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Planificar un viaje a Japón es uno de esos momentos maravillosos, cuando te enfrentas a una hoja en blanco y al mapa de Japón y piensas “¿qué puedo ver esta vez?”.

Y aquí estamos para compartir nuestro itinerario de 3 semanas por el suroeste de Japón, a alguno de los sitios más de moda actualmente, como la ruta de peregrinación de Kumano Kodo, a sitios bastante más típicos como pueden ser Kioto y Osaka, pero luego a muchos otros que suelen quedar fuera de las rutas más tradicionales, como Tottori, Matsue, Iwakuni, Nagasaki, Hakata o Kumamoto.

Para los que visitéis Japón por primera vez, tenemos un itinerario clásico de 2 semanas, más algún otro de 17 días por el centro de Japón visitando ciudades alrededor de los Alpes Japoneses, y otro por el norte de Japón para ver festivales de verano en Tohoku. Podéis ver todos nuestros itinerarios aquí.

Comenzar a planificar el viaje a Japón

¿Cómo volar a Japón? ¿Cómo tener conectividad WiFi? ¿Y el JR Pass? ¿Necesito seguro médico? ¿Dónde busco hoteles? Todas estas preguntas deberemos contestarlas antes de hacer el itinerario, porque antes de empezar a pensar cuántos días vamos a dedicarle a cada cosa tendremos que comprar los billetes de avión. En nuestro caso, volvemos a ir con Air France por un tema de comodidad (aunque sube el precio, la verdad), ya que preferimos volar en Premium Economy (que Luis mide casi 2 metros y necesita espacio).

Para la conectividad WiFi sabéis que confiamos en Japan Wireless, que antes de que fueran colaboradores ya era la empresa que utilizábamos para no quedarnos sin internet una vez en Japón.

Y en cuanto al JR Pass, lo conseguiremos también a través de nuestro colaborador de confianza, que funciona muy bien y con cada pase te envían un libro de horarios de trenes, explicando además cómo funciona el JR Pass. En este caso, necesitaremos un JR Pass de 3 semanas que encaja perfecto con la planificación, ya que se activa el día que llegamos a Osaka y lo tenemos disponible hasta el traslado de Osaka al aeropuerto KIX.

También adquirimos nuestro seguro de viaje con IATI, otro colaborador de Japonismo que además ofrece descuentos a nuestros lectores y vamos reservando todos nuestros hoteles a través de Booking, puesto que no necesitamos pagar nada para reservar y se nos hace muy fácil.

Os dejamos con un mapa del itinerario, para que veáis más o menos por dónde nos vamos a mover y tengáis localizadas todas las ciudades (especialmente aquellas que menos conozcáis):

Itinerario de 3 semanas por Japón

Los itinerarios por Japón a menudo incluyen Tokio, que para algo es la ciudad más poblada del planeta y tiene muchísimo que ver. Pero no suelen bajar hacia el suroeste más que hasta Hiroshima y, desde luego, se quedan en la costa del Pacífico de Japón. Normalmente esto es así porque el país es más grande de lo que parece y porque la conexión ferroviaria a lo largo de esa costa es mucho mejor, con las líneas Tokaido y Sanyo Shinkansen, que nos permiten hacer el viaje de forma muy conveniente, y más cuando disponemos de un JR Pass.




Acercarnos sin embargo al “Japón de atrás”, el Ura Nihon del que os hablamos, suele ser más complicado porque los tiempos de viaje se extienden y, las ciudades que encontramos en la costa del Mar del Japón no suelen despertar tanto interés en los visitantes como las principales aglomeraciones urbanas japonesas.

Y tampoco olvidéis que este itinerario está hecho por unos amantes de los trenes japoneses, así que alguna de las cosas tienen que ver con nuestros queridos trenes. Pero, como siempre, lo compartimos por aquí para que podáis tener ideas y readaptar el itinerario a vuestra conveniencia y gustos personales… ¡esperamos que os sirva!

Día 1: Viaje

Volamos hasta el aeropuerto de Kansai (KIX), donde llegamos al día siguiente por la mañana, debido a la diferencia horaria. Realmente el primer día se pierde, pero no es algo que podamos evitar.

