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Hoshinoya Taketomi Island (Okinawa)

Hoshinoya Taketomi Island, hotel de lujo y relax en Okinawa

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Hoshinoya Taketomi Island (Okinawa)
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Un paraíso
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Okinawa es, generalmente, un destino de relax y playa. Pero como antiguo reino de Ryukyu, también es un lugar con mucha historia. Taketomi, parte de las islas Yaeyama, es un destino perfecto para disfrutar de ambas cosas. Y más si lo combinas con una estancia en el espectacular hotel Hoshinoya Taketomi Island.

Hoshinoya Taketomi Island forma parte de Hoshino Resorts, una empresa con varias marcas de las que Hoshinoya es la de mayor lujo. Si algo caracteriza a la cadena y, sobre todo, a los hoteles de la marcha Hoshinoya, es el respeto por la historia y las tradiciones del lugar en el que están.

Entrada de Hoshinoya Taketomi
Entrada de Hoshinoya Taketomi

Así, buscan ofrecer una hospitalidad japonesa perfecta y, al mismo tiempo, una experiencia local lo más inmersiva posible. En nuestro caso, éste es el tercer hotel de la marca Hoshinoya en el que nos alojamos, tras haber estado en Hoshinoya Karuizawa y en Hoshinoya Tokyo.

Esta marca de lujo de la cadena cuenta actualmente con 7 hoteles repartidos por alguna de las mejores localizaciones de todo Japón y otro en Bali. Y por si fuera poco, en primavera de 2020 abrió su segundo hotel en Okinawa, situado en la isla principal al norte de Naha.

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El concepto de Hoshinoya Taketomi Island

Taketomi es una pequeña isla de coral en la que aún puedes ver y sentir cómo se vivía antiguamente en el reino de Ryukyu. Por supuesto, cuenta con playas espectaculares con aguas de azul turquesa y finísima arena blanca, pero hay mucho más que explorar y aprender en la isla.

Sin embargo, cuando el emplazamiento es tan bonito, existe la tentación de construir resorts masivos que vivan de espaldas a la historia del lugar donde se asientan. Resorts cuyo único objetivo sea la rentabilidad comercial y la explotación de los recursos de la isla. Hoshino Resorts, sin embargo, buscó una aproximación diferente, como ha hecho con otros hoteles.

Hoshinoya Taketomi visto desde el mirador
Hoshinoya Taketomi visto desde el mirador

De hecho, Hoshinoya Taketomi Island se integra en la isla de forma natural, sin estridencias y con un número de habitaciones reducido. Además, ofrece actividades para que los huéspedes conozcan mejor la historia de Okinawa y de la propia isla de Taketomi. Un hotel perfecto, claro está, si estás planificando tu luna de miel en Japón.

Esto se puede ver nada más llegar al hotel y es que Hoshinoya Taketomi Island se asemeja a una población tradicional de Taketomi. De hecho, se le considera como la cuarta población de la isla, que tan sólo cuenta con 350 habitantes.

Así, verás caminos de arena de coral que nunca son rectos, como en la parte histórica de la isla, para despistar a demonios que sólo saben ir en línea recta (según las creencias locales). Y a ambos lados de estos caminos están los muros de piedra que delimitan las habitaciones, que son como pequeñas casas tradicionales y que sirven para mantener la privacidad y proteger las casas de los azotes de los tifones. Todo el hotel es un reflejo casi idéntico de la parte histórica de la isla.

Caminos (nunca rectos) de Hoshinoya Taketomi
Caminos (nunca rectos) de Hoshinoya Taketomi

De hecho, según nos contaron, cuando comenzaron a usarse coches en Taketomi, los caminos tradicionales tuvieron que ensancharse. Sin embargo, los caminos del hotel son más estrechos, ya que por allí te mueves andando o en pequeños cochecitos eléctricos si vas con algún empleado.

Es curioso porque la población local, por lo que hablamos con ellos, dice que el hotel se asemeja más a cómo era la isla originalmente que la propia isla.

Estos caminos están cubiertos de arena blanca de coral que, según los locales, «refleja la luz del sol durante el día y la luz de la luna durante la noche». Todas las mañanas, siguiendo las tradiciones de la isla, los caminos se barren y se limpian siguiendo un ritual de purificación.

Pequeños coches para transportar huéspedes
Pequeños coches para transportar huéspedes

Curiosamente, en Taketomi hay una cadena internacional que quiere construir un resort junto a una de las playas. Y en algunos puntos de la isla verás pegatinas contrarias a este resort, puestas por los habitantes.

El motivo de las protestas es que será un hotel de muchísimas habitaciones y en el que las tradiciones, cultura e historia de la isla importarán bien poco. Sin embargo, ningún habitante de Taketomi se mostró contrario a la construcción del Hoshinoya Taketomi Island.

Al contrario, nos contaron que fueron un grupo de locales los que contactaron a Hoshino Resorts para pedirles que abrieran un hotel en la isla. Hicieron esto porque conocían la política de la cadena de integrarse con las poblaciones locales y respetar las tradiciones de cada lugar, ayudando a preservarlas.

Tras muchos viajes a la isla y conversaciones, finalmente se llegó a un acuerdo para construir el hotel. Además, el hotel se ha preocupado por ser una fuerza positiva para la isla. Esto lo puedes ver en el pequeño huerto que hay a la entrada del hotel; aquí hace ya algún tiempo que se intenta preservar la peculiar agricultura de Taketomi.

Arquitectura tradicional en todo el hotel
Arquitectura tradicional en todo el hotel

Peculiar porque es una isla de coral, por lo que cuesta obtener fruto. Sin embargo, en el pasado los habitantes lo hacían y le sacaban partido a la isla en la medida de lo posible. Pero con la rápida industrialización se perdió gran parte de ese conocimiento porque se importaban los productos desde otros lugares de Japón. De esta forma y con este huerto, el hotel comenzó a plantar batata y mijo gracias a los consejos de algunos ancianos de Taketomi que aún recordaban cómo se hacía.

