Hemos enviado la contraseña a su correo electrónico.

El sumo es uno de los deportes más igualitarios que existen. Los luchadores se enfrentan entre ellos sin distinción de altura ni peso ni edad, y sólo sus méritos deportivos son los que les hacen subir o bajar puestos en el banzuke, que así es como se llama a la clasificación general de los luchadores de sumo.

El que gana más combates de los que pierde ascenderá puestos en la siguiente clasificación y el que pierde más que gana los perderá. Y, por supuesto, cuantas más victorias se consigan mayor será la subida… pero lo mismo es válido si te derrotan en muchas ocasiones, claro. No hay un número fijo de luchadores en el Ozumo (sumo profesional), pero suele rondar alrededor de los 700 sumotori. Estos se dividen en seis categorías, siendo fijo el número de integrantes en las cuatro primeras y variable en las dos inferiores. También hay otras tres categorías con luchadores que no están incluidos en el banzuke. Vamos a echarle un vistazo a todas ellas, empezando por las inferiores. Y por cierto, no estaría de más que tuvierais a mano las dos partes del glosario, de la a a la k y de la m a la z, porque como podéis sospechar, hay muchos términos específicos.

Un banzuke con los nombres de todos los luchadores en kanji

Un banzuke con los nombres de todos los luchadores en kanji

Los nuevos rikishi

Desde que un luchador se une a una heya ha de pasar un mínimo de un torneo hasta que pueda ser incluido en la categoría de mae-zumo, de la que hablaremos un poco más adelante. En ese tiempo los nuevos sumotori han de prepararse para la competición no solo físicamente sino también estudiando cultura e historia del sumo, anatomía, caligrafía y shigin, una antigua forma de poesía cantada. Para los luchadores extranjeros este tiempo de preparación es aún mayor, ya que han de pasar dos torneos antes de que puedan empezar a competir. La razón es que, aparte de las asignaturas antes mencionadas, han de recibir también clases de japonés y de cultura japonesa para que su adaptación y compenetración con sus compañeros sea lo más rápida posible y se adapten a la vida japonesa cuanto antes. De todas formas la escuela de sumo dura unos seis meses, lo que quiere decir que los luchadores más novatos han de seguir acudiendo a clase aunque estén ya compitiendo mientras finalizan su periodo de aprendizaje. Los requerimientos mínimos para entrar en el mundo del sumo son 170 cm de altura y 75 kilos de peso. Si no consiguen superar estos requisitos a la primera, pueden volver a presentarse más adelante.

Banzuke-gai

En este grupo se incluye a todos los luchadores que ya han competido en cualquier categoría (incluyendo mae-zumo, de la que hablaremos a continuación) pero que en ese momento están fuera del banzuke, normalmente por haber pasado demasiados torneos sin participar por alguna lesión o por tener que tomarse una temporada fuera de la competición. Estos luchadores suelen tener la intención de seguir compitiendo y por ello no han entregado los papeles de retiro a la Asociación, por lo que se les incluye en esta categoría. Un luchador que cae hasta esta situación será tratado cuando regrese igual que uno que se inicie en el sumo, debiendo pasar de nuevo por la categoría de mae-zumo independientemente de los años que haya estado compitiendo con anterioridad.

Mae-zumo

Esta categoría tampoco se encuentra dentro del banzuke, sino que se considera como una etapa que los nuevos luchadores han de pasar antes de que se les considere aptos para participar en el Ozumo. Los que han estado en situación de banzuke-gai también han de pasar por esta etapa cuando deciden reincorporarse a la competición. En cada torneo, los luchadores de mae-zumo realizan una presentación oficial sobre el dohyō, llevando un kesho mawashi que le suele prestar la heya a la que pertenecen. En los días posteriores se enfrentan entre ellos en combates de preparación pero cuyos resultados luego cuentan a la hora de clasificarles en el banzuke del torneo siguiente.

Jonokuchi

Es la sexta categoría del banzuke y la más baja de todas, en la que se inician todos los luchadores que comienzan su andadura por el mundo del sumo. No tiene un número fijo de luchadores, ya que depende mucho de la cantidad de nuevos rikishi que hayan estado en mae-zumo en el torneo anterior, aunque su número suele estar entre los 50 y 80 luchadores.

