Hace ya algún tiempo que se venía hablando de la posibilidad de añadir una nueva estación a la línea Yamanote en Tokio, que al final se acabó confirmando en 2012. Esta nueva estación de la línea Yamanote, la primera en 40 años, estará situada entre las actuales estaciones de Shinagawa y Tamachi. Y lo que es más, el edificio de la misma será obra del arquitecto Kengo Kuma, que es también el responsable del nuevo estadio olímpico de Tokio.

new yamanote station locationLa nueva estación se empezó a construir en abril de 2013 y será la estación número 30 de la línea. Lo que sí parece claro es que será la última que se construya en la línea Yamanote. En septiembre de 2016, fecha en la que JR East publicó los primeros dibujos de cómo será la estación, el nombre provisional es “Nueva estación de Shinagawa” o Shinagawa shin-eki en japonés.

Originalmente la propia JR East había dicho que se tardaría unos 10 años en completar la estación y los desarrollos urbanísticos planeados alrededor de ella, con lo que más o menos hasta 2023 no estaría lista. Pero que Tokio fuera designada como sede de los Juegos Olímpicos de 202o ha dado un nuevo impulso a las obras con lo que esta nueva estación estará lista para primavera 2020, dando servicio a las líneas Yamanote y Keihin-Tohoku. Eso sí, únicamente la estación estará completada a tiempo para los Juegos Olímpicos, ya que la zona de tiendas y restaurantes de la misma no se completará hasta 2024.

La idea de añadir una nueva estación en esta misma zona de la línea Yamanote llevaba ya años en la mente de JR East. No en vano, las estaciones de Shinagawa y Tamachi son las que más apartadas están entre sí de toda la línea Yamanote (hay 2,2 kilómetros entre ellas) y había claramente un espacio suficiente para una nueva estación.

En esa zona se puede ver la gran extensión del depósito ferroviario que existe en Tamachi. La idea es reutilizar entre el 50% y el 75% del espacio ocupado por este depósito para construir, además de la nueva estación diseñada por Kengo Kuma, un centro de negocios internacional con varios rascacielos que estará muy bien conectado tanto con las líneas de shinkansen o tren bala como con el aeropuerto de Haneda.

De momento sólo disponemos de los dibujos conceptuales, pero ya podemos ver que la estación será una atracción para todos los fans de los trenes. Y es que su arquitectura no dejará indiferente, con un techo a base de cristal y acero e inspirado en el arte del origami.

Los laterales de la estación estarán cubiertos con grandes ventanales de cristal y habrá una zona con tiendas elevada, con vistas a un atrio inmenso desde el que veremos los andenes de las líneas Yamanote y Keihin-Tohoku. Como podéis comprobar, será una preciosidad (si hacéis click en las imágenes, las podréis ver más grandes).

¿Por qué una nueva estación ahora?

Tal vez os preguntéis por qué, habiendo tanta distancia, y estando los planes planteados desde hace años, no se había hecho nada hasta ahora, y es algo que tiene sus raíces en los desarrollos ferroviarios de hace años. Originalmente, cuando en 1925 se inauguró la estación de Tokio, la línea Tōhoku (de trenes convencionales, no confundir con la línea Tohoku shinkansen) se extendió desde Ueno, que era su punto final, hasta Tokio, de forma que conectase ahí con la línea Tōkaidō (también convencional), pudiendo hacer servicios entre ambas líneas y conectando el norte y el suroeste de la ciudad.

Cuando varios años después se construyó la línea Tōhoku de shinkansen y se extendió su origen hasta la estación de Tokio, se hizo utilizando vías y plataformas que se utilizaban para los servicios de media y larga distancia de la línea Tōhoku convencional. Por eso desde entonces sólo unas pocas líneas locales, como la Keihin-Tōhoku, conectan el norte con la estación de Tokio, habiendo mucha congestión por la falta de servicios que circulen de norte a suroeste.

En 2013 se inauguró la línea Tōhoku Jūkan, que básicamente supuso reconectar las líneas Utsunomiya y Jōban con la estación de Tokio, con lo que al haber más servicios que puedan llegar desde el norte hasta la estación de Tokio, se ha disminuido la congestión en las líneas existentes. No sólo esto, sino que además ha permitido que JR East disminuya el tamaño del depósito ferroviario cerca de la estación de Tamachi, ya que algunos trenes siguen circulando hasta Shinagawa e incluso más lejos. Esto ha dejado terreno libre tanto para la estación nueva de la Yamanote como para los desarrollos urbanísticos que os comentábamos.

El centro de negocios, además, estará en una zona a la que se le dio en diciembre de 2011 el estatus de Zona Especial Internacional, 国際戦略総合特区, por su cercanía con el aeropuerto de Haneda, que cada vez acapara más tráfico internacional de vuelos, para atraer así a empresas extranjeras con beneficios fiscales.

Imágenes de la estación obtenidas de la nota de prensa de JR East