Qué visitar en Japón es, posiblemente, una de las cuestiones que más quebraderos de cabeza nos causan a la hora de planificar un viaje a Japón. Porque el país es más grande de lo que parece, muy diferente, y hay muchísimo que ver.

Ya os hemos dado alguna idea de cómo plantear un itinerario básico de unas 2 semanas y tenemos otros más pendientes de escribir que recopilaremos en Rutas e Itinerarios por Japón, para ofreceros ideas e inspiración para vuestros propios viajes. Pero aprovechando nuestros propios itinerarios, os vamos a proponer hoy un viaje de 17 días o dos semanas y media por el centro de Japón.

Este es un viaje para aquellos que ya conozcáis lo básico de Japón, esos sitios que no deberíais perderos en vuestra primera visita y que os llevará a destinos quizás menos concurridos por los turistas occidentales. Pero, a la vez, precisamente por eso y por viajar hacia el Mar del Japón, podréis obtener una visión de un Japón diferente y, por si fuera poco, al pasar parte del tiempo alrededor de los Alpes japoneses, tendréis temperaturas algo más suaves si vais en verano. Si hacéis este itinerario en invierno, veréis nieve seguro y podréis incluso adaptarlo para hacer una escapada y disfrutar del esquí en la estación de Gala-Yuzawa, por ejemplo.

Con quién viajar

Tenéis una entrada extensa con todas las aerolíneas que vuelan actualmente desde España hasta Japón para que busquéis la mejor oferta o lo que más se adapte a vuestras preferencias. En nuestro caso, volaremos con Air France en clase Premium Economy en un Boeing 777. En otro de nuestros viajes volamos en un Airbus A380 y la verdad es que el avión nos encantó.

Premium Economy Air France y Japonismo

Nuestro hijo en un viaje anterior a Japón en Premium Economy.

Nuestras necesidades puede que sean algo diferentes a las vuestras, porque uno de los miembros de Japonismo mide casi 2 metros y el espacio en clase Economy se le queda corto. Así que, ante un vuelo de unas 12 horas desde París a Tokio, no queda otra que pagar más y así volar más cómodo. Si merece la pena pagar este coste o no es algo que ya depende de cada viajero, por supuesto.

Conectividad a Internet en Japón y JR Pass

También tenemos una entrada con las mejores opciones para tener conectividad a Internet en Japón, tanto si queréis un dispositivo pocket wifi como una tarjeta SIM de datos.

Pocket Wifi de Japan Wireless y Japonismo

En nuestro caso, utilizamos Japan Wireless desde hace años -que además y como podéis comprobar se han convertido en partners, algo que nos encanta-. Porque no nos gusta recomendar servicios que no hemos probado (y pagado) antes por nuestra cuenta. Y como sabéis, a través de nuestro Instagram subimos todos los días una foto de Japón. Pero no una foto bonita sin más, sino una foto hecha por nosotros. Estamos muy orgullosos de poder decir que todo el contenido visual de nuestro Instagram es propio.

En cuanto al JR Pass, para este itinerario necesitaremos uno de 2 semanas, que se puede conseguir a través de nuestro colaborador, que lo envían rápido y con un listado de horarios (y además nos ayudáis a mantener la página con vida). La idea es activarlo nada más llegar a Japón para poder ir hasta Toyama, que es donde comienza el itinerario. El día en el que acaba la validez del mismo lo emplearemos en hacer una excursión desde Tokio empleando un shinkansen, que así podemos ir algo más lejos y no tenemos que preocuparnos por el coste. El resto de días que nos quedan en Tokio, pagaremos los trenes como cualquier japonés, pero para estos días los gastos de transporte son menores.

Itinerario de 17 días por el centro de Japón

Para este itinerario hemos decidido aprovechar la recientemente abierta línea Hokuriku Shinkansen que conecta Tokio con Kanazawa. Así, aunque Kanazawa ya la conocemos, visitaremos otros destinos que ahora se pueden visitar de forma mucho más conveniente desde Tokio. Luego utilizaremos otra línea, la Jōetsu Shinkansen, para llegar hasta Niigata, en la costa oeste de Japón y, finalmente, regresaremos a Tokio. Pero como Tokio en nuestro caso es una ciudad que la hemos visitado en muchas ocasiones, la utilizaremos de base de operaciones para hacer diversas excursiones que ahora os detallamos.

Las imágenes que veis a continuación están obtenidas de sitios oficiales pero, en cuanto volvamos de hacer este itinerario, añadiremos nuestras propias fotos.

