Por fin parece que el ansiado proyecto experimental de un tren de levitación magnética o maglev en Japón va a ser una realidad. Y es que hace unos días el gobierno dio luz verde para su construcción. Aunque como os he comentado en otras ocasiones, el trayecto Tokio-Nagoya no estará listo hasta 2027 y el tramo entre Nagoya y Osaka no se completará hasta 2045.

En agosto de 2014 JR Central solicitó al Ministerio de Tierra, Infraestructuras, Transporte y Turismo el permiso para comenzar las obras de construcción de esta línea, que recibe el nombre de Chuo Shinkansen (中央新幹線). El gobierno, tras estudiar su impacto medioambiental y la seguridad del proyecto, ha dado finalmente su aprobación. Las obras comenzarán, previsiblemente, a finales de este mes (octubre de 2014).

Probando el maglev (Abe y Kennedy)

Caroline Kennedy (embajadora de Estados Unidos en Japón) y Abe Shinzo (primer ministro de Japón) prueban el maglev en abril de 2014. Imagen de The Japan Times.

¿Cuánto dinero va a costar esto? Pues el coste estimado para la línea completa, entre Tokio y Osaka, será ni más ni menos de 9 billones de yenes (billones de los de verdad, no de los de traducir mal del inglés) o, lo que es lo mismo, 66.000 millones de euros. Casi nada. Para el tramo entre Tokio y Nagoya el coste se estima en 5,52 billones de yenes, unos 40.000 millones de euros, que sigue siendo una cifra colosal.

El principal motivo de un coste tan elevado se debe a que el 86% de los casi 286 km que tendrá el trayecto entre Tokio y Nagoya se hará en túneles. Y es que la zona central de Japón por la que discurrirá esta nueva línea es muy montañosa. Un 8% del trayecto se hará en viaducto, un 4% serán puentes y, por último, únicamente el 2% será en tierra firme o terraplén.

Aunque quizás lo más peculiar es que JR Central, la empresa que lo gestionará, ha dicho que su intención es asumir ella todo el coste, sin que exista ninguna subvención estatal o por parte de entidades como el Banco Mundial.

Shinkansen maglev de la serie L0

¿Y por qué tanta “prisa” en hacer este proyecto? Actualmente la línea Tokaido supone el 92% de los ingresos por transporte de JR Central. Es decir, que tal como cuenta Morichi Shigeru (Director del Policy Research Center dentro del National Graduate Institute por Policy Studies japonés), el día que la línea Tokaido de shinkansen deje de ser la gallina de los huevos de oro -por saturación, por ejemplo-, JR Central se hundirá irremediablemente. Por eso, disponer de otra fuente importante de ingresos y con posibilidad de crecimiento es una forma de evitar posibles problemas económicos futuros.

Un proyecto arriesgado

A pesar de que los aficionados a los trenes japoneses estamos de enhorabuena con esta noticia, lo cierto es que hay motivos de preocupación, como ya recogía el Yomiuri Shimbun unos días antes de que se conociera que el gobierno había dado luz verde al proyecto.

Uno de los principales miedos acerca de esta línea de tren de levitación magnética es la posibilidad de que la brecha entre el Japón rural y el Japón industrial se haga más grande. Parecido a cuando hablábamos del ura y el omote Nihon, aunque el shinkansen original trajo mucha prosperidad, también acentuó la concentración de la población y la industria alrededor del cinturón industrial del Pacífico.

Y luego está el impacto medioambiental, que ciertamente no sé hasta qué punto el gobierno está tranquilo. Y es que con un 86% de túneles en un recorrido de casi 286 kilómetros, la cantidad de suelo que se va a excavar equivale a 50 veces el volumen del Tokyo Dome, que tiene 1,24 millones de metros cúbicos. Y aún no está decidido dónde se va a almacenar un 20% de esos residuos. Además, esto puede causar una disminución de las reservas subterráneas de agua así como un empobrecimiento de la calidad de la misma. Y  no sólo esto, sino que además parte del recorrido pasa por montañas en Mizunami, en la prefectura de Gifu, que tienen entre 20 y 30 depósitos de uranio repartidos por la zona, y que pueden suponer un problema a la hora de hacer los túneles.

Rutas propuestas para el Chuo shinkansen de levitación magnética

Rutas propuestas para el Chuo shinkansen de levitación magnética. El gobierno considera la C como la más económica. Imagen de dominio público.

Otro de los problemas posibles es que los costes sean mucho mayores al final, porque la población japonesa envejece a pasos agigantados y la mano de obra para construcción cada vez es más escasa.

De todas formas, también había dudas hace algo más de 50 años cuando se propuso la creación de una línea ferroviaria de alta velocidad. Sin embargo, el shinkansen ha demostrado ser todo un éxito. No veo por qué no esta nueva línea de levitación magnética no podría serlo también.

Así que de aquí a unos años, y como ya os he contado con anterioridad, será una realidad viajar entre Tokio y Nagoya en únicamente 40 minutos, gracias a los 500 km/h de velocidad máxima del maglev. Y eso que actualmente sólo se tarda 88 minutos utilizando un servicio Nozomi de la línea Tokaido, que ha cumplido 50 años en este año.

Os dejo un vídeo con la noticia en la televisión japonesa de la luz verde dada por el gobierno japonés al shinkansen de levitación magnética.

Vía: The Japan Times y The Japan News (enlace ya no disponible).