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Septiembre es el mes en el que tiene lugar el tsukimi o contemplación de la luna, pero también es el mes en el que tiene lugar la última de las cinco festividades estacionales o gosekku.

Septiembre, el mes del tsukimi

Septiembre en JapónEl 9 de septiembre es el chōyo no sekku, que también se denomina kiku no sekku (festival del crisantemo) debido a la tradición china de beber vino de crisantemo durante esta festividad para alejar los malos espíritus, y aún hoy en día existe la costumbre de exhibir y contemplar flores de crisantemo. Desgraciadamente, esta festividad casi no se celebra hoy en día.

Según el antiguo calendario japonés, el mes de septiembre recibía el nombre de nagatsuki, “el mes en el que las noches se alargan”, ya que, con la llegada del otoño, los días se van haciendo más cortos. También puede considerarse la abreviatura de nagametsuki, el “mes de las lluvias duraderas”, debido a que en este mes se suceden los días de lluvia. Otros nombres que recibe este mes son kikusatsuki, “el mes en el que florecen los crisantemos” o irodoritsuki, “el mes de los colores”.

De acuerdo con el calendario lunar, la luna llena que aparece alrededor del noveno mes recibía el nombre de luna de mediados de otoño, o chūshū no meigetsu en japonés y se hizo costumbre organizar fiestas para la contemplación de la luna, apreciar así su particular belleza y festejar la llegada del otoño. De aquí viene el nombre de esta fiesta, tsukimi, ya que los kanji que la componen, 月見, significan precisamente eso: mirar la luna.

Esta era una costumbre que originariamente se practicaba en China, como tantas otras que hoy vemos en Japón, y luego se extendió al archipiélago nipón en el periodo Heian (794-1185). Las casas se decoraban con césped eulalia (susuki) y se preparaban y ofrecían a la luna pequeños buñuelos de harina de arroz (dango) junto con pequeñas muestras de las cosechas de otoño.

Tradicionalmente, esta costumbre era practicada por la corte imperial, en lugares de gran belleza natural y tranquilidad. Hoy por hoy es complicado encontrar un lugar parecido en el Japón moderno para recrear esta tranquila contemplación de la luna, pero a pesar de esto, los japoneses siguen disfrutando de esta actividad.

Esta celebración fue, en el pasado, una manera de hacer una ofrenda a la diosa de la luna japonesa, Tsukiyomi no Kami, hermana de la diosa del sol, la conocida Amaterasu-Omikami, de la que se dice que desciende la familia imperial japonesa.

El conejo que se puede ver en la Luna

En China y en Japón, así como en Guatemala, México y algunas antiguas culturas africanas, se piensa que en la Luna hay un conejo. Según los japoneses, está haciendo mochi (pasta de arroz), mientras que los chinos creen que está moliendo en un mortero la planta de la inmortalidad para preparar el elixir de la vida.

El Mar de la Fecundidad y el Mar del Néctar forman las orejas, la cabeza es el Mar de la Tranquilidad (donde alunizó el Apolo 11) y el cuerpo lo compone el Mar de la Serenidad y el Mar de las Lluvias. La mano la constituye el Mar de los Vapores y la plataforma sobre la que hace mochi o el mortero la forman el Mar del Conocimiento, el Mar de la Humedad y el Mar de las Nubes. El motivo de la presencia de este conejo se puede explicar gracias a una leyenda japonesa, que cuenta que el espíritu de la luna se encarnó, hace mucho tiempo, en el cuerpo de un anciano, que fue suplicando a varios animales que le dieran comida. Cada animal fue ofreciéndole algo, pero cuando llegó al conejo, éste no tenía nada que pudiera ofrecerle, por lo que hizo que el resto de animales preparara una hoguera y se ofreció a sí mismo al anciano. El anciano, entonces, se mostró como el dios de la luna y recompensó al conejo llevándole con él a la luna para que viviera allí para siempre.