Y en 2019 se comenzó a plantar la variedad de soja Kumomami, típica de las islas, que casi había desaparecido. De esta forma no sólo se preservan estas tradiciones sino que se da la oportunidad a los niños de que aprendan sobre la cultura gastronómica y la agricultura de su isla.

Así, el legado histórico y cultural de Taketomi no se pierde y sigue vivo para las generaciones venideras. Y de paso, quienes visitamos la isla podemos seguir disfrutando de esas tradiciones, claro.

Huerto del hotel
Huerto del hotel

Entrada y registro

Al igual que ocurre en Hoshinoya Karuizawa, la entrada y registro en el hotel se hace en un edificio aparte. De esta forma se ofrece una mejor atención en este momento de llegada y además se evitan las aglomeraciones de gente en el edificio principal.

Recepción del hotel
Recepción del hotel

No es que el hotel vaya a tener nunca muchísima gente, porque como decimos, son pocas habitaciones. Pero debido a que los huéspedes suelen llegar en pequeños grupos, separar la entrada a un edificio propio mejora la experiencia para todos.

El edificio donde se hace el registro (y también la salida o check-out) está construido, al igual que el resto del hotel, siguiendo el estilo tradicional de la isla. Verás mucha madera, techos altos y tejado con tejas rojas, pero también detalles de color en los cojines y un diseño muy cuidado, como por ejemplo lámparas con las cenefas típicas de la isla.

Zona de espera y descanso de la recepción
Zona de espera y descanso de la recepción
Té de hierbas y yokan
Té de hierbas y yokan

El interior es espacioso y con varios lugares en los que sentarte. Como en otros hoteles de la cadena, te ofrecerán un té de hierbas y un yokan (dulce japonés) mientras procesan tu entrada.

Y todo ello sin que tengas que preocuparte de nada. Es, sinceramente, la mejor manera de realizar este proceso. Tras esto te llevarán a la habitación.

La mejor manera de llegar hasta este edificio de entrada del hotel, si vas con maletas, es usando el servicio gratuito de lanzadera entre el hotel y el puerto.

Eso sí, tendrás que avisar de qué ferry vas a tomar para que te espere una furgoneta con el logotipo del hotel en el puerto. Más fácil y cómodo imposible. Alternativamente, puedes ir andando aunque con maletas, no nos parece la mejor opción.

Habitaciones en Hoshinoya Taketomi Island

Hay 48 habitaciones en total en Hoshinoya Taketomi Island. Como puedes ver, es un número muy reducido. Aquí se busca tener una perfecta integración con el entorno natural y un servicio al cliente de primer nivel. Algo que sería muy complicado de hacer con un resort con cientos de habitaciones.

Cada habitación es, en realidad, una pequeña casa de estilo tradicional, con mucha madera y tejados de tejas rojas. Si te fijas, además, en el tejado verás la figura de un tradicional shisa, uno de los animales mitológicos por excelencia de Okinawa.

Habitación con tatami de Hoshinoya Taketomi
Habitación con tatami de Hoshinoya Taketomi

Los shisa están presentes en todas las casas particulares y en cualquier edificio de Okinawa, sean del tipo que sean. En las habitaciones de Hoshinoya Taketomi Island, cada uno tiene una expresión ligeramente diferente. Ellos te protegen de los desastres naturales y de aquellos malos espíritus que quieran colarse en tu habitación.

Para continuar con el respeto a las tradiciones, todas las habitaciones tienen una zona de salón con amplios ventanales que se pueden abrir y que miran al sur. Esto es así porque, según la sabiduría popular, los vientos del sur traen buena suerte.

Shisa en el tejado de una de las habitaciones
Shisa en el tejado de una de las habitaciones

Las habitaciones o villas de huéspedes están dentro de un espacio que sigue también las tradiciones de la isla, delimitado por muros de piedra gukku. Estos muros, sin tener ningún tipo de puerta, ofrecen privacidad y un acceso fácil, además de mantener el estilo del resto de la isla y proteger los edificios de los tifones.

Allí donde el muro de piedra se encuentra con el camino de entrada verás que hay talismanes ishigando, que según la creencia popular de la isla, protegen de los malos espíritus. Porque justo a la entrada hay un pequeño camino recto y, según las creencias de la isla, los malos espíritus sólo pueden moverse en línea recta. Por eso es tradicional en Taketomi colocar talismanes justo aquí, en la entrada a la habitación, que es el único camino recto.

Entrada tradicional a una de las habitaciones/villas
Entrada tradicional a una de las habitaciones/villas

Justo después de los muros de piedra, enfrente del paso de entrada, se coloca otro pequeño muro de piedra llamado hinpun. Estos muros son tradicionales de la isla y no sólo dan privacidad, sino que también protegen de la entrada de malos espíritus. Dicen las buenas costumbres que hay que entrar por la izquierda del muro hinpun para no llamar a la mala suerte.

Luego, por supuesto, cada villa cuenta con cortinas enrollables o estores y puerta con llave, para asegurar la total seguridad y privacidad. Pero desde el exterior, es difícil ver qué sucede en el interior de la villa aunque no estén echadas las cortinas.

En el patio exterior de la habitación hay una mesa y dos sillas, ideal para tomar un té o disfrutar de la temperatura de Taketomi, ¡siempre que no llueva, claro!

Además, las ventanas de la habitación o villa son correderas y pueden abrirse en su totalidad, de manera que puedes combinar ambos espacios con total libertad. Así, uno puede estar tumbado en el sofá leyendo y otro tomando un té en el patio, sin estar necesariamente separados.

Detalle del número de habitación, donde se encuentra el timbre (muy escondido) y los talismanes
Detalle del número de habitación, donde se encuentra el timbre (muy escondido) y los talismanes
Ventanas abiertas que dan al patio (en habitación de suelo de tatami)
Ventanas abiertas que dan al patio (en habitación de suelo de tatami)

Por supuesto, puedes salir al patio por esos ventanales, sin necesidad de usar la puerta lateral. Lo importante aquí es disfrutar de tu casa de Taketomi. Que precisamente fue el objetivo del hotel cuando se construyó, según nos contaron. Querían que los huéspedes se sintieran, durante su estancia, como propietarios de una casa tradicional, viviendo como se vive en la isla mientras se está en el hotel.

