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El Ozeki japonés Kisenosato se alzó con la victoria en el torneo de sumo de enero de 2017, en Tokio. Tras ello, fue promovido por unanimidad al rango de Yokozuna, el más alto del sumo y que hasta la fecha contaba con tres luchadores de origen mongol.

Es, así, el primer japonés que consigue llegar a Yokozuna desde hace diecinueve años. No es de extrañar que todo el país se haya volcado con Kisenosato.

Una travesía de 19 años

El sumo es un deporte en el que las diferencias entre los luchadores dependiendo del rango que ostenten es muy amplia. El máximo grado es el de Yokozuna, un grado honorífico que hasta enero de 2017 sólo 71 luchadores en toda la historia habían conseguido. El último luchador japonés en activo que llegó tan alto fue el añorado Takanohana, que lo ostentó hasta su retirada en enero de 2003.

Desde entonces ningún luchador japonés había conseguido llegar tan alto. Por el contrario los extranjeros habían ido copando los puestos de honor de la máxima división hasta el punto de que los tres únicos luchadores con el rango de Yokozuna eran de Mongolia: Hakuho, Harumafuji y Kakuryu. Hasta que acabó el torneo de año nuevo de 2017.

El nuevo Yokozuna Kisenosato (© Sankei Shinbun)

Para conseguirlo se exigía que un Ozeki consiguiera dos torneos de forma consecutiva. O al menos así fue hasta 2014, cuando la ausencia de un Yokozuna japonés y el ansia de los rectores nipones por promover a uno de los suyos hicieron que las condiciones se relajaran ligeramente buscando ya entonces el ascenso de Kisenosato. Las cosas a veces no salen como uno piensa y lo que ocurrió entonces es que quien consiguió ese ascenso, aprovechándose de las nuevas y benignas condiciones, fue el mongol Kakuryu. Ya hablamos de este tema en su momento en este artículo del que recomendamos su lectura.

En el caso actual, Kisenosato volvió a aprovecharse de esas condiciones relajadas ya que ganó el torneo de enero de 2017 pero no había ganado el anterior, aunque sí había estado cerca de poner ganar los anteriores torneos. Con las ganas que había de un Yokozuna japonés, no tardaron mucho en promoverle a este rango.

Los últimos Yokozuna japoneses

En mayo de 1998 Masaru Hanada, más conocido en el mundo del sumo como Wakanohana, era promovido al rango de Yokozuna. Se unía así así a su hermano Koji, que ya ostentaba ese rango desde 1994 con el nombre de Takanohana. Los dos hermanos, provenientes de una familia muy enraizada con el mundo del sumo (su tío había sido también Yokozuna y su padre Ozeki) eran la pareja más famosa del momento en Japón. Rivalizaban sobre el círculo de lucha con los gigantes hawaianos Akebono y Musashimaru, también muy populares.

El deporte nacional japonés estaba viviendo entonces una época dorada, los periódicos y los noticiarios abrían con noticias referentes al sumo e incluso el béisbol, sin duda el deporte más popular del archipiélago, empezaba a temblar ante el repunte del deporte de lucha por excelencia de las islas.

Los hermanos Hanada, Takanohana y Wakanohana, fueron las grandes estrellas japonesas a finales del siglo pasado

Sin embargo con la llegada del nuevo siglo esos dorados años fueron llegando a su fin, los grandes luchadores comenzaron a retirarse y nuevos valores, con menos tirón mediático, comenzaron a ocupar los puestos que estos dejaban vacantes.

El problema es que entre esos nuevos luchadores no había ningún japonés que pudiera eclipsar el poderío que empezaban a mostrar los luchadores mongoles. En el nuevo siglo XXI hasta cuatro de este país llegaron a alcanzar el honorífico rango de Yokozuna; Asashoryu, Hakuho, Harumafuji y Kakuryu (los tres últimos aún están en activo). Por el contrario Wakanohana se retiraba en marzo de 2000 y su hermano Takanohana, tras pasar un calvario debido a una lesión de rodilla, acabó entregando sus papeles de retiro en enero de 2003.

Desde entonces los japoneses han soñado con ver a uno de los suyos de nuevo en lo más alto del banzuke, nombre con el que se conoce a la clasificación general de los luchadores y que se actualiza cada dos meses, justo antes del inicio de cada uno de los seis torneos oficiales que se incluyen en el calendario anual. En todos estos años ha habido nombres que han sonado para ocupar ese rango, como los de los Ozeki Tochiazuma, Musoyama y, sobre todo, Kaio, pero nunca llegaron a conseguir cumplir la norma no escrita de conseguir dos victorias consecutivas o, al menos, conseguir una victoria y un subcampeonato en dos torneos seguidos.

