Los omikuji (おみくじ) son pequeños papeles, doblados o enrollados, que podemos adquirir en la gran mayoría de templos y santuarios japoneses, que nos predicen el futuro y la fortuna. Y por su bajo precio son uno de los amuletos o engimono más populares en Japón.

El termino omikuji significa literalmente algo así como ‘lotería divina’ o como dice la wikipedia “voluntad divina impartida al azar”, es decir, es una manera totalmente aleatoria de conocer nuestro futuro.

Conseguir nuestro omikuji es muy fácil: simplemente debemos hacer una pequeña ofrenda –normalmente unos 100 yenes– y seguir las instrucciones de cada templo o santuario. En algunos lugares podemos seleccionar, totalmente al azar, el omikuji que más nos apetezca directamente de unas cajitas expuestas al público, pero en muchos santuarios y templos tendremos que agitar un recipiente hexagonal y extraer una varilla de bambú; cada varilla tiene un número que nos indica de qué caja tenemos que escoger nuestro omikuji.

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Omikuji en el templo Sensoji de Asakusa, Tokio. Podemos ver los recipientes hexagonales y las cajitas numeradas.

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Omikuji en el templo Chusonji de Hiraizumi. Simplemente hacemos la ofrenda y escogemos un papelito.

Normalmente los papelitos están doblados o enrollados, de manera que la emoción es doble a la hora de abrirlos para leerlos. Al abrirlos veremos en primer lugar la predicción general de nuestra fortuna (son las letras más grandes en la parte superior o central del papel) y a continuación algunas predicciones más de aspectos más específicos relacionados con nuestra vida.

La predicción general puede tener uno de los siguientes grados, de mayor a menor fortuna:

  • Daikichi (大吉), excelente buena suerte
  • Chūkichi (中吉), buena suerte moderada
  • Shōkichi (小吉), pequeña buena suerte
  • Kichi (吉), suerte
  • Hankichi (半吉), media suerte
  • Suekichi (末吉), suerte futura
  • Sueshōkichi (末小吉), pequeña suerte futura
  • Kyō (凶), mala suerte
  • Shōkyō (小凶), pequeña mala suerte
  • Hankyō (半凶), media mala suerte
  • Suekyō (末凶), mala suerte futura
  • Daikyō (大凶), gran mala suerte
omikuji del santuario de kibune en kioto

Omikuji que se muestran en contacto con el agua en el santuario de Kibune, al norte de Kioto. En el centro del círculo se puede ver la predicción general de “suerte futura” (末吉) y luego varias predicciones específicas.

La creencia popular dice que si te toca un omikuji que predice la mala suerte debes atarlo a un pino ubicado en el templo o santuario porque de esta manera la mala suerte se quedará atrapada esperando en el árbol y, por lo tanto, los dioses se la llevarán consigo y la alejarán de ti. Esto viene de un juego de palabras en japonés, ya que pino (松, matsu) se dice igual que el verbo esperar  (待つ, matsu), es decir, al dejar el omikuji atado al pino, lo dejamos ‘esperando’.

Y aunque la tradición habla de pinos, en la actualidad muchos templos y santuarios tienen espacios especiales dedicados a que la gente ate sus omikuji con mala suerte, para no maltratar tanto a estos pobres árboles.

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Pareja atando sus omikuji en el templo Sensoji de Asakusa, en Tokio.

Por otro lado, si te toca un omikuji que predice la buena suerte tienes dos opciones: o bien lo guardas y lo llevas encima, para que la predicción se cumpla, o bien lo dejas atado también en el templo o santuario para que tenga un mayor efecto.

Esto viene del periodo de Edo, cuando se popularizó la expresión en wo musubu (縁を結ぶ) que significa algo así como ‘conectar con alguien’, en este caso, con el dios del santuario o templo. El verbo musubu también significa ‘atar’ o ‘enlazar’, razón por la cual también podemos atar nuestros omikuji favorables en el templo o santuario, para atar nuestra buena fortuna al dios del templo o santuario y ampliar nuestra buena suerte.

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Joven atando su omikuji en el santuario Meiji en Tokio.