En el interior de la habitación, el espacio está diseñado para que te relajes. Existen, eso sí, varios tipos de habitaciones, ya que las hay con dos camas grandes, pensadas para hasta 3 huéspedes; con una cama grande; y con suelo de tatami en toda la habitación.

En nuestro caso, nos alojamos en una habitación con dos camas grandes y suelo de madera, salvo en la zona de las camas, que era de tatami.

La entrada a la habitación se realiza por un lateral, entrando al amplio salón con suelo de madera. Pese a ello, y como en cualquier casa japonesa, debes descalzarte. Más aún teniendo en cuenta que los caminos del hotel y toda la isla están llenos de arena fina de coral, por lo que es fácil que tengas restos de arena en el calzado.

Nuestra habitación
Nuestra habitación
Salón de nuestra habitación
Salón de nuestra habitación

El salón es de forma alargada y tiene, pegado a la entrada, un mueble donde poder dejar el calzado. En él encontrarás, además, sandalias por si quieres usarlas para caminar por las instalaciones del hotel.

Un poco más allá verás una mesa con varias sillas, en la que puedes cenar si prefieres pedir el servicio de cena en la habitación, como luego te contamos. Y el extremo verás un amplio y cómodo sofá, que mira a los grandes ventanales.

Allí, tras el sofá, está la nevera con el minibar. En él siempre hay agua mineral totalmente gratis. Otras bebidas que consumas del minibar tendrás que abonarlas al hacer el check-out, pero el agua es cortesía del hotel.

Además, también tendrás a tu disposición té de Taketomi y todo lo necesario para prepararlo cómodamente en tu habitación: una hervidora de agua y tazas y platos donde servirlo.

También hay un pequeño equipo de música y algún libro de la isla, aunque suelen estar en japonés (de hecho nos contaron que suelen ver muy pocos huéspedes occidentales por el hotel).

Minibar de la habitación
Minibar de la habitación
Baño con las puertas abiertas
Baño con las puertas abiertas

El espectacular baño de la habitación se encuentra tras un par de puertas correderas situadas detrás de la zona del salón con la mesa y las sillas.

Aquí la protagonista es una gran bañera situada justo en mitad del baño. Y cuando decimos «gran» es con conocimiento de causa.

Generalmente, parte del equipo de Japonismo no cabe por la altura (casi 2 metros) en la mayoría de bañeras de hoteles japoneses. Pero en ésta, que además de grande era profunda, no hubo ningún problema. Por supuesto, el baño incluye una zona de aseo y otra de ducha, para dejar así el baño para momentos de relajación.

Espectacular bañera
Espectacular bañera

La habitación propiamente dicha se encuentra detrás de la zona donde está el sofá y también es muy grande, con suelo de tatami y dos camas de gran tamaño.

Las camas son de estilo futon y por tanto las encontrarás en el suelo, pero no hay que fiarse de las apariencias. Muchas veces los futones en hoteles son finos y eso los hace algo incómodos. Aquí hablamos de gruesos colchones muy, muy cómodos.

La habitación tan sólo cuenta con una ventana que se puede cerrar completamente, dejando la habitación totalmente a oscuras. Esto es otro detalle de la arquitectura tradicional de la isla, pues los habitantes de Taketomi creen que dormir a oscuras proporciona un mayor descanso.

Camas de nuestra habitación
Camas de nuestra habitación

El retrete de tipo washlet se encuentra en en una estancia pegada a la zona de camas. En la habitación también encontrarás un pequeño armario-vestidor, que es un espacio ideal para dejar las maletas y quitarlas de la vista. Así, mientras estés en el salón, no verás las maletas abiertas y toda la ropa a medio colocar, como a veces pasa en habitaciones más pequeñas.

Para completar la relajación, hay un detalle que debemos mencionar y que no suele ser frecuente: no hay televisión en la habitación.

Normalmente la televisión es algo a lo que muchos hoteles cada vez prestan más atención. Pantallas cada vez más grandes, muchos canales internacionales, películas a la carta, etc. En Hoshinoya Taketomi Island es justo al contrario. Aquí se invita a que te relajes disfrutando del entorno y la naturaleza. Del silencio. De la belleza de las flores y de la noche estrellada.

Relax nocturno en Hoshinoya Taketomi Island
Relax nocturno en Hoshinoya Taketomi Island

Por cierto, la habitación está llena de enchufes, algo muy valorable y de lo que a menudo se habla poco en reseñas de hoteles. Porque cualquier viajero moderno necesita de muchos puntos de carga: móviles, pocket wifi, tabletas, baterías de la cámara, de ordenadores portátiles, etc. Las habitaciones en este Hoshinoya tienen enchufes por todas partes, literalmente. Así, es muy fácil poder poner a cargar cualquier aparato o batería que hayas llevado contigo.

Gracias a la amabilidad del hotel, pudimos visitar una habitación con suelo de tatami, para comparar. La verdad es que si quieres una experiencia aún más tradicional, esta otra habitación es perfecta.

Salón de una habitación con tatami
Salón de una habitación con tatami

En ella, hasta el salón cuenta con suelo de tatami y mesa baja, siguiendo el estilo tradicional. Y si te fijas en las imágenes, verás que las diferentes esteras de tatami no tienen ninguna unión. En el resto de Japón, las uniones entre las esteras de tatami van cubiertas con una tela oscura, pero en Okinawa la tradición es no poner ninguna.

Eso sí, como el espacio está distribuido de forma ligeramente diferente, el baño no cuenta con la gran bañera que nosotros teníamos. Sea como fuere, es una gran opción si buscas algo incluso más tradicional.