Día 2: Katsuura

Una vez en el aeropuerto de Kansai y tras activar el JR Pass de 3 semanas y recoger nuestros pocket wifi en la oficina de Correos (sí, nos gusta estar conectados desde el minuto 1), partimos inmediatamente hacia Kii-Katsuura, en la península de Wakayama. Este lugar lo utilizaremos de base para visitar alguno de los principales santuarios y sitios de la ruta de peregrinación de Kumano Kodo. Al viajar con un niño de 6 años hemos adaptado las rutas de peregrinación a nuestras posibilidades, usando trenes y autocares para movernos por los distintos puntos de interés evitando caminar en exceso. En vuestro caso, por supuesto, podéis dedicar más días al camino y caminar mucho más que nosotros. Lo importante es que cada uno se haga el viaje a su medida.

Katsuura es un pequeño pueblo pesquero de la península de Kii conocido por sus onsen y por su mercado de atún (por las mañanas hay subastas de atún parecidas a las de la lonja de Tsukiji en Tokio), por lo que aquí se come atún de calidad. Dada su popularidad como resort de baños termales, aquí hay grandes complejos hoteleros con restaurantes, tiendas, baños, karaoke, bares, izakaya y rutas de paseo, además de la posibilidad de hacer excursiones para ir a ver a ballenas (de abril a septiembre), nadar con delfines o hacer submarinismo.

Este día, con todo el jet-lag, suele ser relativamente perdido para nosotros, razón por la cual siempre hacemos un desplazamiento largo (si vamos a estar medio muertos, mejor estarlo en un tren, ésa es nuestra filosofía :D), pero naturalmente esto es muy personal. Por la tarde, al llegar, podemos dar un paseo por la zona, relajarnos en el onsen, cenar sushi de atún, ayu a la parrilla, wagyu de Kumano o mehari-zushi (una especialidad de la zona) e ir a dormir temprano, para recuperar fuerzas.

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Katsuura y los islotes de la bahía (imagen de AJT)

Día 3: Nachi y Shingu

Superado ya el jet-lag, o al menos en proceso de estar superado, este día visitamos dos de los tres santuarios sagrados de la ruta de peregrinación de Kumano Kodo.

Por la mañana, nos dirigimos hacia Nachi para visitar el santuario Kumano Nachi Taisha. El santuario forma parte de un gran complejo de lugares religiosos y ejemplifica la fusión de influencias budistas y sintoístas, muy típica de la región de Kumano. Para llegar, usaremos el autobús y accederemos a través de la cuesta Daimon-zaka, perfecta para los viajeros que quieran sentirse parte del camino pero no puedan hacer las rutas completas. Esta pendiente, con escaleras de piedra y grandes cedros y bambúes se extiende 600 metros (267 escalones) hasta las puertas del santuario. Desde allí, visitamos el santuario y los templos colindantes y nos acercamos a ver la famosa cascada más alta de Japón.

Después de comer en Nachi, bajaremos a Shingu para visitar el santuario Kumano Hayatama TaishaSituado en la boca del río Kumano, que va desde las montañas hasta el océano Pacífico, el santuario fue reconstruido hace poco, aunque siempre estuvo en el mismo lugar. Visitaremos el santuario y sus instalaciones y a continuación nos acercaremos al santuario Kamikura y la roca Gotobiki-iwa, otro objeto natural venerado como una deidad, una roca gigante situada en mitad de la montaña Gongen. 

Al atardecer, volveremos a Katsuura para relajarnos en el onsen y disfrutar de la gastronomía de la zona.

Día 4: Hongu

Nos levantamos temprano para ir a la lonja de pescado a ver la subasta del atún y después de desayunar sushi de atún (¡suena tan bien!) iremos hasta el santuario Kumano Hongu Taisha, otro de los tres santuarios sagrados de la región. Además de su deidad, en el Hongu encontramos consagradas las otras dos deidades (del Hayatama Taisha y del Nachi Taisha), además de la diosa del sol Amaterasu, por lo que éste es el santuario principal de los más de 3.000 santuarios de Kumano por todo Japón y se encuentra en el centro de las rutas de peregrinación. Además del santuario, cruzaremos el gran torii para acceder a la lengua de arena Oyunohara, lugar donde estaba emplazado el santuario en su origen. 

Durante el camino de vuelta a Katsuura, podemos parar en Yunomine Onsen (con unos baños designados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO), en Kawayu Onsen (para bañarnos en agujeros hechos en las márgenes del río) o en Watarase Onsen (resort con rotemburo) y por la noche dar un paseo por Katsuura o relajarnos en el onsen.

