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Es de sobra conocido que cuando los japoneses se toman algo en serio, se lo pueden llegar a tomar muy en serio. Este es el caso del día 14 de febrero, festividad de San Valentín y día de los enamorados, que más que de los enamorados a secas, habría que decir “de los enamorados al chocolate” y que es una festividad muy popular en Japón.

Japón no siempre celebró San Valentín, de hecho, su celebración nada tiene que ver con el mártir cristiano que le dio nombre, ni tiene connotaciones religiosas. Aunque para ser sinceros, en el resto del mundo hace mucho tiempo que este día dejó de tener ese tipo de connotaciones, así que en ese sentido los japoneses no se diferencian tanto del resto de países donde se celebra San Valentín.

El primer acercamiento de Japón a esta festividad tuvo lugar en 1936, con un anuncio dirigido a los extranjeros que entonces había en Japón y que eran los que conocían esta festividad. Eran estos extranjeros, por tanto, los que estaban dispuestos a gastarse el dinero en regalos, lo que hace que en cierto modo llegará a Japón antes que a España, donde la festividad la importó el fundador de Galerías Preciados a finales de 1940.

San Valentín en Japón

© liza54500/ Shutterstock.com

Eso sí, el verdadero despegue de la festividad de los enamorados en Japón no llegó hasta las décadas de 1950 y 1960 cuando San Valentín pasaría a convertirse en una festividad arraigada, con los primeros chocolates en forma de corazón en 1953 y las primeras “rebajas de San Valentín” en 1958, a las que seguirían muchas más en los años posteriores, popularizando la festividad. Y es que no hay nada mejor que unas buenas rebajas para fomentar el consumo y la popularización de una fiesta.

Y como sin duda ya sabréis, al contrario que en muchos otros países que celebran San Valentín, este día es fantástico para los hombres, sobre todo si son golosos, porque sólo las mujeres hacen regalos y siempre chocolate.

Lo ideal, claro, es que el chocolate sea hecho en casa, pero esto cada vez ocurre menos, desgraciadamente. En primer lugar cada vez hay menos ganas de pasar tiempo en la cocina y por otro, las obligaciones de la vida moderna tampoco dejan mucho tiempo libre para nada. Por eso, las empresas chocolateras hacen su agosto (o su febrero) en este día, consiguiendo el 14 de febrero la mitad de todas sus ventas anuales.

San Valentín en Japón

© KPG Payless2 / Shutterstock.com

Pero si recibimos chocolate, cuidado, no pensemos automáticamente que nuestra generosa japonesa besa por donde pisamos, porque es posible que nos haya regalado giri-choko (義理チョコ), o chocolate por obligación: un regalo bastante frecuente para compañeros de trabajo y que no tiene ningún significado romántico. El chocolate que se regala a la persona por la que se tienen sentimientos románticos se llama honmei-choko (本命チョコ), o chocolate favorito. Incluso las amigas a veces se regalan chocolate entre ellas, sin que tampoco haya intereses románticos de por medio: es el tomo-choko (友チョコ) o chocolate de amistad/chocolate entre amigos. Vamos, que a veces es más complicado de lo que parece saber qué piensa una mujer japonesa cuando nos regala chocolate. Lejos de dejar claros sus sentimientos, nos confunde incluso más.

Desgraciadamente para los hombres, que nadie piense que lo tienen todo hecho, porque un mes después tiene lugar el White Day o Día Blanco, donde son ellos los que tienen que regalar a las chicas, para “devolver el favor”. Y por lo general, el regalo debe ser más caro que el chocolate que se recibió el día de los enamorados. Así, aunque hace tiempo también se regalaban chocolates, ahora las chicas esperan otro tipo de regalos (sí, alguna joya nunca está de más).

Aunque como se suele decir, las tradiciones están para romperlas y eso es lo que hicieron un grupo de hombres que se juntaron en un parque de Tokio para poder gritar delante de la multitud que están enamorados de sus parejas. Lo nunca visto. No sé si habrán seguido haciéndolo, pero lo cierto es que bastante atípico es, no me digáis que no.

San Valentín en Japón

© hydra viridis / Shutterstock.com

El San Valentín más friki y chocolateado

La idea de regalar chocolate por San Valentín es muy bonita, sobre todo si cada chica hace su propio chocolate para el chico por el que suspira, pero como os digo, esto cada vez es menos frecuente. Así que moldes con formas de corazón pueblan gran cantidad de estanterías de tiendas por todo el país. Pero Japón es un país de extremos y más en fechas de tanto consumo. ¿Por qué no juntar lo kawaii o el J-Pop con San Valentín para hacer algo extravagante, por sólo citar un par de ejemplos?