Gastronomía y restaurantes del hotel

El hotel cuenta con un restaurante donde se sirve el desayuno, la comida y la cena. Cualquier comida aquí merece la pena, porque podrás probar preparaciones típicas de Okinawa con ingredientes locales. Pero, sin duda, es la cena la que brilla con luz propia.

Nouvelle Ryukyu, el concepto gastronómico del hotel

La oferta gastronómica de Hoshinoya Taketomi Island está a cargo del chef Nakasu Tatsuo. Nakasu ganó la competición japonesa del Bocuse D’Or en 2009 y fue jefe de cocina en Hoshinoya Karuizawa.

Nakasu usa mucha técnica francesa y, cuando llegó a Okinawa, se quedó impresionado con las posibilidades que le ofrecían las islas. Pescado y crustáceos, pero también verduras y hierbas, muchas de las cuales se cultivan en el propio hotel. Y en lugar de hacer algo totalmente francés, olvidándose de lo local, unió ambos mundos creando así el concepto Nouvelle Ryukyu.

Restaurante (y lounge a la derecha)
Restaurante (y lounge a la derecha)

Según el chef, ciertas técnicas francesas realzan los sabores de los ingredientes tradicionales, dándoles una nueva vida. Así, el chef nos transmite que se puede hacer mucho más con los ingredientes que los habitantes de Okinawa han usado tradicionalmente. Es una gran forma de poner en valor las virtudes de Okinawa a través de su gastronomía.

Por si fuera poco, la vajilla empleada en el restaurante es una preciosidad y todo un ejemplo de artesanía tradicional. Toda ella es obra del maestro alfarero okinawense Jissei Omine, que combina alfarería tradicional con un toque lujoso.

Esto, junto con unos platos que, como decimos, combinan ingredientes locales con técnica francesa y un emplatado fantástico, hace que la cena sea una experiencia totalmente única.

Aunque la primavera y principalmente el verano son los momentos preferidos de la mayoría de turistas que disfrutan de Okinawa, te recomendamos también visitarla en invierno. Sobre todo si te gusta la comida. Porque el invierno en Taketomi, además de temperaturas suaves, es cuando los ingredientes tradicionales están en su mejor momento, según cuenta el chef.

Por eso solamente en invierno el restaurante ofrece un menú especial, Island Terroir. Para nosotros la gastronomía es una parte muy importante a la hora de disfrutar de un destino. Así que, ¡no descartamos volver en invierno para probar este menú!

Cena con vistas al jardín
Cena con vistas al jardín
Pastel de cangrejo gazami y cerdo mimiga con bisque
Pastel de cangrejo gazami y cerdo mimiga con bisque

A continuación os mostramos algunos platos del menú que probamos nosotros, para que te hagas una idea de cómo es la cocina del hotel y veas su vajilla.

Comenzamos con un pastel de cangrejo gazami y cerdo mimiga con bisque. El bisque es sopa velouté cremosa y típica de la tradición francesa. Ya en el primer aperitivo comenzamos viendo cómo se integran ingredientes locales con técnicas francesas.

El siguiente plato fue un tartar de atún y vacuno con espuma de remolacha, al que siguió un plato de gambas kuruma y cebolla. La cebolla hacía las veces de plato, pero por supuesto, también se comía (y estaba deliciosa).

Tartar de atún y vacuno con espuma de remolacha
Tartar de atún y vacuno con espuma de remolacha
Gambas kuruma y cebolla
Gambas kuruma y cebolla

Continuamos con un capuccino de brotes de mostaza con una brocheta de corazón de pollo. Tras este plato, llegó el turno de un delicioso plato de mibai a la brasa (mero) con repollo, realmente sabroso.

Capuccino de brotes de mostaza con una brocheta de corazón de pollo
Capuccino de brotes de mostaza con una brocheta de corazón de pollo
Mibai a la brasa
Mibai a la brasa

Tras esto llegó el turno de la carne, para la que había dos opciones. Ni que decir tiene que cada uno escogimos una diferente, para poder probarlas ambas.

Una de ellas era cerdo a la brasa con fragancia de cacahuetes jimami. El otro, solomillo de ternera al horno con una salsa bearnesa de tofuyou. El tofuyou es un tipo de preparación de tofu típica de las Ryukyu, que incluye el uso de awamori. Esta salsa tan típicamente francesa pero usando como base este tipo de tofu nos pareció brillante y muy sabrosa. Un ejemplo perfecto de esa mezcla de técnica francesa con producto local.

Solomillo de ternera con bearnesa de tofuyou (¡antes de que le pusieran la salsa!)
Solomillo de ternera con bearnesa de tofuyou (¡antes de que le pusieran la salsa!)
Cerdo a la brasa y fragancia de cacahuetes jimami
Cerdo a la brasa y fragancia de cacahuetes jimami

Los postres comenzaron con una sopa de piña con fragancia de hinojo, perfecto por lo refrescante que era y cómo cortaba la grasa del menú hasta ese punto. El postre principal era un nougat helado con cacahuetes jimami y frutas tropicales, muy goloso y con una mezcla genial de lácteo, dulce y ácido.

Sopa de piña con fragancia de hinojo
Sopa de piña con fragancia de hinojo
Nougat helado con cacahuetes jimami y frutas tropicales
Nougat helado con cacahuetes jimami y frutas tropicales

El menú, que acaba con una selección de petit fours, tiene un precio de 12 000 yenes por persona, sin incluir bebida y se sirve desde las 17:30 hasta las 20:00 horas.

En realidad, las 20:00 horas es la hora de la última comanda. Eso no significa que a esa hora tengas que haber acabado de cenar, sino que no se admiten más clientes a partir de esa hora. Y cuando salgas, fíjate en la mesa central, porque verás mucho producto fresco de la isla que se usa en los platos del menú.

El desayuno

Otro de los momentos perfectos para disfrutar de la gastronomía local es el desayuno. Ya que la isla no cuenta con lugares donde comprar desayuno, te recomendamos añadirlo a la estancia en el hotel.