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El santuario Nachi, una de las imágenes más famosas del camino de Kumano (imagen de BST)

Día 5: Wakayama

Este día dejamos la zona de Kumano y partimos hacia Kioto, donde llegaremos por la tarde. Pero antes, pararemos en la ciudad de Wakayama. ¿Y por qué Wakayama? Sencillamente porque desde aquí parte una línea privada de ferrocarril famosa porque varios de sus trenes tienen una decoración única, aunque sin duda el más famoso es el Tamaden, decorado con motivos gatunos. La idea es visitar el castillo de Wakayama y a continuación tomar el tren y llegar hasta el otro extremo de la línea, la estación de Kichi, donde además encontraremos al gato Nitama, sucesor del famoso Tama, como jefe de estación. Allí comeremos algo, comparemos algún recuerdo de Nitama o de Tama y volveremos atrás para proseguir nuestro viaje hasta Kioto.

Una vez llegados a Kioto desde Wakayama, podremos hacer realmente lo que queramos. Nosotros probablemente subamos a la Kyoto Tower y paseemos por la zona de Gion/Kawaramachi para cenar.

Día 6: Kioto

Este día lo dedicamos entero a visitar el Kyoto Railway Museum, el nuevo museo ferroviario gestionado por JR West, que es el más grande de todo Japón. Ya hemos visitado el de JR Central a las afueras de Nagoya y el de JR East a las afueras de Tokio (os debemos entradas específicas, se nos acumula el trabajo), pero éste, que llevará abierto 3 meses escasos para cuando lleguemos, es el más grande del país y el que cuenta con más trenes expuestos.

Por supuesto, si no sois fans de los trenes podéis utilizar el día para cualquiera otra actividad (podéis mirar nuestro listado de lugares imprescindibles en Kioto en una primera visita o nuestra guía específica de Kioto). Nosotros hemos decidido hacer esta visita no sólo por nuestra pasión por los trenes sino también porque este itinerario no es el itinerario que haría alguien que viaje a Japón por primera vez.

Por la noche, podemos hacer lo que queramos, aunque nosotros probablemente vayamos a un karaoke ;)

Día 7: Nara

Desde Kioto, donde tenemos el hotel, nos vamos a Nara. Sí, ya hemos estado en multitud de ocasiones aquí pero, para ser sinceros, queremos hacer fotos nuevas de varios de esos sitios clásicos de Nara, porque las fotos que tenemos son demasiado antiguas y nos apetece renovarlas. Si vosotros ya lo habéis visitado, podéis dedicar este día también a Kioto, Osaka o cualquier otro lugar cercano que os apetezca.

La idea es pasar todo el día en Nara y volver a Kioto directamente para ir a dormir, aunque en nuestro caso no descartamos quedar con amigos esa noche.

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Templo Byodo-in en Uji (imagen e Wikipedia).

Día 8: Uji y Tottori

Sin maletas, pues las habremos enviado por takkyubin hasta nuestro siguiente destino, este día nos vamos de Kioto. Primero, por la mañana salimos hacia Uji, cuna del mejor té verde matcha que existe en Japón y lugar donde se encuentra el famosísimo y precioso templo Byodo-in. Sí, el que sale en las monedas de 100 yenes.

Después de visitar la ciudad, sus templos y santuarios y comer y relajarnos tomando té verde matcha en alguna de sus casas de té, tomaremos un tren hasta Tottori, en la costa del mar del Japón y ciudad poco conocida por los turistas. La idea es llegar por la tarde, así que después de hacer el check-in en el hotel, podemos dar un paseo por la ciudad y acercarnos a ver las ruinas del castillo, por ejemplo, o el templo Kannon-in para terminar cenando en la ciudad y viéndola de noche (¿otro karaoke?).

Día 9: Tottori y Matsue

Por la mañana, nos acercamos a la atracción principal de la ciudad: las dunas de arena de Tottori, las mayores de todo Japón. Se encuentran a las afueras de la ciudad y tienen unos 16 kilómetros de longitud a lo largo de la costa del mar de Japón, 2 kilómetros de ancho y 50 metros de alto. La zona más turística es de medio kilómetro entre el centro de visitantes y el mar. Aquí encontramos algunas de las mayores dunas desde cuya cima podemos disfrutar de vistas espectaculares de la costa y los kilómetros y kilómetros de dunas, el mirador del Sakyu Center, conectado con las dunas por un telesilla o el museo de arena (un museo único que muestra grandes esculturas de arena hechas por artistas de todo el mundo). Si nos gusta la idea, también podemos hacer excursiones en camello o en caballo por las dunas, parapente o sandboarding.

Después de pasar el día en las dunas, tomaremos un tren hasta la cercana Matsue, donde nos alojaremos para pasar la noche. Podemos cenar aquí y dar una vuelta nocturna por la ciudad o llegar más tarde, depende de cada uno.