Jonidan

Es la segunda categoría más baja y quinta en importancia, a la que se suele acceder simplemente con conseguir un resultado positivo mínimo en Jonokuchi. Aunque no cuenta con un número fijo de luchadores, es la división más amplia de todas las del sumo y la que más variación de integrantes puede sufrir entre torneos, pudiendo oscilar entre los 220 y los 270 sumotori. Por ello a muchos luchadores les puede llevar bastante tiempo el superar esta categoría.

Uno de los combates de Jonidan (Foto: Martina Lunau)

Sandanme

Es la cuarta división del sumo, con un número fijo de 200 luchadores en ella. Esta categoría ya es realmente dura y muchos luchadores se estrellan contra ella sin poder llegar más allá. Aunque sigue siendo una categoría sin salario fijo, los luchadores que se encuentran en ella son ya muy fuertes y muchos de ellos incluso tiene experiencia de años en categorías superiores, por lo que los combates son realmente intensos.

Makushita

Es la tercera división del sumo, puerta de acceso al sumo asalariado. Esta división es muy dura y la lucha entre los de la parte alta por alcanzar el rango de Jūryō es feroz. Esta categoría consta de 120 luchadores, por lo que a un sumotori le puede llevar varios años alcanzar la división superior. Aunque aún no son sekitori, honor que corresponde sólo a los de las dos divisiones superiores, y no reciben un salario mensual fijo, un luchador de Makushita tiene prácticamente la misma fuerza que uno de categoría superior, con la diferencia de que aún tiene que realizar las tareas de la heya y servir a los sekitori. Los campeones universitarios de sumo que deciden probar fortuna en el Ozumo obtienen el privilegio de iniciar su carrera en la posición de Makushita 15, aunque hace años empezaban en la parte baja de esta categoría. Así algunos luchadores como los antiguos Ozekis Kotomitsuki o Dejima apenas tuvieron que pasar unos meses como luchadores de rangos inferiores antes de alcanzar la categoría de Jūryō.

Jūryō

Es la segunda categoría del sumo y la más pequeña en cuanto al número de sus integrantes, con sólo 28 rikishi (en julio se reducirá a 26 de forma temporal). También es la primera en la que los luchadores reciben un salario fijo mensual de algo más de un millon de yenes (cerca de 9.000€). También recibe el nombre de Jumaime. Para los luchadores de sumo alcanzar esta categoría es como pasar del infierno al cielo. Inmediatamente dejan de realizar tareas en la heya, pueden tener a un tsukebito (luchador de una categoría inferior) a su servicio, son los primeros en sentarse a comer, abandonan las habitaciones comunales para tener habitación propia… incluso pueden tener su propio apartamento y casarse. Todo esto hace que el incentivo para que los luchadores de Makushita puedan llegar hasta aquí es enorme, y por ello casi todos suelen decir que su mejor recuerdo en el mundo del sumo es el momento de alcanzar el rango de Jūryō. A partir de esta categoría los luchadores disputan 15 combates por torneo (las categorías inferiores sólo disputan 7). También realizan la ceremonia del dohyō-iri portando un kesho mawashi y además se les permite llevar el oicho-mage para competir. También abandonan el mawashi negro distintivo de las categorías inferiores para empezar a llevarlos de diferentes colores, teniendo además otro de color blanco para los entrenamientos.

