Los onsen, o baños termales naturales, son una de las grandes maravillas de Japón. Los japoneses suelen acudir a las llamadas “ciudades balneario” o “ciudades onsen” (destinos turísticos famosos por la calidad de sus aguas termales) con el objetivo de relajarse y disfrutar de los baños durante unos pocos días. Los hoteles de estas ciudades balneario disponen de una gran oferta de entretenimiento, aunque entre las actividades más típicas encontramos el karaoke o los banquetes con geishas.

Las onsen geisha (温泉芸者), como se suele llamar a las geishas que trabajan en estos destinos, suelen ser menospreciadas por las geishas de Kioto o Tokio, ya que conseguir entrar en una okiya o casa de geishas y convertirse en geisha en una ‘ciudad onsen’ es mucho menos complicado y estricto que en Kioto, por ejemplo, donde la tradición todavía obliga a las chicas a un largo periodo de aprendizaje como shikomi, minarai y maiko.

Además, el hecho de que estén en un entorno de relajación y que los huéspedes sólo lleven yukata (kimono de algodón, vestimenta típica en los pueblos onsen) hace que sus juegos y bromas sean un poco más subidos de tono que los de las geishas y maikos de Kioto o Tokio. De todas maneras, aunque se diga que las onsen geisha están menos dedicadas a las artes que sus compañeras de Kioto o Tokio, lo cierto es que sus banquetes no sólo son más económicos, sino mucho más fáciles de disfrutar, ya que suelen actuar en grandes banquetes y no tanto en reuniones íntimas como sus compañeras de Kioto o Tokio.

atami hakone onsen geisha

Quizá por el menosprecio de otras geishas en Kioto o Tokio, quizá por sus juegos subidos de tono, quizá por su historia (después de la Segunda Guerra Mundial era común encontrar a prostitutas publicitándose como geishas), lo cierto es que el término ‘onsen geisha’ comúnmente se asocia (mucho más que el término ‘geisha’) al concepto de prostituta. Hay que dejar claro, sin embargo, que en la actualidad las onsen geisha no son prostitutas (como tampoco lo son las geishas de Kioto o Tokio o cualquier otra zona de Japón): son mujeres dedicadas a las artes tradicionales japonesas, especialmente al baile y a la música tradicional.

Entre las ciudades balneario más conocidas podemos encontrar Atami, Hakone o Beppu, aunque también cabe destacar Kusatsu, Kinosaki y Yudanaka.

Atami, a una hora escasa en shinkansen desde Tokio, es uno de los pueblos onsen más populares, surgido al calor de la burbuja económica japonesa y que posteriormente, durante la recesión, cayó un poco en el olvido. Sigue intentando recuperar su puesto como destino vacacional para japoneses y extranjeros en la actualidad y sus espectáculos de geishas son realmente populares. Además de los espectáculos que organizan los hoteles y que cualquiera puede contratar, todos los sábados y domingos a las 11:30h y por tan solo 1.300¥ (unos 11 euros) podemos disfrutar del Yumemachi-odori Hananomai, el espectáculo de baile tradicional de las geishas de Atami. Por otro lado, en Hakone encontramos la asociación de geishas de Hakone a través de la cual podemos contratar un banquete privado en nuestro hotel, que junto con una cena de estilo tradicional kaiseki nos puede costar unos 14.000¥ (unos 130 euros).

Así que recordad, si visitáis alguna ciudad balneario y queréis disfrutar de una cena de estilo tradicional acompañada de la música y el baile de geishas, preguntad en vuestro hotel o en la oficina de información turística. ¡Nunca lo tendréis tan fácil!

Imagen de tabi-con.