Intentar hacer negocios con una empresa japonesa puede ser literalmente imposible si no contamos con la ayuda de un intermediario o chukaisha (仲介者), algo muy relacionado con el budismo. El budismo, como el sintoísmo, es una religión muy presente en el modo de ser japonés y que tiene un impacto directo en la cultura y sociedad japonesas, como muestra específicamente el caso del que os quiero hablar hoy y que relaciona el karma con el destino o vínculo (llamado en japonés en) y los intermediarios. intermediarios o chukaishaSegún el karma, y simplificando un poco el tema, uno es como es por las vidas pasadas que ha tenido y por esa misma razón, las cosas son como son porque así tienen que ser y por lo tanto no hay razón para cambiarlas. Es por esa razón que en Japón es complicado conocer gente, porque básicamente el pensamiento es que si dos personas no se conocen es porque así tiene que ser la situación, porque el karma dictamina que esa relación no tiene en, o vínculo. Es por ello que en Japón es clave la figura del intermediario en cualquier tipo de relación, ya sea personal o profesional.

El chukaisha o intermediario es alguien que pone en contacto y por ello facilita la comunicación de dos perfectos desconocidos, que tienen una relación sin en, sin ningún tipo de vínculo, por tanto. Hay ejemplos en muchos campos, pero quizás el del terreno académico y empresarial es el más visual y el que hay que tener más en cuenta, especialmente si estamos interesados en comenzar una relación de negocios con un japonés.

No es raro encontrarse con silencio absoluto y cero respuestas cuando uno intenta ponerse en contacto con ciertas empresas o académicos para entablar una relación profesional, puesto que lo normal y esperado en Japón es que ese “primer contacto” lo haga el chukaisha, el intermediario, una persona que conoce al interesado, sabe de su reputación y seriedad, y por lo tanto da confianza a la empresa. Además, en el futuro, el intermediario será el encargado de mediar entre las partes en caso de que surgieran dudas o problemas. Por lo tanto, si una empresa quiere comenzar a hablar con otra empresa japonesa para entablar una relación laboral, lo correcto (y que al menos asegurará una primera reunión) es contar con este intermediario.

intermediarios o chukaisha

Fuera del ambiente profesional, la figura del chukaisha también es muy típica en los matrimonios concertados u omiai, en los que el intermediario puede ser, de modo tradicional, un familiar o amigo de las familias, o de modo más moderno una agencia especializada en la gestión y organización de omiai.

Asimismo, podríamos considerar a los organizadores de las gokon o citas grupales como chukaisha de esa reunión en concreto, porque en cierto modo se convierten en los intermediarios que posibilitan que sus amigos se conozcan y que quizás entablen una relación más estrecha.