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Hoy quiero daros algunas ideas sobre qué ver y hacer en Tohoku, centrándonos en la prefectura de Aomori.

La prefectura de Aomori es rica en naturaleza, como demuestra el bosque virgen de hayas de las montañas Shirakami (Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO), el lago Towada, la zona de Tsugaru o el Parque Shimokita-hanto en el extremo de Mutsu.

En cuanto a las ciudades, las más destacadas son Aomori, Hirosaki y Hachinohe.

Aomori y alrededores

Los símbolos de la ciudad de Aomori son la manzana (por la calidad y producción del fruto), las montañas Hakkoda (por su belleza y actividades) y el Nebuta Matsuri (por la espectacularidad de su festival).

Aomori y alrededores también es espléndida en naturaleza, además de proporcionarnos otras visitas imprescindibles, como por ejemplo:

  • Disfrutar de un agradable paseo y de las vistas de la bahía de Mutsu en el parque Aoi-Umi, y si puede ser comiendo una manzana de Aomori que hayamos comprado en el mercado local, mejor que mejor.
  • Visitar el Hakkoda Maru, un ferry convertido en museo que muestra cómo se conectaban antes de que abriera el tunel Seikan las ciudades de Aomori y Hakodate.
  • Visitar el edificio ASPAM, la oficina de turismo de la prefectura de Aomori, con información turística, tiendas de recuerdos y manualidades locales y una planta entera con restaurantes con vistas panorámicas de la bahía.
  • Visitar el museo Nebuta, para aprender un poco más sobre uno de los tres festivales más importantes de Tohoku.
  • Ir de compras por la calle comercial Shin-machi y mirar especialmente las tiendas de recuerdos y detalles sobre el Nebuta Matsuri.
  • Probar el menú tradicional budista o tomar parte en las meditaciones zen del templo Seiryu-ji, que alberga el Buda sentado de bronce más grande de todo Japón (unos 20 metros de alto).
  • Tomarnos algo en A-Factory, el sitio de moda de la ciudad de Aomori, con varios bares y restaurantes, un mercado local y una pequeña fábrica de sidra.
  • Aprender de historia japonesa en las ruinas Sannai-Maruyama, el mayor yacimiento arqueológico de Japón datado entre los años 4.000 y 5.000 AC.
  • Si nos gusta escalar o hacer esquí, subir a las montañas Moya, para practicar deporte tanto en verano como en invierno.
  • Subirse al teleférico de las montañas Hakkoda, para disfrutar de las maravillosas vistas, y acabar relajándonos en el onsen Sukayu. Si vamos con niños, entre agosto y noviembre, quizá nos interese recoger algunas de las famosas manzanas de Aomori directamente de los manzanos del Kanko Apple Garden.
  • En verano, relajarse en las playas y los 14 onsen de Asamushi, y si vamos con niños, visitar su acuario, el mayor de Tohoku.
  • Hacer un picnic en el parque Gappo, disfrutando de la arena, el césped y las vistas a la bahía Mutsu en verano o aprendiendo a hacer mochi en el evento mochitsuki del festival de invierno.
  • Hacer una excursión para ver las tres cascadas de Anmon no Taki.
  • Disfrutar de uno de los tres grandes festivales de Tohoku, el Nebuta Matsuri (entre el 2 y el 7 de agosto).

Hirosaki y alrededores

Los símbolos de Hirosaki son las manzanas (por su gran producción), el castillo (por su historia) y los cerezos (por su espectacularidad cuando florecen en abril).

Hirosaki es quizá más pequeño, pero nos ofrece actividades muy interesantes que merecen la pena destacar:

  • Pasear por el Parque de Hirosaki, donde se encuentran los restos antiguos y el castillo de Hirosaki, del siglo XVII.
  • Visitar las antiguas casas de samurai de Nakamachi Bukeyashiki.
  • Relajarse en el templo Chosho-ji, de comienzos del siglo XVI.
  • Maravillarse ante la pagoda de cinco pisos del templo Saisho-in.
  • En abril, hacer un buen hanami en el Hirosaki Sakura Matsuri o festival de los cerezos de Hirosaki.
  • En agosto, disfrutar del ambiente espectacular de uno de los grandes festivales de Tohoku, el Neputa Matsuri.

Hachinohe y alrededores

El símbolo de Hachinohe es el Yawata-uma, un caballo de madera con monturas doradas y plumas decorativas en la cabeza, dada la fama desde el periodo Kamakura de sus caballos de guerra.

Hachinohe es un destino muy interesante dentro de la prefectura de Aomori, del que destacamos:

  • Perderse por las calles aledañas a la estación de JR Honhachinohe, donde parece que el tiempo se detuvo hace 60 años.
  • Pasear por las ruinas del parque del castillo de Hachinohe (del periodo Edo) y del castillo Ne (del periodo Muromachi).
  • Dar un paseo por la calle peatonal Hachinohe Yatai Village Mirokuyoko-cho (entre las calles Mikkacho y Muikamachi) conocida especialmente por sus 25 pequeños yatai (puestos de comida) que sirven productos locales.
  • Pasarse por la Oficina de turismo, un moderno edificio de cinco plantas comúnmente llamada Hacchi, que funciona como un gran museo de la ciudad con mil reproducciones de caballos Yawata-uma en la entrada, información turística de todo tipo (tanto de sitios como de comida), un museo sobre la vida en Hachinohe y espacios polivalentes.
  • Acercarse hasta la isla de Kabushima que alberga el santuario de Kabushima y unas 40.000 umineko o focas de cola negra. Si estamos el tercer domingo de abril, ¡disfrutar del festival!
  • Darse un chapuzón en la playa de Tanesashi, un lugar de singular belleza.
  • Flipar con los colores llamativos y los detalles de las carrozas del festival Hachinohe Sansha Taisai, organizado por tres santuarios de la ciudad.
  • Bailar y pedir buenas cosechas para el año que entra en el festival Enburi (del 17 al 20 de febrero).
  • Disfrutar de las vistas desde el mirador Ashigezaki.
  • Aprender más sobre el mar y su fauna en el Museo de biología marina Marient.
  • Si nos gusta pasear por la montaña, hacer una excursión por el parque Niida Park.
  • Cruzar el moderno puente Hachinohe Seagull para ver una perspectiva diferente de la ciudad.

Queda claro, pues, que la prefectura de Aomori nos ofrece muchísima naturaleza pero también muchas cosas que ver en sus grandes ciudades.