Shoganai (しょうがない) y shikataganai (仕方が無い) son dos expresiones que escucharemos frecuentemente en japonés. Y aunque se suelen traducir por nuestro “qué le vamos a hacer”, lo cierto es que en el caso japonés no tienen tanto de lamentación o pesimismo como podríamos pensar.

La idea detrás de shoganai y shikataganai es la aceptación de aquello que no podemos cambiar o solucionar (como un desastre natural, una tragedia o una injusticia ajena), aceptar cuando no se puede hacer nada para remediar una situación que está fuera de nuestro control y saber que debemos aguantar estoicamente con dignidad y compostura. Como vemos, es una idea que está muy relacionada con el concepto de gaman del que os hablé hace unas semanas, la virtud de tener paciencia y aguantar ante las adversidades.

La vida no es perfecta, hay injusticia y sufrimiento, pero si no podemos cambiarlo, si no podemos remediarlo, debemos aceptarlo y seguir adelante. No es un lamento, es una manera de evitar pensar demasiado en algo que no puede remediarse y centrarse en cambio en aquello que sí podemos cambiar para así encontrar la felicidad. Por poner un ejemplo práctico, ¿que hay retrasos en el metro o el tren debido a un terremoto, una tormenta, fuertes vientos o hasta un suicidio? Shoganai.

shoganai y shikataganai

A veces, la filosofía detrás del shoganai y shikataganai desespera, no os voy a engañar, especialmente si lo entendemos desde una vertiente occidental, donde esta postura es definitivamente más fatalista o pesimista. Pero la idea es que hay cosas que no se pueden cambiar, la vida es así, qué le vamos a hacer…

¿El problema? Que quizás la idea de shoganai y shikataganai ha calado tanto entre los japoneses que a veces no luchan, no se quejan, no se movilizan para cambiar cosas que sí podrían cambiar… aunque esto parece ser un lastre general de todo el mundo desarrollado :(

Imagen de The Daily Telegraph