El desayuno se sirve entre las 7 y las 10:30 horas, en el mismo espacio del restaurante. El concepto del desayuno aquí es el de un desayuno para los shimanchu. Esta palabra, en el dialecto local, significa isleño, habitante de la isla. Y al igual que estas personas necesitan de desayunos que les den energía para poder trabajar el campo y luego pescar, el desayuno aquí está pensando para darnos energía para aprovechar el día.

El desayuno más especial es, sin duda, el usanmi. Hablamos de una variación del típico obento para comer, con muchos pequeños platillos que usan ingredientes locales y tradicionales.

En total, tendrás nueve preparaciones diferentes, encurtidos, sopa de miso y arroz jushi con pimienta de la isla. Este tipo de arroz es típico de Okinawa e incluye vegetales y a veces carne mezclados con el arroz.

Desayuno tradicional
Desayuno tradicional

Te contamos los platos que forman parte de este particular bento. Aunque, como en cualquier lugar donde se usan productos estacionales, puede que si vs en otra época alguno sea distinto. En cualquier caso, lo disfrutarás.

En esta caja tienes una pequeña bola de arroz frita con batata roja; panceta braseada de cerdo de Okinawa con salsa de miso; taro con salsa de hierbas y mostaza; pastel de pescado con salsa de jengibre; gamba con alga usachi; ternera marinada con gelatina; espinacas con mostaza japonesa y shiitake con tofu de la isla; chawan-mushi con salsa de alga asa (el chawan-mushi es parecido a las natillas, pero salado y con varios ingredientes añadidos al huevo); y finalmente cerdo kubu-irichi salteado con alga kelp.

Japonismo desyunando en Hoshinoya Taketomi Island
Japonismo desyunando en Hoshinoya Taketomi Island

Si esto te parece mucha comida, el hotel ofrece una opción más ligera. Esta opción incluye gachas con tofu de la isla y cinco especias así como un plato de pargo y gamba. Además, se acompaña con cinco platillos de alga asa, calamar encurtido en arroz malteado, alga mozuku hervida en salsa de soja, miso con yema de huevo y goya (melón amargo) hervido en salsa de soja.

Si no quieres un desayuno japonés, puedes optar por otras opciones de gusto más occidental, aunque con inspiración local. Cereales y frutas, o una bullabesa de pescado con ensalada. Y también opciones ligeras y rápidas, si no quieres dedicar demasiado tiempo al desayuno, como pancakes y alguna otra cosa, dependiendo de la temporada.

Además, en la mesa central del restaurante tienes varios zumos, algunos típicos como el de naranja, pero otros de frutas locales. Te recomendamos probarlos todos para que decidas cuál es tu favorito. El precio del desayuno es de 3500 yenes.

Zumos de frutas tropicales y de Taketomi
Zumos de frutas tropicales y de Taketomi

La comida

El restaurante también tiene una carta con platos que puedes pedir a la hora de la comida, entre las 12:00 y las 14:30 horas. Son platos típicos de Okinawa, aunque con el toque personal del chef. Los precios van desde los 1100 yenes hasta los 2500 yenes.

Como ejemplo, tienes la hamburguesa japonesa, sin pan y con una salsa demi-glace. O varios platos que verás por toda Okinawa, como son el rafutei-don, un cuenco de arroz con trozos de panceta de cerdo marinada (¡buenísimo!) o los Okinawa soba, los fideos típicos de esta región.

Okinawa soba con costilla de cerdo
Okinawa soba con costilla de cerdo

Otros platos interesantes del menú de comida son el uminchu-don, que es otro donburi o cuenco de arroz cubierto de pescado crudo. Uminchu, en el dialecto de Okinawa, significa «pescador» así que básicamente a este plato se le puede poner cualquier pescado crudo fresco que haya.

No podía faltar en la carta el taco-rice, un plato tipiquísimo de la Okinawa más moderna, tras la ocupación de Estados Unidos. El plato es muy sencillo: básicamente, sobre una base de arroz, se pone lo que llevaría un taco en su interior (carne de ternera picada y especiada, queso rallado, lechuga, tomate, etc.).

Si no has salido a hacer alguna excursión o a visitar la isla, el restaurante está mucho más tranquilo a estas horas. Además, si te sientas cerca de los ventanales, tendrás unas vistas maravillosas de la zona de la piscina.

Cena en la habitación

Para la hora de la cena, una de las opciones que ofrece el hotel es hacerla en la habitación.

Evidentemente, el menú degustación del restaurante no está disponible en este formato, pero a cambio estamos en nuestra propia «casa de Taketomi», totalmente relajados y sin ningún tipo de prisas o ruidos. Y puedes pedir los mismos platos de la carta de comidas y alguno más.

Sirviendo la comida en la habitación
Sirviendo la comida en la habitación

Nosotros pedimos el uminchu-don y el rafutei-don, además de una tempura de batata de la isla, que estaba deliciosa.

Sin embargo, el hotel también ofrece shabu-shabu y otros platos más contundentes para su menú de cena en la habitación. Echa un vistazo a la información que encontrarás en la habitación para ver las opciones.

Uno de los platos de la cena en la habitación en Hoshinoya Taketomi Island
Uno de los platos de la cena en la habitación en Hoshinoya Taketomi Island
Batata morada en tempura, típica de Okinawa
Batata morada en tempura, típica de Okinawa

La carta de bebidas incluye, además de vinos y espumosos, cervezas artesanales locales. Te las recomendamos porque no son fáciles de conseguir fuera de allí´ y además estaban muy ricas.

Instalaciones, piscina y spa

Todo el complejo del hotel Hoshinoya Taketomi Island es una pequeña maravilla. Sus construcciones tradicionales, en mitad de la naturaleza de la isla, hacen de él un lugar idílico. Y destaca, sin duda, la lounge Yuntaku.

Lounge Yuntaku y su gran sofá
Lounge Yuntaku y su gran sofá

Esta sala de descanso es el centro neurálgico del hotel y además está conectada con el restaurante. En ella hay mesas y sillas para relajarte pero también zonas en las que puedes tumbarte para relajarte aún más.