Makuuchi

Es la máxima categoría del mundo del sumo. Está limitada a 42 luchadores (en julio se reducirá a 40 de forma temporal) y es la única en la que los sekitori se dividen en diferentes rangos. El más amplio es el de Maegashira (aunque en la imagen inferior aparece simplemente como Makuuchi) , que está formada por todos los luchadores que están fuera del sanyaku, palabra con la que se conoce a los cuatro grados más importantes del mundo del sumo, que son Yokozuna, Ōzeki, Sekiwake y Komusubi. Curiosamente la palabra sanyaku se sigue usando aunque ahora son cuatro los grados que lo integran en vez de tres como ocurría antiguamente. Esto es así ya que el grado de Yokozuna no se consideró como tal hasta el siglo XIX, siendo hasta entonces un título honorífico que se daba a un Ozeki que destacaba por encima de los demás. En esta categoría los salarios ya son realmente importantes. Un Yokozuna cobra alrededor de los 3 millones de yenes (26.000€), un Ōzeki sobre los 2,5 millones (21.500€), un Sekiwake o un Komusubi sobre 1,7 millones (14.700€) y un Maegashira algo más de 1,3 millones (11.300€). A eso habrá que sumar los premios por torneos, combates, sponsors, sansho, etc. Con esto nos podemos dar cuenta de que la diferencia entre un luchador de Makushita y un Maegashira es simplemente abismal.

Los rangos del sumo (Imagen: NSK)

Los rangos del sumo (Imagen: NSK)

Llegar hasta el grado de Sekiwake puede ser sencillo. Un luchador simplemente tiene que ir cosechando más victorias que derrotas en los torneos en los que participe hasta alcanzar ese rango. No tiene ninguna diferencia con el resto de los grados del banzuke. Pero llegar a conseguir uno de los dos grados superiores necesita unos requerimientos especiales y la aprobación de la Asociación de Sumo.

Cuando un Sekiwake comienza a conseguir dobles dígitos de forma consecutiva y además pelea por conseguir el yusho casi hasta el último día (derrotar a un Yokozuna también le ayudaría mucho), la Asociación puede estudiar su ascenso al grado de Ōzeki, que deberá ser aprobado por los miembros de la junta directiva. Hay una norma no escrita, pero que se suele cumplir siempre, por la cual un Sekiwake que ha conseguido al menos 33 victorias en los tres torneos anteriores es considerado para obtener este rango. Si además en uno de esos torneos consiguió el título, el ascenso es casi automático.

Uno de los beneficios del rango de Ōzeki es que no pierde su grado si en un torneo acaba make-koshi o se tiene que retirar por lesión. En ese caso se dice que el Ōzeki es kadoban y simplemente tendrá que conseguir 8 victorias en el siguiente torneo para evitar la degradación. Si aún así fuese make-koshi por segunda vez consecutiva, aún le queda el privilegio de poder recuperar su grado si en el siguiente torneo, esta vez ya como Sekiwake, consigue un mínimo de 10 victorias. Si no lo consiguiera perdería todos sus privilegios y debería recuperar el grado de Ōzeki como si fuera la primera vez.

El Yokozuna es el grado más alto y de mayor categoría del mundo del sumo. En toda la historia del sumo solo han existido 69 Yokozunas, y en la actualidad solo hay uno, el mongol Hakuho (en el momento de escribir estas líneas, en 2014 el también mongol Harumafuji acompañaba a Hakuho como Yokozuna). Conseguir este rango sólo está al alcance de un Ōzeki, que deberá de conseguir dos títulos consecutivos para que la Asociación le considere apto para ostentar ese grado. Para ello deberá de ser nominado por el Yokozuna Shingikai que recomendará (o no) su ascenso al rijikai o grupo directivo de la Nihon Sumo Kyokai, que examinará esta propuesta y decidirá al respecto, aunque lo habitual es seguir la recomendación del Comité de Yokozuna.

Tanto en el caso de promociones a Ōzeki o a Yokozuna, la Kyōkai enviará una delegación a la heya del luchador para comunicar la noticia, debidamente filtrada antes tanto a los interesados como a la prensa para preparar el acto de aceptación del nuevo grado tanto del luchador como de su oyakata. La vida de los Yokozuna es realmente apasionante. La mayoría han sido verdaderamente carismáticos, algunos incluso fuera de serie (Futabayama, Taiho, Chiyonofuji, Takanohana, etc.) y otros han causado más problemas que otra cosa (Wajima, Futahaguro, por poner sólo dos ejemplos). Incidiremos más sobre la historia de los Yokozuna en sucesivos artículos.

ver entrenamiento de sumo en japón