Las meishi o tarjetas de visita (名刺) tienen muchísima importancia en el código social japonés, especialmente en el ámbito de los negocios.

Carlos Rubio, traductor y profesor de literatura japonesa, describe en su magnífico libro El Japón de Murakamila importancia de las tarjetas de visita como algo “casi espiritual” porque es casi como el alma, como la extensión de la persona, y sinceramente, no puedo estar más de acuerdo.

Pero yo añadiría además que en ese trozo de cartulina rectangular podemos encontrar algunas de las características que definen el ser japonés de las que he hablado aquí en entradas anteriores. Y me explico.

tarjetas de visita o meishi

Imagen de RankingShare

En una sociedad tan verticalizada como la japonesa (recordad el concepto de tate shakai), es básico conocer el rango o estatus de la persona que tenemos enfrente, es decir, su cargo y posición, para adaptar nuestra conducta correctamente y saber cómo dirigirnos a él, con qué grado hacer la reverencia, etc.

Y las meishi nos proporcionan toda esta información de una manera segura y visual, algo que nos recuerda a los símbolos visuales que los samurái lucían en sus armaduras para indicar su rango dentro del grupo.

La manera de entregar y recibir una tarjeta de visita también está muy relacionada con el formalismo o la atención a las formas (rei) de la sociedad japonesa, puesto que hay que seguir los siguientes pasos concienzudamente: en primer lugar, las meishi se entregan y se reciben con las dos manos (el pulgar arriba, el resto de los dedos abajo) y se entregan siempre giradas, orientadas para que la persona que la reciba pueda leerla directamente de las manos de su propietario, por lo que hay que tener cuidado con no tapar los datos con los dedos. Y por supuesto, nada de darla o recibirla con una sola mano y de cualquier forma.

tarjetas de visita

Al entregarla y recibirla, uno debe hacer una pequeña reverencia (ojigi). Una vez tenemos la meishi en nuestras manos, tendremos que hacer ademán de leerla con atención y nunca guardarla directamente en el bolsillo, manosearla jugando con ella, o dejarla en algún sitio sin prestarle atención, puesto que eso hiere los sentimientos del propietario de la misma. Tendremos que esperar un tiempo prudencial y seguidamente dejarla enfrente nuestro en la mesa, si estamos sentados, o guardarla tranquilamente en nuestro tarjetero o cartera.

Pero siempre al cabo de un rato y tratándola antes con total respeto, puesto que como he comentado al comienzo de la entrada, la tarjeta de visita es para los japoneses una representación de sí mismos (en palabras de Carlos Rubio, en un curso que dio en Casa Asia y que me parecieron muy acertadas), y por lo tanto si la tratamos mal es como si les tratásemos mal a ellos directamente.Y esto, en una primera reunión de negocios, por ejemplo, puede ser fatal. Como curiosidad, en caso de recibir varias tarjetas a la vez, normalmente deben guardarse por orden de estatus, de menor a mayor rango.

Así pues, el uso y entrega de las tarjetas de visita suple el contacto físico en una cultura en la que prima el saludo en forma de reverencia por encima del contacto físico como pudieran ser besos, abrazos o apretones de manos, puesto que pone una especie de “barrera” entre ambos interlocutores.

las tarjetas de visita en japón

El diseño de las meishi también es representativo de la manera de ser del pueblo japonés. En una cultura que detesta el alardeo o la exposición del ego, porque la importancia del grupo es básica para mantener la armonía y en la que se cuidan extremadamente las formas por la misma razón, en las tarjetas de visita profesionales cuanto más alto el puesto menos información se adjunta.

Además, el diseño suele ser sencillo (en blanco y negro, con fuentes sencillas), con el logotipo como único elemento creativo. Tan sólo en las profesiones más liberales, como creativos, artistas, restaurantes y tiendas o hasta chicas hostess se permiten meishi más coloridas y diferentes, aunque lo cierto es que esto está cambiando y cada vez hay más meishi de diseños diferentes y coloridos.

tarjetas de visita en japón

Imagen de Hankoyasan21

Como curiosidad, cabe destacar que para los japoneses las tarjetas de visita son importantes porque ejemplifican un bien adquirido recientemente, el del nombre y apellidos, algo que antes de la Restauración de Meiji no estaba disponible para las clases bajas.