Día 1

Llegada a Narita y shinkansen hasta Toyama. Cambiamos dinero en el aeropuerto, recogemos el pocket wifi en la oficina de Correos y activamos el JR Pass en la Terminal 1, a la que llegan los vuelos internacionales. Con el JR Pass activado subiremos al tren Narita Express que nos llevará hasta la estación de Tokio y allí subiremos a uno de los nuevos trenes bala de la serie E7 que nos llevará hasta Toyama, la penúltima estación de la línea, en la costa del país que da al mar de Japón. Allí nos podemos alojar en el Excel Hotel Tokyu, situado muy cerca de la estación de JR Toyama, un hotel de 3 estrellas de precio razonable y cómodo.

Toyama parque del castillo

Parque del castillo en Toyama. Imagen de Info-Toyama.

Como muchos vuelos desde Europa, incluido el nuestro de Air France, llegan a Japón por la mañana, a pesar del tiempo que utilizamos en llegar hasta Toyama, nos queda tiempo por la tarde para empezar a conocer el destino. Una opción es subir al mirador gratuito del Ayuntamiento de la ciudad y así poder tener fantásticas vistas o acercarnos hasta el parque del castillo y pasear por sus alrededores.

Día 2

En este segundo día y para aprovecharlo bien, podemos acercarnos hasta el templo Chokeiji, uno de los más conocidos de la ciudad. Al volver de visitarlo una buena idea es subir a la Fugan Suijo Line, una línea de botes que navegan por el canal de Toyama desde Kansui Park hasta Iwase, ya en la costa.

Fugan suijo line

Crucero fluvial en Toyama. Imagen de Fugan Suijo Line.

Allí tenemos otro observatorio interesante, tanto por la forma como por las vistas, el Toyama Port Observatory. Para volver al centro de Toyama y cambiar, podemos subirnos al Portram, la línea de metro ligero o tranvía que conecta la zona del puerto con el centro de la ciudad.

A lo largo del río Matsu hay un bonito parque y un crucero fluvial interesante y, si disponemos de tiempo, se puede subir hasta el cercano monte Kureha para ver atardecer sobre la ciudad.

Día 3

Este día hacemos una de las excursiones más interesantes que se pueden hacer si os gusta la naturaleza, los paisajes que quitan el aliento y los trenes. Y es que podemos dedicarlo a ir hasta Kurobe y subir al Kurobe Gorge Railway, el tren más lento de todo Japón que tiene un recorrido por entre las montañas y gargantas de esta zona de Japón, con preciosos puentes, saltos de agua, miradores, etc.

Kurobe Gorge Railway

Kurobe Gorge Railway. Imagen de Info-Toyama.

Aunque el trayecto en tren es relativamente corto, como hay varias paradas a lo largo de la línea y además tenemos que llegar desde Toyama hasta Unazuki Onsen, punto desde donde comienza el recorrido de este tren, pensamos que este día ya está bastante completo con esta actividad. El tiempo que os sobre a última hora de la tarde podéis aprovecharlo para dar un paseo nocturno por Toyama y disfrutar de alguna de sus especialidades gastronómicas.

Día 4

En este día nos vamos a Nagano, que está a muy corta distancia de Toyama en shinkansen. En esta ciudad, conocida por haber albergado los Juegos Olímpicos de Invierno de 1998, nos alojamos de nuevo cerca de la estación de JR Nagano, en el Hotel Sunroute Nagano, un 3 estrellas de precio contenido perfecto para familias. La ciudad en sí no es muy grande y aunque siempre podemos pasearla, nosotros vamos a utilizar de base de operaciones para varias excursiones cercanas.

Templo Zenkoji Nagano

Templo Zenkoji Nagano. Imagen de Wikipedia.

Este mismo día, dado que llegaremos a Nagano en nada más que una hora, aprovecharemos para visitar el templo Zenkoji, el más famoso de la ciudad, después de un paseo por la calle Nakamise. Esa misma tarde se puede aprovechar para visitar el parque Joyama y algunas de las sedes de las diferentes pruebas de los Juegos Olímpicos, como el M-Wave o el Big Hat, entre otras.

Día 5

La primera excursión que hacemos desde Nagano es a Matsumoto, una ciudad donde encontramos el precioso y fantásticamente conservado castillo de Matsumoto, uno de los tres castillos más populares de Japón. Como al castillo se puede entrar, le dedicaremos un rato más o menos largo.

Castillo de Matsumoto

Castillo de Matsumoto. Imagen de Wikipedia.

