06 de septiembre de 2016.