En Japón son muy populares unas pequeñas máquinas expendedoras con bolas de plástico en cuyo interior hay pequeños juguetes sorpresa; son las gashapon (ガシャポン).

Las bolas gashapon tienen unos 10cm de diámetro y en su interior contienen una pequeña figura de plástico, colgantes, llaveros o algún artículo relacionado con personajes de manga y anime, de idols y famosos, animales, etc. Existen varios tipos de gashapon según la calidad y el nivel de detalle de los juguetes de su interior y cuestan entre 300 y 100 yenes (unos 2 euros y poco, en el caso más caro).

Para adquirir una bola gashapon, pones dinero en la máquina, giras una ruedecilla y esperas a ver qué bola te depara la suerte, algo que es parte fundamental de la emoción de comprar una gashapon, pues nunca sabes qué te tocará. Como con muchos otros artículos de colección en los que interviene el azar, las bolas gashapon suelen intercambiarse para conseguir completar colecciones y deshacerse de bolas repetidas y la manera de saber qué otros artículos se encuentran en la colección es mirar el folleto que viene dentro de la bola de plástico.

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Según parece, Bandai comercializó las primeras máquinas expendedoras de gashapon en 1977 y entre las figuras más populares estaban las de Gundam, Macross y Muscleman.

El término de gashapon, acuñado en los años 90, es una onomatopeya del sonido que hace la máquina al ser usada: por un lado gasha es el sonido de la rueda que debemos girar al introducir la moneda y pon es el ruido que hace la bola al caer.

En Japón es común encontrar máquinas gashapon en casi todas partes, especialmente en centros comerciales, tiendas de manga y espacios recreativos.