Una vez finalizada la visita al castillo podemos dar un paseo por la calle Nakamachi y después, dirigirnos a la granja de wasabi Daio, la más grande de todo Japón. Allí podremos ver no sólo este rábano picante indígena de Japón sino incluso probar helados de wasabi y otras preparaciones curiosas. Por la tarde volvemos a Nagano.

Día 6

Ya que estamos por esta zona, no podríamos irnos sin visitar a los macacos de Jigokudani, famosos en el mundo entero. Si vamos en invierno será genial ver cómo se bañan en las aguas calentitas cuando a su alrededor todo está cubierto de nieve. En verano igual se esconden un poco más, así que preguntad antes porque si no los vais a ver, igual no compensa acercaros hasta allí.

Macacos de Jigokudani

Macacos de Jigokudani. Imagen de Wikipedia.

Lo que sí que podemos hacer es ir de Nagano hasta Yudanaka Onsen, un pequeño pueblo lleno de onsen y aguas termales y disfrutar de un merecido descanso. Y a la vuelta, parar en Obuse para dar un paseo por su casco antiguo y ver el museo de Hokusai, ya que este famoso pintor de grabados ukiyo-e pasó aquí los últimos años de su vida. Tras esto, volvemos a Nagano.

Día 7

Este día lo dedicamos a hacer una excursión hasta unas montañas cercanas a Nagano y disfrutar del santuario Togakushi, que está compuesto en realidad de varios santuarios diferentes conectados por preciosos caminos repletos de escaleras que suben por la montaña.

Santuario Togakushi

Santuario Togakushi. Imagen de Wikipedia.

En esta misma zona encontramos también la Kids Ninja Village, una especie de parque temático dedicado al mundo de los ninja pero orientado, sobre todo, a que los niños se lo pasen genial. Y sí, ya sabemos que los ninja tal y como los conocemos son una invención, pero son la excusa perfecta para que los más pequeños pasen un rato genial.

Día 8

A partir de este día y teniendo en cuenta que estaremos algo cansados, nos vamos a Karuizawa. Karuizawa es un destino que, aunque suele tener pocos visitantes extranjeros, es muy popular entre los japoneses para desconectar, ya que está repleta de bosques y resorts con todas las comodidades imaginables. De hecho, aquí nos alojaremos en el resort de lujo Hoshinoya y en esa primera noche, aprovecharemos para ir a cenar a uno de los mejores restaurantes de la zona, el Bleston Court Yukawatan.

Hoshinoya Karuizawa

Resort de lujo Hoshinoya Karuizawa. Imagen del propio hotel.

Este primer día también podemos aprovechar para ver la zona de tiendas de Naka-Karuizawa (la Harunire Terrace, con tiendas y restaurantes, o la zona de tiendas del hotel Prince Karuizawa) y comprar así algún recuerdo y visitar los bulevares históricos.

Día 9

En este día, además de disfrutar de los onsen de la zona y relajarnos, podemos visitar también Kyu-Karuizawa, la zona más cercana a la estación y su zona de tiendas, Karuizawa Ginza, o el estanque Kumoba, la cascada Shiraito o incluso el antiguo Hotel Mikasa, uno de los primeros hoteles japoneses de estilo occidental y que cerró en 1970 pero que está preservado como museo.

Cascada Shiraito

Cascada Shiraito. Imagen de Wikipedia.

Días 10 a 11

Desgraciadamente, los días son limitados y hay que seguir viendo otros destinos, así que en la mañana del décimo día nos vamos de Karuizawa hasta Niigata, donde nos alojamos en el Hotel Lungwood Niigata, de 3 estrellas y precio contenido, ideal para familias viajeras con niños.

En este día y medio podemos acercarnos a alguno de los miradores que hay en la ciudad, ya sea la Toki Messe Observation Deck, el Niigata Prefectural Building o el Edificio Next21. Podemos ir a la Japan Sea Tower y disfrutar del Acuario Marinepia Nihon-kai, que a los niños les encantará.

Río Shinano en Niigata

Río Shinano. Imagen de Enjoy Niigata.

También podemos hacer un crucero fluvial por el río Shinano, ver el santuario Gokoku y el de Minato Inari y acercarnos hasta el castillo de Shibata, pasear por el mercado Hon-cho o, incluso aunque no entendamos japonés, visitar el Museo de ciencia y el planetario, porque a los pequeños de la casa siempre les suele gustar.