 

NMB48 y Pocky para San Valentín

Las NMB48 y su colaboración con Pocky para San Valentín.

En 2017, el hotel Rihga Royal de Osaka preparó 9 pares de zapatos de chocolate. Tan reales, que parecen de verdad hasta que no los ves de cerca. Y casi ni así. Eso sí, no eran aptos para todos los bolsillos porque costaban nada más y nada menos que 29.160 yenes (unos 240 euros). Lo curioso es que los 9 pares se vendieron rápidamente.

En 2015 por ejemplo vimos unos pintalabios que a primera vista parecen de verdad pero que realidad son de chocolate. Fueron una creación de joie joue, boutique de dulces del Century Hotel en Kioto y sí, se supone que en San Valentín las chicas regalan a los chicos.

No sabemos muy bien qué pintaba un lápiz de labios, pero si pensamos en los sabores (té verde, chocolate dulce, naranja, fresa y chocolate blanco) pues igual hasta alguno se deja. Eso sí, una caja con los cinco costaba 2.160 yenes (unos 17 euros al cambio), un poco caro para lo que es, ¿no creéis?

Otro ejemplo lo tenemos en el caso de la marca de sticks de chocolate Pocky (lo que en España conocemos por Mikado), que para un San Valentín pasado se alió con las NMB48, un grupo hermano de las archiconocidas AKB48, aunque en este caso con base en Osaka, que prestaron su imagen para las cajas e incluyeron tarjetas con fotos y la posibilidad de obtener un pequeño regalo.

Otro ejemplo es el del conocido snack de chocolate Kit Kat, que en el caso de Japón es toda una institución dada la grandísima cantidad de variedades regionales que hay y que fomentan el coleccionismo entre los japoneses. En ese caso, ¿por qué no lanzar al mercado un Kit Kat especial de San Valentín con un corazoncito en su caja? Dicho y hecho.

Kit Kat japonés para San Valentín

Pero sin duda una de las acciones más curiosas fue la de Hooters Tokyo, que tal como contaban hace algún tiempo en su página web, un día de San Valentín regalaron a las 1.000 primeras personas que se acercaron al restaurante un pin de Hello Kitty, además de añadir al menú dos estupendísimos postres para compartir. ¿Qué tiene que ver Hello Kitty y Hooters con San Valentín? No lo sé, pero desde luego sospecho que Hooters, un bar y restaurante donde las camareras suelen estar dotadas de prominentes delanteras, no es el lugar más apropiado para ir en pareja si lo que se supone es que el chico no le quite el ojo de encima a su chica. Igual es una prueba de amor, si el chico consigue mantener la mirada donde debe, nunca se sabe.

Hooters Tokyo y Hello Kitty por San Valentín

Y personas como el diseñador Tadaaki Wakamatsu, dueño de Q-Pot, siempre aprovechan estas fechas para darle un “toque de chocolate” a cosas que normalmente no lo tienen. En 2011 este diseñador creó un Smart, coche romántico donde los haya porque sólo tiene sitio para dos personas, con un exterior como si fuera el envoltorio de una tableta de chocolate. Para 2012 lanzó, en colaboración con Docomo, un smartphone con Android que parece una tableta de chocolate, con fondos de pantalla personalizados a juego y con un cargador inalámbrico que parece una caja de bombones. Por si acaso a alguien el chocolate tradicional se le hace indigesto y prefiere “chocolate tecnológico”. En 2015 la propuesta son joyas con forma de cereza que son, claro está, de chocolate.

Otra opción interesante y muy ecológica es la de Pâtisserie Pierre en Ikenoue: unos cofres que llevan dentro trufas de chocolate, con la particularidad de que los cofres, con sus rosas, estaban hechos íntegramente de chocolate. Tras el San Valentín sólo quedará la cinta. El precio del cofre más barato era de 2.516 yenes (unos 19 euros).

Cofres de chocolate

Cofres de chocolate con trufas de chocolate de Ikenoue Pierre.

Una de nuestras actividades favoritas cada vez que vamos a Japón es pasar por una tienda de Krispy Kreme, porque sus donuts nos encantan. Y cada vez que llega San Valentín, hacen ediciones especiales que se venden como rosquillas (perdón por el chiste malo). En este caso, desde el 7 de enero al 15 de febrero de 2015 tuvieron varias variedades limitadas pero las que más nos llamaron la atención fueron dos con forma de corazón. Uno con caramelo y relleno de chocolate belga y otro de fresa relleno del mismo chocolate belga. 210 yenes cada uno bien valen la pena, ¿verdad? Las otras variedades las podéis ver en el enlace que os he dejado.

Krispy Kreme San Valentin

Donuts de Krispy Kreme por San Valentín 2015 con forma de corazón y chocolate belga.