Como hemos dicho, además del grado de fortuna, el omikuji predice también nuestra suerte en diferentes aspectos de la vida personal -casi como si fuera un horóscopo, la verdad- dando detalles sobre:

  • Direcciones favorables o desfavorables según el feng shui (方角, hōgaku)
  • Deseos personales (願事, negaigoto)
  • Una persona esperada (待人, machibito)
  • Artículos perdidos (失せ物, usemono)
  • Viajes (旅立ち, tabitachi)
  • Negocios (商い, akinai)
  • Estudios (學問, gakumon)
  • Finanzas (相場, sōba)
  • Disputas (爭事, arasoigoto)
  • Relaciones amorosas (戀愛, ren’ai)
  • Mudanzas o cambios de residencia (転居, tenkyo)
  • Nacimientos o embarazos (出產, shussan)
  • Enfermedades (病気, byōki)
  • Compromisos o propuestas de matrimonio (縁談, endan)
omikuji santuario yasukuni tokio predicciones de futuro

Predicción del omikuji del santuario Yasukuni, en Tokio. Se puede ver en la segunda línea la predicción general de “suerte” (吉) y a continuación las predicciones específicas.

En el pasado, muchos usaban los omikuji como guía a la hora de tomar decisiones, para saber si el dios del templo o santuario estaba a favor de aquella decisión y si, por lo tanto, iba a tener éxito o no. Actualmente, sin embargo, muchos japoneses compran omikuji no tanto por la fe ciega que puedan tener en la predicción, sino más por la tradición y la inercia y por curiosidad o diversión.

Y es que a  los japoneses les encanta todo lo que tenga que ver con los amuletos y la predicción de la fortuna o uranai, así que no es raro que hoy en día los omikuji sigan siendo tan populares.

Omikuji del santuario Yasukuni

Omikuji del santuario Yasukuni en Tokio, doblado de forma preciosa.

La gran mayoría de omikuji son simples papeles enrollados o doblados, aunque hay otros que vienen con un regalito (un pequeño amuleto para colgar o guardar), tienen formas curiosas, como de abanico, o hasta sólo nos muestran la fortuna si los mojamos en agua. Aunque el resultado final sea el mismo, conocer nuestro futuro, tienen formas diferentes y eso siempre llama la atención.

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Omikuji con forma de abanico atados a un pino en el templo Chionji en Amanohashidate.

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Omikuji con regalito en el templo Chusonji de Hiraizumi.

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Omikuji cuya predicción sólo aparece al estar en contacto con el agua en el santuario de Kibune, al norte de Kioto.

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Omikuji, algunos con forma de abanico, en el santuario de Jozankei, en Sapporo.

Cuando visitan un templo o santuario, los japoneses no pueden evitar comprar un omikuji. Si bien hay quien acude antes de un examen o un tema importante de negocios para ‘probar suerte’, muchos lo compran simplemente por tradición.

No es raro, pues, que sea durante el hatsumode, la primera visita al santuario o templo de Año Nuevo, cuando la gran mayoría de japoneses compran omikuji en masa para conocer la predicción del año que entra. Tanto es así que en muchos de los santuarios más visitados se colocan carpas extra para conseguir absorber la gran demanda.

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Hatsumode en el santuario Yasaka de Kioto. Para la ocasión, se colocan varias carpas extra de omikuji.

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Atando omikuji durante el hatsumode en el santuario Yasaka de Kioto.

Finalmente, es interesante recalcar que los omikuji tradicionalmente no están escritos en japonés estándar, que sería más fácil de entender para todos los estudiantes de japonés, por ejemplo, sino que se basan en los 100 poemas chinos escritos por el monje budista Tendai. Es por esto que tradicionalmente están escritos en lenguaje poético japonés algo difícil de comprender, aunque en muchos templos y santuarios los escriben cada vez más en japonés “comprensible” :)

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Omikuji atados en un santuario de Aomori.

Además, en algunos templos y santuarios más turísticos ya empieza a haber omikuji traducidos a otros idiomas (inglés, chino y coreano, especialmente), pero si no están traducidos y no sabemos japonés, al menos podemos saber el tipo de buena o mala suerte que se nos predice mirando los kanji en grande del centro y comparándolos con los de la lista que hemos puesto arriba, ¡algo es algo!

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Omikuji y ema colgados en el templo Bishamonten Zenkokuji de Tokio.

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Tablillas ema y omikuji en el santuario Yatsurugi de Kisarazu, Chiba.

La verdad es que el tema del omikuji es muy divertido… ¿Y vosotros, habéis adquirido omikuji alguna vez? Si aún tenéis alguno, ¡enseñádnoslo!