En esta sala también tienes una cafetera para hacerte café a cualquier hora del día. O, si lo prefieres, puedes hacerte un té de hierbas combinando todas las opciones que allí tienen disponibles, muchas de los cuales son exclusivas de la isla de Taketomi. También hay algún snack para picar mientras tomas tu café o té.

Bar y biblioteca de la lounge Yuntaku
Bar y biblioteca de la lounge Yuntaku
Dulces, cafés y tés
Dulces, cafés y tés

En un pequeño rincón de la lounge se encuentra también la tienda, típica en los hoteles de Hoshino Resorts. Aquí, como en el resto de hoteles de la cadena, puedes ver expuestos y adquirir artículos típicos de la zona, pero con el toque especial de Hoshinoya Taketomi.

En este caso tienes una pequeña muestra de objetos de artesanía típica de Taketomi y Okinawa, té de hierbas y otros productos típicos. Como siempre en caso de la cadena Hoshino, los objetos que propone el hotel siguen el diseño y las técnicas de artesanía de la isla, pero siempre con un toque moderno y funcional, muy del estilo del propio hotel.

Tienda del hotel
Tienda del hotel

Además de relajarte, la lounge es donde se hacen muchas de las actividades que el hotel pone a disposición de los huéspedes para conocer más las tradiciones de las islas Ryukyu.

Así, algunas tardes podremos disfrutar de un concierto con sanshin, el instrumento de tres cuerdas típico de Okinawa y con piel de serpiente, parecido a un shamisen.

Una artista de la zona cantará canciones tradicionales de Okinawa mientras toca el sanshin, al mismo tiempo que te ofrecerá la sanba, una especie de castañuelas típicas de Okinawa para que la acompañes.

Concierto con sanshin
Concierto con sanshin
Tocando la sanba
Tocando la sanba

Y si quieres, puedes intentar tocar algunos acordes o hacerte una foto con el sanshin al acabar. En nuestro caso fue algo especial, ya que Laura tiene un shamisen en casa y dio clases de este instrumento cuando vivió en Osaka.

Aunque son instrumentos diferentes y se tocan de manera diferente, en su concepto son muy parecidos, así que fue muy agradable poder hablar con la artista de sanshin sobre este instrumento y el shamisen, ¡una oportunidad única!

Laura preparándose para tocar el sanshin
Laura preparándose para tocar el sanshin

Existe también una pequeña barra en la que verás expuestas varias botellas de awamori, la bebida alcohólica típica de Okinawa.

Por las noches, entre las 20:00 y las 21:00 horas, podrás disfrutar del Moonlight Awamori Bar. Básicamente los huéspedes, durante esta hora, pueden prepararse su propio cóctel usando awamori producido en Ishigaki como base.

Para ello sólo tendrás que poner hielo en un vaso, un poquito de alguno de los siropes que el hotel ha preparado (uno de ellos suele tener un toque picante) y finalmente soda y awamori hasta llenar el vaso. Y si quieres repetir, ¡sin problemas!

De nuevo, hay snacks también para acompañar, aunque si has salido de la cena puede ser que mucha hambre no tengas.

Moonlight Awamori Bar
Moonlight Awamori Bar

Otra de las actividades que se realizan en la sala es la creación de postales usando técnicas tradicionales con tinte natural de plantas. Para ello, el hotel te dará una postal que teñirás con un pigmento natural amarillo típico de la isla.

Una vez esté seca, puedes decorarla con las flores y hojas secas que desees. Estas hojas y flores se recogen del jardín del hotel, por lo que la postal será totalmente personal pero con un toque de Taketomi y Hoshinoya. Asimismo podrás decorarla con diversos tampones con la forma de las cenefas típicas de la isla. Una vez decorada, el personal del hotel cubrirá tu creación con un papel transparente suave para fijarlo todo… ¡y listos!

Una experiencia relajante y divertida, sin duda alguna. Además de que la postal es una postal de verdad, con su espacio para escribir el código postal japonés y todo. Pero desde luego no querrás enviar esta postal por correo.

A diseñar nuestra propia postal
A diseñar nuestra propia postal
Las postales personalizadas del equipo de Japonismo
Las postales personalizadas del equipo de Japonismo

Otra opción para la hora de la tarde es tomar un afternoon tea tradicional de la isla a base de jimami tofu, una especialidad local de las islas Yaeyama, donde se encuentra Taketomi.

Jimami significa cacahuete en el idioma local (se dice rakkasei en japonés), así que jimami tofu es un tipo de tofu al que se le añaden cacahuetes triturados en su elaboración.

Muchos no asociamos los cacahuetes con Okinawa, pero lo cierto es que son un básico en los snacks para acompañar un buen té después de comer. Sobre todo en la región de las Yaeyama, donde se toman con el té desde hace más de 120 años.

Jimami tofu con cacahuetes caramelizados
Jimami tofu con cacahuetes caramelizados
Jimami tofu con dashi
Jimami tofu con dashi

El jimami tofu es tan popular en Okinawa que lo puedes encontrar hasta en los supermercados, en pequeños recipientes listos para comer. En Hoshinoya Taketomi pudimos probar jimami tofu de dos tipos: el primero más dulce, acompañado de cacahuetes caramelizados; y el segundo, salado, acompañado de caldo dashi. ¡Ambos estaban deliciosos!

En el exterior de la lounge se encuentra la piscina. No es una piscina excesivamente grande aunque sí lo suficiente para disfrutarla al máximo, porque con el poco número de habitaciones que hay en el hotel, nunca está abarrotada.

Bajada a la piscina
Bajada a la piscina

La piscina, de forma ovalada, pretende ser un reflejo de las aguas que rodean la isla. Por eso, no cubre demasiado y la temperatura del agua es ideal para poder bañarte en cualquier época del año.

De hecho, cuando nosotros estuvimos, el agua en las playas aún estaba algo fría, pero sin embargo sí nos bañamos en la piscina del hotel.