En 2017, por ejemplo, los donuts ya habían subido de precio hasta los 250 yenes, pero seguíamos encontrando opciones con forma de corazón (en algunos casos, incluso los mismos donuts). Estuvieron disponibles del 6 de enero al 14 de febrero de 2017.

Donuts de San Valentín en Japón

Donuts de Krispy Kreme por San Valentín 2017

Un ejemplo más. En 2014 algunos afortunados pudieron recibir una exclusiva caja de bombones de Sailor Moon. Cada caja contenía 10 bombones, dos de frambuesa y ocho de praliné de almendras. Los bombones redondos, rellenos de frambuesa, estaban decorados con la silueta y el broche de cristal de Sailor Moon, mientras que el resto de bombones cuadrados tenían varias imágenes típicas de Sailor Moon. Las cajas costaban 2.700 yenes (unos 20 euros al cambio) y eran ideales si queríamos enamorar a ese fanático de Sailor Moon, ¿sí o no?

La caja de bombones de Sailor Moon, oficialmente llamada ~Story of Moonlight~ forma parte de la serie ARTism CHOCO. La caja es preciosa, con una ilustración de Sailor Moon en tonos azules y dorados, pero lo que realmente sorprende más de la caja de bombones es el interior con varios bombones decorados con distintas ilustraciones de Sailor Moon a todo color.

Pero lo divertido de San Valentín en Japón no acaba aquí. Y es que en Japón se compra tanto chocolate que muchas chicas lo que quieren es poder diferenciarse del resto con algo que sea menos tradicional y evidente. ¿Qué me decís de unas tiritas de chocolate como las que os he puesto al principio de la entrada? Tal vez sea lo ideal si pensamos que el amor puede doler. ¿Y qué me decís de unas tiras de calamar seco (un aperitivo muy típico en Japón) bañadas en chocolate? ¿O mejor unos ramen instantáneos de chocolate? Tal vez alguno prefiera mezclar cerveza y chocolate, como la colaboración que hicieron Sapporo y Royce en 2011, con dos cervezas al chocolate, una amarga y otra dulce, teóricamente orientadas al gusto masculino y femenino.

Personalmente, me encanta el ramen con sabor a chocolate, que fue una colaboración entre la marca de chocolates Ghana y el restaurante de ramen Menya Musashi y es uno de mis platos favoritos de la gastronomía japonesa (¡al menos en la versión normal!). Eso sí, para regalar cosas como las que os he contado aquí o llevar a tu chico a comer unos ramen así, o tiene mucho sentido del humor o está ya totalmente enamorado desde antes, porque lo más normal es que se quede bastante sorprendido y sin saber qué responder.

Si queréis ver más chocolates curiosos que pueden darle un toque más divertido a vuestro San Valentín japonés, echad un ojo a la cantidad de opciones de la web Chocolate Stadium, seguro que os sorprenderá.

¿Y si no me gusta el chocolate?

Pues para todos ellos que no tienen espíritu dulce existe la variante de comer kamaboko o pastel de pescado relleno de crema de queso. ¿Y esto qué tiene de romántico? Pues que la casa de Sendai que los ha creado los ha hecho con forma de corazón. No me digáis que no son monísimos.

Y por si esto no os convence, ¿qué tal un buen plato de udon, esos gruesos fideos tan populares en Japón? En este caso, hablamos de una variación del popular kitsune udon, que lleva tofu frito en el bol. Y como no podía ser de otra forma, en este caso el tofu va cortado con forma de corazón. Este plato es obra del restaurante Osawaya, de la ciudad de Shibukawa en la prefectura de Gunma. Y si alguien no se pudo acercar hasta allí, en su tienda online se vendía por 730 yenes todo lo necesario para hacerlo en casa a vuestra pareja.

El udon del amor

Udon con tofu frito con forma de corazón.

Pero no todo es comer, hay muchas otras actividades con San Valentín y el chocolate. Por ejemplo, del 7 de febrero al 14 de marzo de 2015 el tren ligero Portram de Toyama llevó una decoración especial denominada PORTLOVE2015. Como podéis ver, los coches estaban decorados especialmente para San Valentín y el White Day, así que vaía para ambos. ¿Veis de todas formas los chocolates en la decoración? No podían faltar :)

Así pues, ¿habéis preparado ya vuestros chocolates para el San Valentín de este año? ¿Pensáis recibir alguno? ¿O tal vez pensáis que es mejor iros a pasar el día a un templo budista lejos del mundanal ruido y no tener que romperos luego la cabeza pensando cuántos chocolates vais a tener que regalar o qué regalos vais a tener que dar de vuelta?

Entrada publicada originalmente el 13 de febrero de 2012. Última actualización: 1 de febrero de 2017