Se dice, además, que la luna de la cosecha es la luna más bella de todo el ciclo anual, por lo que este festival se realiza normalmente a mediados de septiembre. Sin embargo, dada la naturaleza de este suceso, la fecha real depende de cada persona, familia, o grupo de amigos, ya que no es como otros festivales que tienen fecha establecida. Además, aunque existen unos pocos templos y parques que realizan fiestas para contemplar la luna en varias noches, la mayoría de los japoneses disfruta de este festividad en la privacidad de sus hogares.

Decoración de tsukimi (© sasaken / Shutterstock.com)

Para este festival, los preparativos son artísticos, pero no especialmente complicados. Se suele realizar un arreglo floral utilizando hierba del tipo susuki y otras flores y plantas estacionales. Si se desea cumplir perfectamente con las tradiciones, deberían mostrarse las “siete hierbas de otoño”, o aki no nanakusa en japonés, aunque normalmente suelen ser difíciles de encontrar.

Estas siete hierbas son el trébol en arbusto o hagi (Lespedeza japonica), susuki (eulalia o Miscanthus sinensis, también llamada en japonés a veces obana), arruruz o kuzu (Pueraria lobata), clavel salvaje o nadeshiko (Dianthus superbus), patrinia u ominaeshi (Patrinia scabiosaefolia), cáñamo o fujibakama (Eupatorium fortunei), y finalmente la campanilla china o kikyō (Platycodon grandiflorum).

Y al igual que cada festival japonés lleva aparejado un tipo especial de comida, el tsukimi no es una excepción. En este caso, lo tradicional es utilizar un plato de dango como ofrenda a la luna. También se utilizan como ofrendas castañas, verduras de temporada cocinadas, o frutas de temporada. La cerveza, sake, e incluso té verde, completan las ofrendas gastronómicas a la luna en este festival, que luego son consumidas tranquilamente durante la contemplación de la luna.

tsukimi dango

Tsukimi Dango (© Caycebilly / Shutterstock.com)

Viajar a Japón en septiembre

Septiembre en Japón va despidiendo el típico verano japonés, caluroso y húmedo, y da poco a poco la bienvenida al otoño.

El clima en septiembre

Si bien es cierto que durante finales de agosto y septiembre Japón sufre la temporada de tifones, el septiembre japonés es un mes tranquilo en el que podemos disfrutar del gran número de festivales dedicados a la cosecha y cultivo del arroz y a la contemplación de la luna más bonita del año, la luna de septiembre.

En Tokio, las temperaturas máximas se sitúan en unos 27-29 grados, mientras que las mínimas bajan a 21º, haciendo que las noches sean algo más frescas que en los meses de verano.

Podéis consultar todos los datos del clima o tiempo en Japón en junio en este mapa interactivo. Pinchando en el mes y la ciudad/zona que os interese de Japón veréis cómo se despliega la información acerca del clima en esa zona, para que os sea fácil de consultar:

Este mapa ha sido realizado con la ayuda de nuestro lector y amigo David Pires, ¡muchísimas gracias por tu ayuda!

Festivales y festividades

Durante el mes de septiembre se celebran multitud de festivales que relacionados con la cosecha del arroz o que dan la bienvenida al otoño, además de los distintos festivales de contemplación de la luna o tsukimi del que os hemos hablado anteriormente.

calendario de festivales y festividades en JapónSon muchos los festivales que podríamos destacar aquí, que tenéis todos listados en el post específico. Pero de los relacionados con el tsukimi, queremos destacar los eventos que se celebran durante los seis días previos y posteriores a la luna llena de septiembre en el castillo de Matsumoto que nos permite disfrutar de la contemplación de la luna de otoño desde los jardines Honmaru mientras disfrutamos de música tradicional de la corte japonesa con los sonidos del koto (arpa japonesa) y la fue (flauta tradicional) y de una auténtica ceremonia del té (esto por tan sólo 500 yenes). El té será servido siguiendo el estilo urasenke de ceremonia del té durante los tres primeros días del festival y siguiendo el estilo omotesenke durante los tres últimos días del festival. En 2017 se celebra del 29 de septiembre al 4 de octubre y tenéis más información en la página web oficial..

Finalmente, os animamos a leer nuestras razones por las que merece la pena viajar a Japón en otoño.

¡Disfrutad de septiembre en Japón!