 

Día 12

Este día podemos utilizarlo para visitar la isla de Sado. No suele aparecer mucho en guías turísticas pero es la quinta isla más grande del archipiélago japonés. Es decir, que si excluimos las 4 islas principales de Japón, las que casi todos los que viajan a Japón suelen conocer, es la más grande.

Isla de Sado

Isla de Sado. Imagen de Wikimedia Commons.

Allí llegamos en ferry y luego podemos aprovechar para ir a la playa, dar un paseo por sus montes o, simplemente, disfrutar de un destino diferente y mucho más relajado.

Día 13

Este día nos vamos de Niigata en dirección a Tokio, donde nos alojaremos en el Royal Park Hotel The Shiodome, un hotel fantásticamente situado cerca de Shimbashi y de la estación de Hamamatsucho. Y es que el vuelo de vuelta sale de Haneda y Hamamatsucho es el comienzo de la línea de monorraíl que conecta con el aeropuerto. El hotel es de 5 estrellas pero la relación calidad-precio es muy buena.

Museo Ferroviario Saitama

Museo Ferroviario de JR East en Saitama. Imagen de Wikipedia.

Sin embargo, ya que en nuestro camino hacia Tokio pasaremos por Saitama, nos quedamos por allí para visitar y disfrutar del Museo Ferroviario de JR East, en el que tanto niños como mayores disfrutarán a tope.

Día 14

Este día y aprovechando que en nuestro calendario coincide con un domingo, nos vamos de excursión a Atami. Atami es uno de los lugares más típicos para los japoneses que quieren pasar unos días de relax con playa y aguas termales, además de contar con espectáculos de geishas los sábados y domingos. Por eso, si queréis hacer algo similar, aseguraos que la visita cae en uno de estos dos días.

atami odori

Otra opción, por si no queréis ir a Atami, es visitar Yamagata, ya que existe tren bala directo desde Tokio y, ya que este día es el último en el que tenemos validez en el JR Pass, podemos aprovechar. Allí podemos acercarnos hasta el templo Yamadera, situado en las montañas que rodean a Yamagata y que cuenta con 1000 escalones. Subirlos en pleno verano, cuando hicimos el recorrido, es duro, pero luego podéis daros un pequeño lujo comiendo wagyu de Yonezawa (o de Yamagata, algo más barato) antes de volver hacia Tokio.

Día 15

Este día hacemos otra excursión hasta Mito, en la prefectura de Ibaraki, para visitar el Kairakuen. El Kairakuen es uno de los 3 jardines más bellos de todo Japón, y aprovechando que ya hemos visto los otros dos (el Kenrokuen, en Kanazawa y el Korakuen, en Okayama), era el momento de visitarlo.

Kairakuen

Jardines Kairakuen en Mito. Imagen de Wikimedia Commons.

Día 16

Este día nos lo dejamos “libre” en Tokio, para aprovechar y quedar con amigos, ver algún parque o templo cercano al hotel o hacer alguna excursión urbana para comprar pasteles japoneses (como esas bombas de crema con forma de Totoro), etc.

Día 17

Vuelo de vuelta desde Haneda a Madrid, vía París.

Como siempre solemos decir, itinerarios por Japón hay tantos como viajeros. Y como podéis ver, este itinerario está mucho más planificado que las ideas que os dábamos para un itinerario básico de 2 semanas, porque es un itinerario real y adaptado a los gustos y necesidades de los viajeros (en este caso nosotros ^^).

Pero creemos que os puede servir para encajar los diferentes atractivos turísticos de Japón en caso de que queráis saliros un poco de los lugares más típicos.

Qué comer durante el viaje

Siempre decimos que la gastronomía japonesa es mucho más que sushi y ya os hemos dado muchas ideas de qué comer y dónde. En este viaje, curiosamente, el sushi es uno de los platos estrella porque visitaremos ciudades costeras con mucha variedad de pescado muy fresco y que, además, son también famosas por la calidad de su arroz, como Toyama o Niigata.

Pero además del sushi, también podemos probar la carne de Toyama, de gran calidad. O el masu no sushi, sushi de trucha o las shiroebi o gambas blancas, típicas también de Toyama. En Nagano podemos comer soba, que además es donde se inventaron o el gohei mochi, un mochi hecho de arroz blanco normal cubierto de salsa dulzona y hecho a la parrilla. En la zona de Nagano encontramos Shinshu-gyu, una variante de wagyu que es ideal para comer a la parrilla, en shabu-shabu o sukiyaki. En Niigata, siendo la capital del arroz de Japón, cualquier plato que lo incorpore será estupendo y podemos también encontrar sakes de gran calidad.