Por el contrario los mongoles batían registro tras registro y el Yokozuna Hakuho terminaba por finiquitar el poderío nipón al convertirse en el luchador de la historia con más títulos en la máxima categoría con 37, sobrepasando así el registro que ostentaba el legendario Taiho con 32 triunfos desde 1971. Para hacer que esta travesía del desierto fuera aún más penosa Japón se pasó 10 años sin ver a uno de los suyos conseguir la victoria. Hasta algunos luchadores europeos, caso del búlgaro Kotooshu o del estonio Baruto, consiguieron al menos en una ocasión romper la hegemonía mongola y alzarse con el triunfo.

El Yokozuna Hakuho ha sido el gran dominador del sumo en los últimos años

El deporte nacional japonés se centrá en el barrio de Ryogoku, la zona de sumo por excelencia en donde, además, se encuentran alojadas la mayoría de las heya o gimnasios (si queréis visitarlas para ver un entrenamiento, leed este post). Pasear por sus calles es un placer para los aficionados a este deporte ya que no es extraño encontrarte con algún luchador a la vuelta de cualquier esquina. Y si ves a un grupo de gente arremolinada frente a un edificio o local ten por seguro que algún luchador famoso se encuentra en la zona.

Y es que el sumo está tan enraizado con muchas tradiciones antiquísimas y es cuidado con tanto mimo por las instituciones nacionales que incluso goza de un tratamiento especial distinto al resto de los deportes. Sin embargo la pérdida de aficionados paralela al declive de las estrellas niponas, ayudado por ciertos escándalos acaecidos en los últimos años (amaño de combates, apuestas ilegales, muerte de un luchador en extrañas circunstancias…) hicieron que el sumo cayera en popularidad hasta cotas insospechadas años atrás. Evidentemente la ausencia de una estrella japonesa ha pesado, y mucho, en esa pérdida de aficionados de los últimos años.

Aires de cambio en el sumo

Pero por fin las cosas parecen estar empezando a cambiar. Desde enero de 2016 ya son tres los luchadores japoneses que han conseguido el triunfo en esta categoría. En enero del pasado año por fin un japonés, Kotoshogiku, conseguía romper esos diez años de sequía y alzaba la Copa del Emperador para entusiasmo de los suyos.

En septiembre de 2016 otro japonés, Goeido, lo lograba también y además sin perder un solo combate en los quince días de competición, y ahora le ha tocado el turno de levantar el título a Kisenosato, que además venía de ser subcampeón en el torneo anterior. Tres títulos locales en un año con la particularidad, además, de que los últimos cinco torneos han sido ganados por cinco luchadores diferentes. Parece que algo, por fin, está cambiando en el mundo del sumo japonés.

Los Ozeki Goeido y Kotoshogiku , primeros japoneses en ganar un título en los últimos diez años (© Daily)

Eso se ha notado ya en los últimos meses, en los que la afluencia de público a los estadios ha ido gradualmente en aumento. Para este torneo de enero todas las entradas para cada uno de los quince días de competición se vendieron rápidamente, de tal forma que apenas diez días después de sacarse a la venta era prácticamente imposible conseguir alguna libre.

Una de las razones era la posibilidad de que el japonés Kisenosato pudiera alcanzar el grado de Yokozuna tras este torneo. Tras haber sido subcampeón en el pasado torneo de Fukuoka, el japonés necesitaba imperiosamente conseguir la victoria en este primer torneo del año y hacerlo, además, de forma convincente para poder ser considerado para la promoción.

La victoria de la última jornada sobre el Yokozuna Hakuho que vale una promoción (© The New York Times)

Las cosas no han podido salirle mejor al luchador nipón. Sólo una derrota en los quince días de competición le han hecho levantar el título por primera vez en su carrera, quizás en el momento más adecuado para hacerlo. Cierto es que ha tenido la fortuna de que tres de sus máximos rivales hayan tenido que abandonar el torneo por lesión, por lo que algunos detractores han llegado a poner en duda la importancia de este triunfo al no haberse enfrentado a ellos.

El combate del último día ante el Yokozuna Hakuho, el mejor luchador de la historia de este deporte que ha batido todos los récords existentes desde hace lustros, iba a ser definitivo para comprobar si el japonés podía ser merecedor del máximo rango.

Y Kisenosato no falló. El Yokozuna mongol salió fuerte y llevó al japonés hasta el borde del círculo de lucha, pero un pequeño giro lateral de Kisenosato hizo que Hakuho, casi llevado por su propia inercia, se precipitara fuera de la zona de lucha, dandole así la victoria al japonés. 14 victorias en 15 combates, dos victorias de ventaja sobre el subcampeón y un estilo de sumo muy convincente fueron motivos más que suficientes como para encumbrarle a lo más alto del banzuke.