Alrededor de la piscina hay espacios en los que poder sentarte, rodeado de naturaleza. O si lo prefieres, hay un par de sillas en un extremo de la piscina, ideales para mojarte los pies mientras te relajas.

Butacas para descansar
Butacas para descansar
Sofás para descansar
Sofás para descansar

También puedes escoger otro par de sillas bajo la sombra de un gran árbol con vistas a la piscina. Sea como fuere, este espacio central del hotel es una maravilla, a cualquier hora del día.

La zona de la piscina está especialmente bonita cuando cae el sol. Sobre todo si hay un bonito atardecer. Y como la temperatura siempre suele ser agradable, es un espacio genial para desconectar. De noche también es un lugar ideal, porque puedes sentarte en esas sillas mientras miras al cielo estrellado de Taketomi.

Piscina del Hoshinoya Taketomi Island al caer el sol
Piscina del Hoshinoya Taketomi Island al caer el sol

Hoshinoya Taketomi Island no cuenta con onsen, pero sí tiene un spa, situado en una casa de estilo tradicional, exactamente igual que el resto del hotel. El spa está abierto entre las 9:00 y las 17:00 horas y existen diferentes tipos de tratamientos, algunos con una duración total de hasta dos horas. Es la forma ideal de adaptarse al ritmo de vida de la isla y relajarnos por completo.

Existen diferentes tratamientos que te recomendamos si quieres disfrutar de una experiencia aún mejor. Eso sí, aunque el hotel tiene pocas habitaciones, es conveniente reservar con algo de antelación.

Una de las salas del spa
Una de las salas del spa
Mirador en lo alto
Mirador en lo alto

Si sigues paseando por las instalaciones del hotel, muy cerca del spa verás una estructura en una pequeña colina. Es el mirador, desde el que verás una de las playas cercanas así como todo el complejo del hotel. Te contábamos que el hotel es la cuarta población de Taketomi, algo que desde el mirador te quedará más claro.

Verás un pequeño conjunto de techos de tejas rojas integrados perfectamente con la naturaleza circundante, con caminos sinuosos de tierra coralina bordeados con muros de piedra.

Nada de grandes edificios, piscinas gigantes o grandes avenidas asfaltadas. Y, por supuesto, un tráfico muy escaso de cochecitos eléctricos y, de vez en cuando, algún huésped andando por los caminos.

Eso sí, lleva contigo un mapa del hotel en el que hayas marcado cuál es tu habitación. Porque aunque el hotel no es demasiado grande, a veces es fácil perderse y más si paseas por la noche. La iluminación de todo el complejo es muy tenue, por lo que en las habitaciones hay linternas para cuando quieres moverte por las instalaciones del hotel de noche.

Pero esta tenue iluminación es una ventaja al llegar la noche, aunque a priori no lo parezca. Porque el hotel es un lugar perfecto para ver estrellas.

La isla, en general y el hotel, en particular, tienen muy poca contaminación lumínica. Así que cuando cae la noche puedes disfrutar de unas vistas que generalmente no hay en las grandes ciudades. Así que si visitas la isla o el hotel, no te olvides de mirar al cielo por las noches.

Cielo estrellado
Cielo estrellado

Actividades en la isla

Además de las actividades internas que hace el hotel y de las que ya hemos hablado, existen actividades externas que puedes contratar para continuar conociendo la cultura de Okinawa. O simplemente para conocer el archipiélago de las Yaeyama.

Quizás el más popular sea el paseo matutino por la isla en carro tirado por un búfalo de agua. Esta era la manera tradicional de moverse por la isla antiguamente y es una de las actividades más populares entre los turistas que visitan Taketomi. Por eso precisamente Hoshinoya Taketomi Island hace su paseo para huéspedes por la mañana, para evitar la hora punta.

Aunque no lo parezca, hay momentos del día en los que las callejuelas de arena de Taketomi están tomadas por estos carros, lo que hace que la visita sea algo menos bonita.

Típicos carros tirados por búfalos de agua
Típicos carros tirados por búfalos de agua

El paseo se hace de 8:30 a 9:20 horas, en un carro que lleva la enseña del hotel y que es exclusivo para huéspedes. El precio es de 1500 yenes por persona (1000 yenes para niños de entre 4 y 12 años). Conviene reservarlo nada más llegar al hotel porque el carro sólo tiene capacidad para 15 personas y sólo hay una salida al día.

Tras el paseo, te volverán a llevar al hotel o, si lo prefieres, puedes quedarnos en la isla para explorarla a pie. Te contamos más sobre esta actividad y el resto de la isla en la guía de Taketomi.

Carro específico de Hoshinoya Taketomi
Carro específico de Hoshinoya Taketomi
Japonismo con el carro tirado por búfalo de agua en Taketomi
Japonismo con el carro tirado por búfalo de agua en Taketomi

La excursión es un paseo por el centro de Taketomi acompañados de un guía de habla japonesa. El guía te irá contando un montón de detalles sobre la isla, sus tradiciones, la arquitectura de las casas que vas viendo y de la vida de los propios búfalos de agua.

Al final, cuando estés llegando a destino, el guía sacará su sanshin y tocará una canción tradicional de la isla.

El responsable del carro de Hoshinoya, cantando y tocando el sanshin
El responsable del carro de Hoshinoya, cantando y tocando el sanshin

Entre abril y septiembre hay cruceros nocturnos de una hora de duración para ver las estrellas (6000 yenes por persona). También hay excursiones de día por las islas de Iriomote y Yubu, que es una forma fantástica y sencilla de descubrir otras islas cercanas, o excursiones para hacer snorkeling y submarinismo.

Y si te interesa la artesanía tradicional, el hotel ofrece muchas opciones: talleres de artesanía tradicional en los que puedes hacer objetos usados por los habitantes de la isla; talleres en los que podremos tejer un pequeño mantel usando un telar tradicional accionado con los pies; clases para aprender a tocar el sanshin o talleres para hacer tu propio shisa y hasta sesiones de yoga al amanecer, en la playa cercana al hotel. Como puedes comprobar, las opciones son muchas y variadas.