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Dunas de arena de Tottori (imagen de Tottori Sakyu)

Día 10: Matsue

Este día lo dedicamos por completo a visitar la ciudad de Matsue, que tiene muchos atractivos turísticos, como un castillo precioso y espectacularmente conservado, además del antiguo barrio de samuráis, la casa de Lafcadio Hearn, los jardines Yushien o el jardín del Museo de Arte Adachi, entre otras cosas.

Por la tarde, nos aseguraremos de ver el atardecer desde el lago Shinji, comprar wagashi típicos de la zona y cenar especialidades locales.

Día 11: Iwakuni y Fukuoka

Como hemos aprovechado un día entero en Matsue, este día partimos pronto por la mañana en dirección a Hakata, al sur del país, pero parando primero en Iwakuni. Esta localidad es famosa por el puente Kintai, un impresionante puente con cinco arcos de madera que es precioso y que merece la pena ver en directo. Además existe también un castillo (reconstrucción de la década de 1960) y un funicular, así que podemos hacer una mini-visita aprovechando que salimos pronto de Matsue. ¡Intentaremos probar el típico sushi de Iwakuni y alguna de sus variedades diferentes de helados!

Si tenemos tiempo por la tarde, veremos de cerca la pesca con cormorán antes de salir hacia Hakata/Fukuoka, ya en la isla de Kyushu, donde pasaremos varios días. Por la noche, aprovecharemos para cenar en alguno de los múltiples yatai que encontramos en la ciudad… ¡una experiencia única!

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Famoso puente Kintai-kyo de Iwakuni (imagen de Wikipedia)

Día 12: Hakata/Fukuoka

Este día lo dedicamos entero a Hakata/Fukuoka para ver alguna de las principales atracciones de la ciudad como las ruinas del castillo, alguno de sus parques (Momochi Seaside Park, el parque Ohori, Uminokamachi Seaside Park), la torre de Fukuoka y la playa Momochihama, Robosquare, el templo Shofukuji, la zona de Canal City…

Y está claro, aunque sea verano y haga calor, podemos comer (o cenar… o comer y cenar… ^^) un buen bol de tonkotsu ramen, típico de la zona.

Día 13: Shimonoseki

Este día hacemos una excursión a Shimonoseki, justo en el extremo de la isla de Honshu. En esta ciudad es típico comer pez globo o fugu, además de que desde ella tenemos vistas geniales del estrecho de Kanmon, que separa las islas japonesas de Honshu y Kyushu, con un puente espectacular que une dichas islas.

Pasaremos el día aquí visitando sus puntos turísticos, comiendo fugu y viendo el cercano pueblo de Chofu, con su castillo, sus casas de samuráis, etc.

Día 14: Kitakyushu y Kokura

Este día hacemos otra excursión de día a Kitakyushu y Kokura, a muy corta distancia de Hakata. Kitakyushu es una ciudad industrial relativamente moderna, pues se formó anexionando 5 ciudades diferentes, entre las que destaca Kokura. En Kokura visitaremos el castillo de Kokura, la zona turística de Moji-ko Retro y caminaremos desde Kyushu hasta Honshu, además de ver la casa de Mori Ogai o subir al monte Sarakura, sin tenemos tiempo.

La idea es cenar aquí alguna de las especialidades locales y volver a Fukuoka a dormir.

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Castillo de Kokura (imagen de wwpkg)

Día 15: Nagasaki

Partimos en tren en dirección a Nagasaki pronto por la mañana, para poder visitar algunos de los sitios principales de la ciudad durante el resto del día. Y es que Nagasaki, aunque a menudo no salga en los itinerarios típicos, tiene mucho que ver más allá de todo lo relacionado con la bomba atómica. Y es que la ciudad, después de la bomba, decidió de alguna manera volver a su estado de antes de la guerra y consiguió convertirse de nuevo en un puerto culturalmente y religiosamente variado.

Aquí hay muchísimo que ver, así que toca ir a la oficina de información turística al llegar y planificar bien nuestros días en Nagasaki.

Día 16: Nagasaki

Este día podemos ir a la isla Gunkanjima y emular a James Bond en Skyfall o, lo que hemos decidido nosotros, visitar el parque temático de inspiración holandesa Huis Ten Bosch. Es una de esas cosas frikis que sólo haces en ocasiones especiales, pero está muy bien montado y conseguido, así que por qué no (¡y más cuando viajas con niños, que recordad que hay que hacer cosas que a ellos también les gusten!).

Día 17: Nagasaki

Día entero dedicado a Nagasaki, para terminar de ver todo lo que nos interese de la ciudad.