72º Yokozuna Kisenosato

La noticia saltó pronto a los medios de comunicación. Aunque el anuncio oficial no se realizó hasta el miércoles 25 de enero de 2017, desde el lunes anterior ya se sabía que Kisenosato sería el 72º Yokozuna de la historia. La decisión se había tomado con la aprobación unánime del Comité para la Deliberación de Yokozuna, que en una reunión de apenas 10 minutos aceptó recomendar a la Asociación de Sumo la promoción del luchador japonés. Se apoyaron para ello no sólo en los resultados de los dos últimos torneos sino en un porcentaje de victorias del 82% en el último año. Y es que en el último año Kisenosato tiene unos números combinados de 74 victorias y sólo 16 derrotas, mucho mejor que los de la mayoría de los Yokozuna promovidos con anterioridad. Sólo el recordado Takanohana presentó mejores números con 80-10. Y de eso hace ya la friolera de treinta y dos años.

El nuevo Yokozuna Kisenosato recibiendo la noticia oficial de su promoción (© Asahi)

La ceremonia oficial se realizó en el Hotel Imperial de Tokio, en una sala completamente abarrotada de periodistas y miembros de su koenkai. Los oyakata Kasugano (antiguo Sekiwake Tochinowaka) y Takadagawa (antiguo Sekiwake Akinoshima) fueron los encargados por parte de la Asociación de Sumo de entregar la buena nueva al ya Yokozuna que, acompañado por Tagonoura oyakata (antiguo Maegashira Takanotsuru) y su esposa, les recibieron humildemente, como marca la tradición. “Acepto la promoción con gran humildad y me esforzaré al máximo para no deshonrar el rango de Yokozuna”, dijo Kisenosato durante la ceremonia.

El joven Kisenosato (fila superior en el centro) en sus primeros años en la Naruto beya (© Hirosaki Keizai)

Posteriormente el luchador japonés habló con los medios sobre su nueva posición en el mundo del sumo: “Es difícil decirlo con palabras pero es una presión agradable, muchos aficionados japoneses llevan años esperando a un Yokuzuna local”, comentó Kisenosato tras conocerse la noticia oficial de su promoción. “Me gustaría ser un luchador de sumo digno del respeto de la gente, que nadie dude que voy a esforzarme para estar a la altura de un cargo de tal responsabilidad. Mi objetivo a corto plazo es ganar el próximo torneo”.

Kisenosato, cuyo nombre real es Yutaka Hagiwara, se inició en el mundo del sumo en marzo de 2002 reclutado por el fallecido Naruto oyakata (antiguo Yokozuna Takanosato), su mentor desde los primeros momentos y para el que tuvo unas cariñosas palabras de recuerdo: “Estoy muy agradecido a todas las personas que me han ayudado, si no hubiera conocido a mi anterior oyakata nunca hubiera podido llegar al sitio en donde estoy ahora, no puedo más que agradecérselo”.

El futuro del nuevo Yokozuna ya se ha iniciado

Hay que decir que Kisenosato ha sido el Ozeki más regular de todos los que han ostentado ese rango en los últimos años. Hasta 12 subcampeonatos ha conseguido en su carrera, pero le faltaba coronar su carrera con la guinda del triunfo. Por fin éste ha llegado y el esfuerzo realizado durante tantos años ha conseguido dar sus frutos.

El nuevo Yokozuna Kisenosato realizará el Yokozuna dohyo-iri estilo Unryu, al contrario del que utilizó en su época en activo su antiguo oyakata, que utilizó el estilo Shiranui. Su primera aparición en público con la tsuna de su nuevo rango la realizó el viernes 27 de enero de 2017 en el santuario Meiji de la ciudad de Tokio, como manda la tradición. En la misma estuvo acompañado por el Komusubi Takayasu como tachi-mochi y del Maegashira Shohozan como tsuyuharai. Más de 18.000 personas abarrotaron el santuario para presenciar la primera aparición en público del Yokozuna Kisenosato, con presencia masiva de los oyakata y demás miembros de la Nihon Sumo Kyokai.

El Yokozuna Kisenosato realizando su primera ceremonia de dohyo-iri en el santuario Meiji (© Sankei)

Su debut con su nuevo rango lo realizará en Osaka el próximo 12 de marzo de 2017, fecha de inicio del Haru Basho, segundo torneo oficial de la temporada.

Veremos entonces si la enorme expectación que se ha creado a su alrededor se ve rubricada con un nuevo triunfo o, al menos, con un estilo de sumo que haga creer de nuevo a los aficionados japoneses en los luchadores nacionales.