Además, el hotel sigue buscando nuevas actividades que ofrecer para dar un abanico de posibilidades lo más amplio posible a sus huéspedes. De hecho, en una de las playas vimos una barca tradicional en la que puedes dar un paseo por las aguas cristalinas de Taketomi y, al parecer, el hotel estaba intentado añadirla como actividad.

Sesión de yoga al amanecer en la playa cercana
Sesión de yoga al amanecer en la playa cercana

Lo bueno es que desde el hotel puedes explorar fácilmente la isla a pie o en bicicleta, pues Taketomi es bastante pequeña.

Así, desde el hotel, puedes ir a ver las playas, un antiguo muelle, el centro de información y museo de la isla, el puerto…

Nuestra valoración de Hoshinoya Taketomi Island

Al habernos alojado antes en hoteles de la marca Hoshinoya sabíamos de antemano lo que íbamos a encontrar: un servicio de alto nivel y un hotel con todo tipo de comodidades. Pero lo cierto es que Hoshinoya Taketomi nos sorprendió para bien y nos dejó totalmente enamorados. Volveríamos sin dudar.

La propia arquitectura del hotel, tan perfectamente integrada en la isla, nos pareció una maravilla y, principalmente, toda una declaración de intenciones. Sí, está claro que es un negocio, pero eso no está reñido con cuidar el entorno natural y respetar y valorar las tradiciones del lugar en el que te encuentras.

Y, como nos gusta comer, disfrutamos mucho de la gastronomía que ofrece Hoshinoya Taketomi Island. Además, disfrutamos mucho de la habitación. Es uno de esos lugares en los que casi da pereza salir del hotel, de lo a gusto y cómodo que estás. Realmente consiguen hacer que el huésped se relaje y se olvide un poco de problemas y quebraderos de cabeza.

Pero además, aquí todo esto iba aderezado con múltiples opciones para aprender más sobre la cultura de Okinawa y del reino de Ryukyu. Y si visitas esta parte de Japón, es tan única y tiene una historia tan interesante, que te recomendamos que aprendas un poco más acerca de todo ello. Disfrutarás aún más de la visita.

Evidentemente, un hotel así resulta caro. Pero si estás de viaje de luna de miel o es uno de esos viajes únicos que se hacen de vez en cuando, lo recomendamos. Merece la pena ahorrar y disfrutar de, al menos, un par de noches en el hotel y descubrir la hospitalidad del reino de Ryukyu y la cultura de Okinawa.

Japonismo en las maravillosas playas de Taketomi cercanas al Hoshinoya Taketomi Island
Japonismo en las maravillosas playas de Taketomi cercanas al Hoshinoya Taketomi Island

Información adicional del hotel

  • El hotel Hoshinoya Taketomi Island dispone de página web en inglés.

  • Los precios varían según el tipo de habitación y el periodo del año, pero se pueden consultar en su web.

Cómo llegar a Hoshinoya Taketomi Island

La isla de Taketomi pertenece a las islas Yaeyama de Okinawa. Es muy pequeña así que no cuenta con aeropuerto, pero está conectada por ferry con Ishigaki, que sí lo tiene. Por eso, la mejor manera de llegar es volar a Ishigaki, tomar un autobús lanzadera desde el aeropuerto de Ishigaki al puerto y desde allí un ferry a Taketomi.

Desde Tokio, puedes tomar un vuelo doméstico de ANA o JAL desde el aeropuerto de Haneda o un vuelo de Peach desde el aeropuerto de Narita (a partir de octubre de 2019). Luego, una vez en Ishigaki, toma un ferry hasta Taketomi. Hay varios al día, así que no tendrás problemas para encontrar uno que encaje con tus horarios.

Desde Kioto u Osaka, también puedes tomar un vuelo doméstico de ANA, JAL o Peach desde el aeropuerto de Kansai hasta Ishigaki. Una vez en Ishigaki, toma el ferry a Taketomi como hemos mencionado anteriormente. Mientras que desde Nagoya puedes tomar un vuelo doméstico de ANA desde el aeropuerto de Nagoya Centrair hasta Ishigaki y allí el ferry a Taketomi.

Otra opción es volar a Naha y desde allí tomar un vuelo a Ishigaki con ANA Wings, JTA, o Ryukyu Air Commuter. Además, Ishigaki también está conectada con la isla de Miyako (ANA Wings y Ryukyu Air Commuter) y la isla de Yonaguni (Ryukyu Air Commuter).

Puedes ver la localización de este maravilloso hotel y otros puntos de interés, no sólo en Taketomi, sino en toda la zona, en nuestro mapa de Okinawa.

Este mapa, así como los más de 160 que hemos creado, puedes usarlo sobre el terreno integrado en tu teléfono móvil. Te contamos cómo hacerlo en Mapas sobre Japón.

Mapas para viajar a Japón creados por Japonismo

Mapa turístico de Okinawa

Todos los puntos de interés en las diferentes regiones de Okinawa, incluyendo el hotel Hoshinoya Taketomi Island, los tienes marcados en el mapa general de Okinawa.

¡Disfruta muchísimo de Taketomi y de Hoshinoya Taketomi Island!

Hoshinoya Taketomi Island (Okinawa)
Reseña del hotel Hoshinoya Taketomi Island
Nuestra opinión
Magnífico hotel perfectamente integrado en la isla de Taketomi donde relajarnos y aprender más de la cultura de Okinawa
Habitaciones
98
Servicio
100
Gastronomía
90
Instalaciones
100
Ubicación
100
Positivos
Ubicación y entorno
Servicio
Relax absoluto
Integración con la cultura okinawense
Negativos
Precio
98
Un paraíso
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Luis
Luis

Luis es ingeniero de telecomunicación y máster en Estudios de China y Japón: Mundo Contemporáneo. Ha trabajado en grandes empresas como Vodafone y Google (en Londres), y también en agencias de comunicación. Puedes encontrarle en el blog Profundidad de Campo.