Por la noche, en nuestro caso, podremos disfrutar de uno de los 5 mejores festivales del Obon, el Nagasaki Shoro Nagashi.

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Nagasaki Shoro Nagashi (imagen de Plat)

Día 18: Shimabara y Kumamoto

Salimos de Nagasaki en tren hacia Shimabara, donde hacemos una visita de medio día. Podemos ver el castillo de Shimabara, las ruinas del castillo de Hara o los restos de las casas sepultadas por la lava en la última erupción volcánica del monte Unzen, en 1991. Tras ver la ciudad, atravesamos la bahía en ferry y llegamos hasta Kumamoto, donde pasaremos la tarde y dormiremos.

Aquí tenemos un problema en nuestra planificación, porque Kumamoto estaba en nuestro itinerario antes de que sucedieran los terribles terremotos que asolaron la ciudad. Después de que un hotel nos cancelara la reserva (porque había quedado destruido), estuvimos a punto de cambiar la planificación y dejar Kumamoto para otra ocasión, pero finalmente hemos decidido pasar una noche en la ciudad y colaborar en lo que podamos en la recuperación turística de la ciudad gastando dinero allí y contando todo lo que podamos de ella en estas páginas. Veremos qué tal la encontramos.

Día 19: Kumamoto

Aprovechamos la mañana para ver el castillo de Kumamoto, uno de los mejores conservados en Japón y especialmente importante en la guerra civil que enfrentó a los samuráis del clan Satsuma (del sur de Kyushu, en Kagoshima) y el recientemente creado ejército imperial. Esta guerra es la que luego dio pie a la película “El último samurái”… Todo esto lo teníamos escrito antes de los terremotos, así que ahora nos tocará verlo por fuera e informarnos de su estado y el proceso de recuperación que se va a llevar a cabo.

Por la tarde partimos hacia Osaka, aprovechando que por Kumamoto pasa la línea Kyushu Shinkansen y que existen servicios que llegan hasta Osaka sin tener que cambiar de tren. Llegaremos de noche a Osaka, lo justo para cenar unos takoyaki y quizá ir a algún karaoke :)

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Castillo de Kumamoto (imagen de Kumamoto)

Día 20 y día 21: Osaka

Estos dos días los pasaremos en Osaka. Podemos ver lo básico si nunca hemos estado o dedicarlos para ver sitios nuevos que no hayamos visitado en visitas previas, además de quedar con amigos.

Ya os contaremos en directo en nuestras RRSS qué tenemos en mente, todo dependerá de lo (muy) cansados que estemos.

Día 22: Vuelta

Vuelo de vuelta desde al aeropuerto de Kansai (KIX). Como llegamos a Japón en el día 2, las tres semanas del JR Pass acaban justo en este día con lo que todos los viajes en tren los podremos hacer con este pase, incluidos los que haremos en el tren Haruka que conecta el aeropuerto con Osaka y Kioto, con lo que en esta ocasión no utilizaremos el tren Nankai rapi:t que sí utilizamos en otros viajes.

¿Qué comer durante el viaje?

Comer en Japón es una de esas cosas que hacen que el viaje a este país merezca doblemente la pena, porque la gastronomía japonesa es rica, variada, diferente y, como ya os hemos contado en otras ocasiones, incluso barata si sabemos dónde buscar.

Pero como al viaje le faltaría algo sin la parte gastronómica, lo mejor es aprovechar las especialidades locales de cada zona que visitemos. En nuestro caso, y ya que viajamos con un niño, solemos aprovechar para probar yakiniku (carne a la parrilla), shabu-shabu o sukiyaki con carne de wagyu de las zonas por las que pasamos. Es una forma de probar especialidades disponibles en todo el país pero con carne local de la mejor calidad, y que además se adapta muy bien a los gustos de un niño (ya estamos salivando pensando en ese wagyu de Kumano o de Kumamoto, por mencionar sólo un par)

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Wagyu de Kumamoto (imagen de AltaClasseGlobal)

Pero por supuesto, no pueden faltar los takoyaki o el okonomiyaki, pasando por Kioto y Osaka. O el pez globo o fugu, una de las especialidades que se prepara de mil maneras en Shimonoseki. O el famosísimo tonkotsu ramen de Hakata, una de las variedades más populares de ramen tanto en Japón como en el extranjero. O el karashirenkon o el dulce ikinaridango típicos de Kumamoto o la carne de caballo típica de toda la región… ya estamos haciendo la lista de cosas que queremos probar y, ¡ay! nos faltan días :)