Miyagawacho (宮川町) es uno de los 5 hanamachi o barrios de geisha de Kioto (conjuntamente llamados gokagai).

Se encuentra situado al sur de la calle Shijo, entre el templo Kenninji y el río Kamo, al que sigue paralelo durante varias manzanas. Está, pues, al sur del barrio de geishas de Gion, detrás del teatro Minamiza y muy cerca del centro turístico de Kioto.

El barrio de geishas de Miyagawacho

Los barrios de geishas de Pontochō y de Gion son probablemente los más conocidos y visitados por los turistas en Kioto, pero para mí un paseo por Miyagawachō es siempre una obligación, casi, porque en Miyagawachō no sólo podemos disfrutar de igual manera de la arquitectura tradicional de las casa de té, casas de geishas y tiendas tradicionales, sino que además disfrutaremos mucho más de las geishas y maikos que nos encontremos durante nuestro recorrido a pie.

Las geishas y maikos de Pontochō son extremadamente difíciles de ver y, al igual que las de Gion, las geishas de ambos barrios están un poco saturadas de tanto turista haciendo fotos indiscriminadamente. No suelen hablarte, ni pararse, ni posar para la cámara; son más esquivas. Uno siempre puede encontrarse con geishas en Gion, está claro, pero no disfrutará tanto de la experiencia como en Miyagawachō.

Miyagawacho cuenta actualmente con unas 40 geishas y 30 maikos(*), una cifra nada despreciable. En Miyagawachō mi experiencia siempre ha sido perfecta: sus geishas y maikos siempre se han parado, han posado, han sonreído y hasta han intercambiado unas palabras conmigo. Para mí, pues, Miyagawachō es, pues, una pequeña joya oculta justo al lado del distrito de Gion (está a unos pocos metros del final de la calle Hanamikoji, en pleno distrito de Gion-Kobu) donde la experiencia de pasear por un auténtico barrios de geishas es mucho más pura.

Paseo a pie por Miyagawacho

El recorrido a pie que os propongo empieza en la salida 5 de la estación Gion Shijo de de la línea Keihan o lo que es lo mismo, a una manzana al sur de la intersección entre las calles Shijo y Kawabata. Nuestro recorrido empieza en la esquina de la calle Miyagawa (paralela a Kawabata, que sigue el río) justo donde  hay un pequeño parque municipal.

La calle principal, así como todas las perpendiculares, está llena de pequeños farolillos de papel con el blasón de Miyagawachō: tres círculos conectados, que simbolizan la unidad de los templos, el pueblo y las casas de té.

La mejor hora para hacer este recorrido a pie es sobre las 16:00 – 17:00 horas, ya que así podremos ver a maikos y geishas salir de sus casas en dirección a sus banquetes. Cuando cae la noche visitar Miyagawachō tiene un encanto especial, porque sus callejuelas se iluminan con lámparas de papel creando una atmósfera realmente especial.

¿Y qué os parece pasear por Miyagawacho en kimono? Podéis alquilar un kimono para un día (os lo ponen en la tienda, no os preocupéis) y disfrutar del ambiente tradicional, ¡muy recomendable! Si os animáis, podéis reservar vuestro kimono desde aquí (página de confianza de Japonismo).

Éste es el mapa del recorrido:

Entre los puntos marcados en el mapa, destacamos:

  • La antigua casa de té Hanagumo, que hoy en día es un bar de copas. Está situada enfrente del parque municipal, justo al comienzo del recorrido a pie.
  • La conocida casa de té Hanafusa y su local de maiko-henshin Hanagiku donde podremos convertirnos en maikos por unas horas.
  • La hilera de casas de té y casas de geishas de la zona Miyagawasuji 4-chome.
  • La casa de té Takayoshi, que está metida en una pequeña callejuela, al norte de Miyagawasuji 6-chome.
  • El teatro de Miyagawacho en Shimoyanagicho donde ensayan y actúan las maikos y geishas del barrio.
  • El santuario Ebisu, lugar al que acuden maikos y geishas del vecindario.

Geishas, fotos y educación

Por favor recordad que las maikos y las geishas, a pesar de lo ‘exóticas’ y ‘llamativas’ que nos puedan parecer, no son más que mujeres trabajadoras que van y vienen de sus trabajos; no son monos de feria a los que atacar con fotos indiscriminadas (especialmente si las hacemos con flash).

No cuesta nada pedir educadamente si les podemos hacer una foto. Siempre asentirán, se pararán, posarán y hasta nos sonreirán o nos explicarán o preguntarán alguna cosa. Si no sabemos japonés, con un simple “sumimasen” y enseñándoles la cámara de fotos sabrán que les estamos pidiendo hacerles una foto.  Si queréis ser algo más educados, podéis aprenderos esta frase:sumimasen, shashin o totte mo ii desuka?“. Es lógico querer hacerles fotos y ellas lo saben, pero siempre con educación y respeto.

Entrada publicada originalmente el 22 de mayo de 2012. Última actualización: 22 de abril de 2016.

(*)Datos de Kyoto Kagai Statistics (as of 31/10/2009) de Onihide en flickr